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Otegi apuesta por la "negociación" a su salida de la cárcel

En la puerta le esperaban decenas de simpatizantes, entre quienes ha repartido numerosos abrazos. -El ex portavoz de la ilegalizada Batasuna tiene cuatro causas pendientes

Arnaldo Otegi ha abandonado la pisión de Martutene (Guipúzcoa) en torno a las 7.25 de este viernes. Al ex portavoz de la ilegalizada Batasuna le han esperado en el exterior de la cárcel varias decenas de simpatizantes, entre los que se encontraban históricos como Tasio Erkizia; compañeros de su generación como Antón Morcillo, Raquel Peña e Iñaki Urkola; e importantes actores de la izquierda abertzale como Arantxa Urkaregi.

Al salir, Otegi ha asegurado que "hay un problema sin resolver en este país". "Yo considero, personalmente, que ese problema sólo se resolverá a través del diálogo y la negociación", ha añadido. Con esos instrumentos, ha dicho Otegi, "este país tiene que conocer un escenario de paz y democracia que le permita seguir su futuro y al mismo tiempo, siempre dentro de ese proceso, liberar a todos los presos y presas políticos vascos".

Su abogada, Jone Goirizelaia, su mujer y su hijo mayor, así como sus padres, han sido autorizados a entrar al recinto de la cárcel, que han abandonado a los pocos minutos acompañando a Otegi.

Las decenas de personas que esperaban en la puerta de la prisión de Martutene, entre las que Otegi ha repartido numerosos abrazos tras una alocución a los medios, han entonado la Internacional, en euskera, y el Eusko Gudariak (Himno al soldado vasco) mientras el ex portavoz de Batasuna hablaba ante las cámaras. Al término, han entonado gritos de "presoak kalera" (los presos a la calle).

Dirigentes de la izquierda abertzale presentes aseguraron que no está previsto ningún acto de homenaje en Elgoibar (Gipúzcoa), la localidad de residencia de Otegi, que celebra estos días sus fiestas.

Cuatro kilos menos

A la pregunta de qué piensa hacer en adelante, Otegi, quien todavía tiene cuatro causas judiciales pendientes, se ha limitado a responder en francés "On verra" (veremos).

Otegi ha permanecido en prisión desde el 8 de junio de 2007, cuando el Tribunal Supremo ordenó su detención tras confirmar la condena que le había impuesto la Audiencia Nacional por participar el 21 de diciembre de 2003 en un homenaje en Arrigorriaga (Vizcaya) al dirigente etarra José Miguel Beñarain Ordeñana, Argala. Desde su detención ha perdido 4 kilos, algo que se atribuye a la práctica deportiva, una actividad que ha compaginado con el estudio durante el periodo de internamiento.

Causas pendientes

Cuando fue detenido, Otegi se encontraba en libertad bajo fianza de 50.000 euros en la causa en la que el juez Baltasar Garzón investiga la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de ésta a través de las herriko tabernas.

Junto a Otegi, al que se le imputa un delito de pertenencia a organización terrorista por el que podría ser condenado hasta 14 años de cárcel, se sentarán en el banquillo otros 40 procesados, entre ellos los responsables de Batasuna Joseba Álvarez, Joseba Permach o Rufino Etxebarria.

Otro Juzgado de la Audiencia Nacional, el número 6, instruye contra él una causa por los delitos de desobediencia, reunión ilícita y enaltecimiento del terrorismo en relación con el mitin que la formación ilegalizada celebró el 14 de noviembre de 2004 en el velódromo donostiarra de Anoeta, en la que también están imputados Permach y Álvarez.

Un tercer magistrado, Fernando Andreu, titular del Juzgado Central número 4, se ocupa de las diligencias en las que Otegi figura como imputado a raíz de una querella presentada por el Foro Ermua por un delito de enaltecimiento del terrorismo supuestamente cometido, durante un acto celebrado el 9 de julio de 2005 en homenaje al preso etarra José María Sagardui en Amorebieta (Vizcaya).

Pero Otegi no sólo tiene causas abiertas en la Audiencia Nacional, ya que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) le ha imputado en el llamado "caso Ibarretxe" junto al lehendakari, los dirigentes socialistas Patxi López y Rodolfo Ares y otros cuatro dirigentes de Batasuna por las reuniones que mantuvieron durante el alto el fuego de ETA.