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Moratinos entrega a Marruecos una carta de Zapatero que dará pie a la vuelta del embajador

Exteriores traslada a Rabat el deseo de recuperar las relaciones tras la crisis abierta por la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha entregado a su homólogo marroquí, Taib Fassi Fihri, una carta del presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, dirigida a Mohamed VI, que dará pie a la vuelta a Madrid del embajador llamado a consultas el pasado mes de noviembre. La crisis abierta tras la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla quedará previsiblemente zanjada después del gesto diplomático de hoy.

El documento traslada a Marruecos el deseo de profundizar en las relaciones bilaterales y en el marco de la Unión Europea. El ministro marroquí ha afirmado que la decisión del retorno del embajador está en manos del monarca, quien decidirá "en función del contenido" del mensaje entregado por Moratinos.

Moratinos ha manifestado el propósito del Gobierno de recuperar "lo más rápidamente posible" las relaciones con Marruecos. Ni el titular de Exteriores español ni el marroquí han precisado la fecha de regreso del embajador Omar Azziman, pero se da por hecho que se producirá en un plazo breve de tiempo.

Tras la visita de los Reyes a las ciudades autónomas del norte de África, el rey Mohamed VI reaccionó llamando a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, y publicando un comunicado en que el lamentaba el viaje real que tachaba de "provocación". El ministro español ha explicado hoy que la cuestión de Ceuta y Melilla es "un tema que ha estado presente en la reunión, pero hay posiciones divergentes y son conocidas". El ministro marroquí ha asegurado que ambas partes han manifestado su intención de "trabajar juntos" dentro del respeto mutuo y con el propósito de no tocar las sensibilidades profundas de cada pueblo.

Moratinos ha señalado que Marruecos y España van a seguir construyendo "una relación positiva, amistosa y fructífera". También ha confirmado que tiene previsto regresar a Rabat el próximo 20 de enero para asistir a la reunión del grupo 5+5 y ha invitado a Marruecos a participar en Madrid los próximos 15 y 16 de enero en el primer foro de la Alianza de las Civilizaciones.

Desencadenantes de la crisis

Durante la reciente crisis diplomática, mucho menos grave que la que estalló en 2001 cuando gobernaba José María Aznar, se han suspendido algunas reuniones bilaterales y viajes como el que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, tenía previsto hacer a Rabat a finales de noviembre.

Ambos gobiernos han actuado, sin embargo, con cautela. Rabat no ha querido que las manifestaciones nacionalistas contra la "ocupación" española adquieran grandes proporciones. El ministro Moratinos ha evitado protestar cuando el jefe del Ejecutivo marroquí, Abbas el Fassi, comparó en tres ocasiones la Palestina ocupada por Israel con Ceuta y Melilla.

Al litigio hispano-marroquí sobre las ciudades autónomas se han añadido recientemente otros dos. Rabat está también molesto por el respaldo que la fiscalía de la Audiencia Nacional ha dado al juez Baltasar Garzón que en octubre se declaró competente para investigar un supuesto genocidio de saharauis a manos de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Las autoridades marroquíes se oponen además al apoyo del Ministerio de Justicia y del CNI a la corriente islámica del Tablig en Ceuta con objeto de sustraer a los musulmanes de la ciudad al rito malekita, vigente en Marruecos, y de la influencia que sobre ellos ejerce el Ministerio de Asuntos Religiosos marroquí que remunera a algunos imanes. Las autoridades españolas niegan rotundamente cualquier intervención de la vida religiosa de Ceuta y de Melilla.