Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un AVE Barcelona-Madrid llega 12 minutos tarde tras hacer dos paradas imprevistas

El tren sólo debía detenerse en Zaragoza pero lo ha hecho en El Vendrell y tras pasar la capital aragonesa

El AVE se estrenó ayer con puntualidad británica, pero en su segundo día de vida se han producido los primeros retrasos. El tren de alta velocidad que ha salido hoy de Barcelona a las 7.00 y que tenía su hora de llegada a Madrid a las 9.57 ha llegado a la estación de Atocha con 12 minutos de retraso, tras realizar durante el trayecto dos paradas imprevistas.

El tren, que ha salido de Barcelona con dos minutos de retraso sobre el horario anunciado, tenía prevista una única parada en Zaragoza. Sin embargo, el AVE se ha parado a las 7.27, antes de pasar por El Vendrell (Tarragona), momento en que se han apagado las luces, los indicadores de velocidad y la película que en ese momento estaban viendo los pasajeros, lo que ha provocado cierto desconcierto entre los viajeros.

Sin derecho a reclamar

Tras siete minutos, el AVE ha reemprendido el viaje y se ha recuperado la luz en los vagones, aunque los indicadores de velocidad han tardado un poco más en volver a funcionar. El AVE ha vuelto a realizar otra parada no prevista pasado Zaragoza, esta vez de tres minutos, y ha llegado a la estación de Atocha a las 10.09, con 12 minutos de retraso.

Algún pasajero se ha dirigido al servicio de información para reclamar, aunque ha sido informado de que sólo se devuelve la mitad del importe si el tren llega con entre 15 y 30 minutos de retraso y que, en esta ocasión, el tren sólo había tenido once minutos de retraso, a lo que el pasajero ha alegado que habían sido doce y que, aunque en este caso ese minuto de más o menos no era importante, en otras circunstancias sí lo podía ser.

Un testigo presencial que viajaba en el tren ha considerado que el AVE no estaba en las condiciones de limpieza que cabía esperar "en un medio tan caro" ya que, por ejemplo, ha tenido que retirar una servilleta sucia antes de sentarse. Este pasajero ha considerado igualmente que la previsión de periódicos es poca, ya que, cuando el reparto de la prensa ha llegado a los últimos vagones, sólo quedan los diarios menos leídos.