Evangeline Lilly, actriz de la serie Perdidos, enfermó porque su casa estaba llena de moho. Según explicó en la televisión estadounidense, el verano pasado compró una casa y no quiso volver a mudarse pese a que algo no iba bien, ya que "era muy barata". Lilly se fue envenenando poco a poco por el moho que había en la vivienda, hasta que la enfermedad la obligó a cambiar de residencia.