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El Solitario, condenado a 47 años de cárcel por asesinar a dos guardias civiles

El fallo contempla 20 años por cada asesinato y siete años más por tenencia ilícita de armas

Jaime Giménez Arbe, El Solitario, ha sido condenado a 47 años de prisión por la muerte de los guardias civiles José Antonio Vidal y Juan Antonio Palmero en Castejón (Navarra) el 9 de junio de 2004, según la sentencia que acaba de ser hecha pública por la sección tercera de la Audiencia de Pamplona. El fallo contempla 20 años por cada asesinato y siete años más por tenencia ilícita de armas en la modalidad de depósito de armas de guerra.

Los jueces Juan José García Pérez, Aurelio Vila Duplá y Jesús Santiago Delgado Cruces también condenan al procesado a indemnizar a los perjudicados en las siguientes cantidades: 95.000 euros para Rafael Palmero Jiménez y María Benítez González, padres de uno de los guardias; a 95.000 euros para Marciano Vidal Chico y Virginia Fernández Cernuda, padres del otro agente asesinado; 48.000 euros para María Caños Santos García, novia del guardia Palmero. También deberá abonar 24.285,05 euros al Estado por los daños ocasionados por los disparos efectuados contra el coche patrulla que ocupaban los dos guardias civiles acribillados y, por último las costas judiciales, incluidas las correspondientes a la acusación particular.

La sala sentenciadora considera que hay suficientes indicios para enervar la presunción de inocencia de Giménez Arbe y cita expresamente los dictámenes balísticos y las declaraciones de los testigos protegidos, entre éstos una mujer que se cruzó con El Solitario en un camino poco después de ocurrir el asesinato de los guardias civiles a la entrada de Castejón. "Existe otro grupo de indicios, de menor entidad, pero desde luego concomitantes, constituidos por los cuadernos hallados en el registro efectuado en el domicilio del procesado, el vehículo encontrado en piezas dentro de unos contenedores en la nave de Pinto (Madrid) que utilizaba el procesado, y las periciales grafística y sobre ciertos elementos del vehículo, y sobre la existencia de restos de disparo en los mecanismos que constan en el informe pericial, respectivamente", añade el tribunal sentenciador.

El Solitario defiende su inocencia

Durante el juicio, celebrado hace dos semanas en la capital navarra, el famoso atracador negó ser el autor del crimen, del que culpó a un terrorista corso, pese a que dos testigos protegidos le reconocieron sin ningún titubeo como el hombre que acribilló a balazos a los agentes.

"Me niego a pedir perdón por algo que no he hecho", dijo El Solitario cuando el acusador particular, el abogado José Aguilar, le exhortó a ello. Y esa fue la postura que mantuvo en toda su declaración: que él es inocente y que no tuvo la menor participación en el doble asesinato, que atribuyó a un anarquista del Frente de Liberación de Córcega con el que había quedado citado en Zaragoza el día de los hechos.

En otro momento del juicio, Giménez Arbe reiteró su "absoluta inocencia" y afirmó que en su trayectoria "profesional" de atracador de bancos ha "procurado siempre hacer heridas en las piernas para poder escapar, nunca con la intención de matar a nadie". "Si hubiera querido", añadió, "muchos otros policías estarían muertos. En nuestra profesión, recurrir a las armas es un fracaso".

Giménez Arbe está actualmente preso en la cárcel de Dueñas (Palencia) y previsiblemente será trasladado en las próximas horas a Portugal, cuyas autoridades lo cedieron temporalmente a España para que fuera enjuiciado por el doble asesinato de Castejón. En Portugal será juzgado en los próximos meses por el intento de atraco de una caja de ahorros de Figueira da Foz (cerca de Coimbra), tenencia ilícita de armas y uso de matrícula falsa en una Renault Kangoo, delitos por los que podría ser condenado a entre cuatro y cinco años, según fuentes policiales.