Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Absuelto el padre que corrió los Sanfermines con su hijo

Un juez de Pamplona no considera probado que incumpliese los deberes inherentes a la patria potestad

Un juez de lo penal de Pamplona ha absuelto al joven madrileño que corrió en julio pasado de la mano de su hijo de 10 años delante de los toros de uno de los encierros de los Sanfermines, según ha informado la cadena SER. Se llama Luis Miguel Gómez y tiene 28 años y su hijo es David, de 10, al que ya puede ver después de que se le restituyera el régimen de visitas del que se le privó tras el incidente. El magistrado ha dictado sentencia in voce al finalizar la vista y en la que ha condenado a la demandante y ex mujer del acusado a pagar las costas.

El suceso ocurrió el 10 de julio poco antes de concluir la cuarta jornada de los Sanfermines, cuando padre e hijo corrieron juntos un tramo de la cuesta de Santo Domingo delante de los toros mansos o cabestros, que salen al final del encierro. Fuentes del Ayuntamiento de Pamplona confirmaron entonces que el niño llevaba dos días corriendo en ese tramo y que el día 10, al ver que TVE entrevistaba al menor en el set televisivo que posee en el callejón de la plaza de toros, envió a varios agentes para identificar al padre y a sancionarlo. Según la ley de espectáculos taurinos de Navarra, ningún menor de 16 años puede participar en los encierros, razón por la cual la Policía Municipal de Pamplona impuso una multa de 150 euros al padre durante las fiestas por vulnerar dicha ley.

Aún así, éste declaró su intención de continuar llevando a su hijo a encierros por toda España. La denuncia judicial partió de Ana María Ruiz, ex mujer de Luis Miguel, que, alertada por la imagen que vio en la prensa, denunció el caso en las dependencias de la Guardia Civil de Arroyomolinos (Madrid), el 11 de julio. Frente a la preocupación de la madre, el padre siempre ha defendido que "nunca haría daño" a su hijo y que el niño -que a su edad colabora con revistas taurinas e incluso ha participado en alguna tertulia televisiva- "quería correr".

El niño "quería correr"

Una semana después de la denuncia, el magistrado Adolfo Carretero, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Fuenlabrada, donde vive el padre, le quitó cautelarmente el derecho a ver a su hijo al considerar que puso en peligro su vida de su hijo. Esta medida debía estar en vigor mientras hasta que resolviera el caso el juez civil de Pamplona que lleva la causa. Sin embargo, otro juez de instrucción de la capital navarra ya había devuelto recientemente a Luis Miguel el régimen de visitas. Padre e hijo se reencontraron el 25 de enero en Fuenlabrada.

El juicio del que ha resultado absuelto se ha celebrado finalmente hoy en el Juzgado de lo Penal número 4 de Pamplona, y a su término el juez ha adelantado el contenido de la resolución. Durante la vista, el fiscal y la defensa han pedido la absolución del acusado por dos razones: el menor no resultó lesionado y no está acreditado que el padre incumpliese los deberes inherentes a la patria potestad. La acusación particular, que representa a la madre, ha mantenido su petición inicial de arresto de 15 fines de semana por un delito contra los deberes de la patria potestad y un año de prisión por otro de lesiones, más 12.000 euros de multa de indemnización a la madre por los daños psicológicos que ésta habría sufrido.

En la vista, el padre ha explicado que, cuando había finalizado la carrera y una vez escuchado el cohete que anuncia que los animales bravos están enchiquerados, acudió a recoger a su hijo, quien había visto el encierro desde un balcón y quien le pidió correr ante los cabestros, a lo que el padre accedió porque "tiene mucha afición, demasiada", y dado que estos animales "son totalmente mansos". "En ningún momento consideré que había peligro", ha dicho el padre, que corrió "de la mano y en todo momento pendiente de él". En cuanto al presunto delito contra los deberes familiares por incumplimiento de la patria potestad, el fiscal ha reconocido que los hechos fueron "una irresponsabilidad", pero que "está al margen del derecho penal". La defensa ha asumido estos argumentos y ha considerado que la acusación particular "se está valiendo de la repercusión mediática" que tuvieron los hechos, de la que "no es responsable" el acusado, para hacer un "uso abusivo del derecho penal".