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Muere el coronel guatemalteco Germán Chupina, procesado en España por genocidio

La Audiencia Nacional abrió una causa contra el ex jefe militar y otros siete ex altos cargos tras la demanda de Rigoberta Menchú en 1999

El ex jefe de la desaparecida Policía Nacional y coronel Germán Chupina Barahona, procesado ante la Justicia española por delitos de genocidio, torturas y terrorismo de Estado ocurridos en Guatemala, ha muerto este domingo en su país a consecuencia de una afección cardíaca, según han informado sus familiares. La Audiencia Nacional inició el proceso penal en contra de Chupina y otros siete ex altos cargos guatemaltecos, en respuesta a la demanda promovida por la líder indígena guatemalteca y Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, en diciembre de 1999.

Chupina, de 84 años de edad, ha fallecido en su residencia de Boca del Monte, en la periferia sur de la capital guatemalteca, víctima de "problemas cardiacos y afecciones gastrointestinales que padecía desde hace varios años", confirmó a la prensa su sobrino Francisco Sagastume. El fallecido fue director de la desaparecida Policía Nacional de Guatemala, durante el gobierno del presidente Romeo Lucas García (1978-1982), quien murió en mayo de 2006 en Venezuela.

La demanda promovida por Menchú ante la justicia española también esta dirigida contra los generales golpistas José Efraín Ríos Montt (1982-1983) y Oscar Humberto Mejía Victores (1983-1986); así como el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Benedicto Lucas García; y el ex ministro de la Defensa general Angel Aníbal Guevara. Además del ex ministro de Gobernación, Donaldo Alvarez Ruiz; el ex jefe de un comando especial de la Policía Nacional, Pedro García Arredondo, y el fallecido ex presidente Lucas García.

El 6 noviembre de 2006, un tribunal guatemalteco, a petición de la Audiencia Nacional española, autorizó la detención con fines de extradición de cinco de los procesados, entre ellos la de Chupina, quien se entregó a las autoridades dos días después, junto a Guevar. Para evitar ir a la cárcel, Chupina se internó en un centro asistencial en donde estuvo hasta diciembre del año pasado, cuando la Corte de Constitucionalidad (CC), máximo tribunal guatemalteco, falló en favor de los procesados. La CC determinó que la Audiencia Nacional española no tiene competencia para juzgar a guatemaltecos, y dejó sin efecto las órdenes de captura contra los acusados, al resolver un amparo solicitado por los abogados de Guevara.

Pese a la decisión de la justicia guatemalteca, el pasado 16 de enero el juez español Santiago Pedraz anunció que continuará con el proceso en contra de los acusados, y pidió a los ciudadanos de cualquier país del mundo que hayan podido ser testigos del genocidio de Guatemala que lo denuncien en sus respectivos juzgados para que éstos lo remitan a la Audiencia Nacional de España, Pedraz señaló entonces que la decisión de la Corte guatemalteca, confirmó la voluntad de Guatemala de "no investigar los delitos referidos, dando clara cobertura a la impunidad" y colocándose en la "órbita de los países que violan sus obligaciones internacionales y desprecian la defensa de los derechos humanos".

Además, consideró que la medida judicial viola la obligación "asumida por todas las naciones civilizadas" de prevenir y sancionar el delito de genocidio, de acuerdo con lo establecido por el Convenio para la Prevención y la sanción de este delito, así como el Tratado de cooperación judicial entre Guatemala y España, y ratificó las órdenes de captura internacional en contra de los procesados.

Durante la primera semana de febrero, Pedraz escuchó en Madrid los testimonios de unos 17 testigos y peritos que viajaron a España con el objetivo de continuar con el proceso judicial.

El vicepresidente de Guatemala, Rafael España, lamentó lamuerte de Chupina y, por "razones humanitarias", se abstuvo de hacer comentario sobre el proceso penal que en su contra se seguía en España.