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Reportaje:

10.000 kilómetros tras los pasos de Gengis Khan

Un australiano completa en tres años el recorrido del conquistador del siglo XIII desde Mongolia hasta Hungría

Las huestes de Gengis Khan partieron de las tierras de Mongolia a finales del siglo XII. El joven líder había unido las belicosas tribus de Asia Central y había soldado una potencia guerrera prácticamente invencible. En su avance hacia Occidente fueron conquistando territorios hasta levantar un imperio que se extendía desde Extremo Oriente hasta el corazón de Europa.

Aquel trayecto cuasi mítico fascinó a Tim Cope, un australiano que decidió emular el viaje del gran líder, y seguir sus pasos a través de 10.000 kilómetros. Partió en 2004 con la intención de llegar a la meta en 18 meses, pero diversas circunstancias, como la muerte de su padre en su país natal, le obligaron a retrasarse. El domingo llegó a su objetivo, en una pequeña localidad al sur de Budapest. Ha empleado más del doble del tiempo previsto.

Cope viajó solo y a caballo junto a otras dos monturas para transportar víveres y equipo logístico. Únicamente en Kazajstán utilizó además un camello, brevemente. A lo largo del camino confió en la hospitalidad de los pueblos que se iba encontrando, incluidos algunos grupos nómadas.

En total, ha necesitado 13 caballos para completar el viaje, aunque dos de ellos, Taskonir y Ogonyok, le han acompañado desde octubre de 2004, cuando cruzó Kazajstán. Allí también se hizo con la compañía de Tigon, un perro de caza blanco y negro, recibido como regalo en Kazajstán.

Cope y su equipo han tenido que afrontar las dificultades de la vida en las estepas de Asia y Europa Central, exponiéndose a temperaturas extremas. Además, le robaron los caballos dos veces e incluso le quitaron al fiel Tigon mientras pasaba por Ucrania. Cope lo encontró casi congelado, encerrado en pozo minero lleno de hielo. Fue necesario meterlo en una sauna y aplicarle una dieta de huevos crudos y vodka para que el can se recuperase, aunque no pudo continuar durante tres semanas.

El periplo ha concluido en la Opusztaszer, en Hungría, donde cuenta la tradición nacional que en 896 los líderes magiares recién llegados a las llanuras de los Cárpatos procedentes de Asia Central se reunieron para repartirse los territorios que acababan de conquistar.

En esta localidad, varios kilómetros al sur de Budapest, Cope ha agradecido el esfuerzo de los animales que le han acompañado y la hospitalidad de la gente que le ha acogido en sus casas a lo largo del camino. "Ellos son los verdaderos héroes" del viaje, ha señalado Cope, al llegar la ciudad.

"Aquí, en el Danubio, es donde acaba la estepa euroasiática que comienza en Mongolia y Manchuria [China]", ha señalado Cope. "Así que Opusztaszer es el lugar perfecto para acabar simbólica y geográficamente".