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Un paciente, eximido de pagar una prótesis que le implantaron en el corazón sin decirle nada

Acudió al hospital Montepríncipe de Madrid a hacerse un cateterismo y le pusieron un artefacto que costaba 8.019 euros

P.J.P. acudió el 4 de noviembre de 2004 al hospital Montepríncipe de Madrid a hacerse una prueba diagnóstica y salió de allí 24 horas después con una prótesis cardiaca, que le implantaron sin comunicárselo y sin pedirle autorización. También le presentaron una cuenta que ascendía a 8.019 euros. Su aseguradora no quiso saber nada del asunto porque sólo había autorizado el cateterismo y el hospital demandó al paciente, que no consideraba que tuviera que hacerse cargo de semejante factura. Los jueces le han dado la razón porque la intervención no era urgente. El paciente pertenece a la Seguridad Social, donde tanto la prueba como el artefacto le habrían salido gratis.

La asociación del Defensor del Paciente ha informado hoy de esta sentencia, dictada por el Juzgado de Primera Instancia número 51 de Madrid por la implantación de una prótesis cardiaca a P.J.P., que ahora tiene 49 años, en el Montepríncipe. La sentencia rechaza que el enfermo tenga que pagar la factura y condena además a este centro sanitario a pagar las costas del juicio. Según la asociación del Defensor del Paciente, la colocación de la prótesis no estaba cubierta por la compañía aseguradora y su realización jamás fue advertida al paciente.

El enfermo, como asegurado de Mapfre Caja Salud, únicamente iba a someterse a una prueba de carácter diagnóstica (un estudio electrofisiológico cardiaco), prescrita por la Unidad de Cardiología del Hospital Montepríncipe, para la que precisaba autorización por parte de ésta. La aseguradora concedió la autorización, pero sólo para dicha prueba diagnóstica.

No era urgente

Durante la realización del estudio electrofisiológico (un cateterismo cardiaco), se le diagnosticó de comunicación intra auricular y se implantó una prótesis cardiaca -un occlupsor septal Amplatzer por vía cutánea- sin que se comunicase esta decisión al paciente, quien conoció esta circunstancia durante el postoperatorio, cuando ya se había realizado. Nunca le dijo de que al tiempo que se le realizaba el cateterismo se implantaría la prótesis; no se le informó tampoco de los posibles riesgos ni complicaciones de dicha actuación para poder otorgar su consentimiento y solicitar la autorización por parte de la aseguradora.

Tampoco se le facilitó información alguna con carácter previo del supuesto precio del implante, ni se le facilitó presupuesto. Es más, según reza la sentencia, a la que ha tenido acceso ELPAIS.com, no se acreditó "en modo alguno" que fuera necesaria la implantación de la prótesis ni existía urgencia alguna. En este sentido, el abogado de la víctima, Álvaro Sardinero, ha señalado a esta web que "su vida no corría peligro". "Desde joven, el paciente sufría una enfermedad cardiaca de larga evolución que estaba estabilizada y que no le impedía ni le impide llevar una vida normal. Colocarle la prótesis no corría ninguna prisa", asegura el letrado.

De haberle avisado previamente, el paciente, que es beneficiario de la Seguridad Social, podría haberse realizado tanto el cateterismo con la implantación de la prótesis cardiaca en los centros hospitalarios de la red sanitaria pública sin coste alguno. A juicio de la organización de defensa del paciente, la sentencia, que se puede recurrir, es "importantísima", debido a que en algunas ocasiones los hospitales, "sin informar y con el desconocimiento de los pacientes, abusan del cobro de este tipo de prótesis". Fuentes del hospital han señalado que acatan la sentencia pero evalúan si presentar o no un recurso porque están convencidos de "la buena praxis" de su facultativo. El paciente prefiere no hablar.