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"El avión impactó en el suelo con la cola y se desprendió la parte trasera"

Primera comparecencia de la comisión de investigación del accidente del vuelo JK5022 de Spanair, en el que murieron 154 personas

El avión de Spanair que se estrelló el pasado miércoles en Barajas causando 154 muertos "impactó en el suelo con la cola y después se desprendió la parte trasera", ha declarado este martes el secretario técnico de la comisión de investigación de esta catástrofe aérea, Francisco Javier Soto, quien ha dicho que "no hay marcas de neumático [frenazos] en la pista, ni hay señales de impacto de otras partes del avión en la pista". La comisión prevé tener un informe preliminar del accidente en un mes.

Tras ese primer y brutal golpe, la aeronave del vuelo JK5022 siguió "una trayectoria de unos 1.200 metros hasta que se detuvo junto a un arroyo", ha añadido Soto, quien ha precisado que en ese recorrido "hubo tres saltos, coincidiendo con desniveles del terreno". Esos saltos, lógicamente, "aumentaron el daño" que sufría el avión. Por el momento, la comisión desconoce cuántos metros se elevó el avión tras el despegue, pero este investigador ha asegurado que se sabrá con precisión.

La comisión que investiga el accidente todavía no ha visto el vídeo de la catástrofe ni ha podido reconstruir las conversaciones de la cabina

Los investigadores esperan tener dentro de un mes un informe preliminar de la tragedia

Este técnico de la Comisión de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC), dependiente de la Secretaría General de Transportes del Ministerio de Fomento, ha reconocido que a pesar de que la comisión tiene el vídeo del accidente -que dura siete segundos- desde el jueves, aún no lo ha visto. Esa cinta de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) no la pudo ver el juez instructor del caso, Juan Javier Pérez, hasta el pasado lunes. Sin embargo, esa cinta ya la visionaron los ministros ya que la titular de Fomento, Magdalena Álvarez, la exhibió en La Moncloa.

¿Se sabe algo de las conversaciones entre los pilotos? Soto ha dicho que aún no hay una transcripción de lo que se dijo en la cabina segundos antes de la catástrofe. En cuanto a que la reversa (como un freno de mano) de uno de los motores estuviera activada, Soto, como en casi todas sus consideraciones, durante la hora larga de comparecencia, ha querido ser cauto y esperar a que tengan más datos.

Soto, en la primera comparecencia de la comisión que investiga la mayor catástrofe aérea de la aviación española en 25 años, ha explicado con detalle el recién iniciado proceso de investigación. Este experto ha dicho que "todos los restos del accidente se van a recuperar, no sólo los relevantes, a pesar de que el fuego consumió gran parte". Entre esos restos están los motores que, por el momento, "se han preservado, están protegidos y se inspeccionarán", ha dicho en relación a las informaciones publicadas sobre una posible falta de potencia como motivo del siniestro.

Las 'cajas negras'

También se han rescatado "los registradores" (cajas negras del avión). "El viernes se recuperó la caja negra con las conversaciones de la cabina y, a lo largo del fin de semana, se ha descargado la información de la otra caja negra. Asimismo, ya se ha entrevistado a "testigos de interés, como personal de mantenimiento, bomberos y a un superviviente". Sobre las cajas negras del MD-82, Soto ha precisado que se han enviado al Reino Unido por la capacidad que tiene la comisión británica de siniestrabilidad aérea para la recuperación de datos en estas situaciones.

Además del relato del accidente, Soto ha explicado el instante desde el que comenzó a trabajar la investigación: "A las 14.43 la comisión fue informada de que se había activado el plan de emergencia". "Sabíamos que era un avión de Spanair, que había humo y se había salido de la pista". Entonces, "se decretó la movilización de los investigadores hasta Barajas. Los seis técnicos llegaron sobre las cinco de la tarde. Parte del equipo se dedicó a recibir información de las autoridades aeroportuarias y los demás se quedaron en el lugar del accidente, porque en estos casos "muchos datos son efímeros".

En un primer momento, "ese equipo de expertos no logró acceder a los restos principales del avión porque estaban en marcha las labores de asistencia a las víctimas". Después llegaron a las cajas negras, "una la recuperó la Policía Judicial" y la otra se recuperó la tarde del accidente.

El jueves por la mañana, cuando ya se sabía el balance de 153 muertos -una herida pereció días después- se desplazó a Barajas un equipo con investigadores de Estados Unidos. Entre ellos, asesores del fabricante de la nave y del constructor de los motores. El portavoz de la comisión ha explicado que hay varios grupos de trabajo: uno se ocupa de los motores, otro del control aéreo.

Petición de ayuda a los medios de comunicación

Además, el técnico de la comisión ha pedido colaboración a los medios de comunicación: "Tienen ustedes gran capacidad para obtener información, así que, con toda humildad, les pido ayuda porque pueden tener información que sea útil a la investigación". En este sentido, se ha referido a la gran demanda de información existente. Pero la información que hay es "confidencial, reservada, buscando la protección de la investigación". Esta restricción, "no debe entenderse como limitación de la información". Soto ha asegurado que "los resultados de la investigación serán públicos y se recogerán con claridad las circunstancias del accidente"

"En este accidente se ha pagado un coste muy alto y las víctimas merecen toda nuestra dedicación y esfuerzo", ha concluido.

"Somos independientes"

Francisco Javier Soto, el técnico que ha hecho de portavoz de la comisión de investigación del accidente de Barajas, ha explicado que este organismo "es una institución del Estado, del Ministerio de Fomento, de carácter permanente y que investiga los accidentes". Esta comisión se creó en el año 1974, y Soto ha subrayado que sus integrantes son "independientes". En total, hay seis investigadores españoles y nueve que se han desplazado desde Estados Unidos porque la compañía fabricante del avión y la de los motores son estadounidenses.

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