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La mortalidad en las carreteras españolas baja más del 14% en un año de carné por puntos

Entre julio de 2006 y junio de 2007 ha habido 2.795 muertos en las carreteras frente a los 3.272 fallecidos del mismo periodo anterior

La mortalidad viaria en España se ha reducido un 14,6% en el primer año de vigencia del carné por puntos, frente al 4,9% del mismo período del año anterior, si bien desde enero se ha producido una "notable" desaceleración en la reducción de los siniestros por la lentitud sancionadora, según el RACC.

El secretario ejecutivo de la Fundación RACC, Alfons Perona, ha presentado hoy un informe que pone de relieve que el impacto del carné por puntos ha sido "incuestionable" para reducir la mortalidad, ya que entre julio del pasado año -cuando entró en vigor la nueva normativa- y el 24 de junio de 2007 ha habido 2.795 muertos en las carreteras españolas, un 14,6% menos que los 3.272 fallecidos del mismo período entre los años 2005 y 2006. No obstante, Perona ha alertado que a partir de enero ha habido una "desaceleración notable" del descenso de la siniestralidad, que atribuye principalmente a la lentitud en el proceso sancionador, por lo que ha pedido a las administraciones que actúen de forma urgente para dar más agilidad a la notificación de la pérdida de puntos.

El estudio, elaborado a partir de datos de la Dirección General de Tráfico, constata que tras la entrada en vigor del carné por puntos la reducción de la siniestralidad se ha disparado respecto al mismo período de los últimos años. En concreto, entre julio de 2001 y julio de 2002 hubo un descenso de la mortalidad del 3,4% (con 4.077 fallecidos); entre los mismos meses de 2002 y 2003 la reducción fue del 3,0% (con 3.955 muertos); entre 2003 y 2004 del 3,8% (con 3.809 muertos); entre 2004 y 2005 la reducción fue del 9,7% (con 3.440 muertos); y entre 2005 y 2006 la disminución fue del 4,9% (3.272 fallecidos).

Impacto limitado

Sin embargo, Perona ha alertado que el impacto del carné por puntos ha sido sobre todo importante en los primeros meses de su implantación, ya que entre julio y enero ha habido una media mensual de 47 fallecidos menos respecto al mismo período del año anterior, con una tasa mensual media de reducción del 16%. En concreto, en julio el descenso fue del 18,7%, en agosto del 23,1%, en septiembre del 9%, en octubre del 18,2%, en noviembre del 0,8%, en diciembre del 13,9% y en enero del 24,6%. En cambio, a partir de enero la tasa media de reducción es del 12%, con 30 fallecidos menos al mes respecto al mismo período del año anterior. En febrero, la reducción fue del 4,7%, en marzo del 4,3%, en abril del 13,7%, en mayo del 14,3% y en junio del 21,4%.

Ante esta situación, Perona ha advertido de que si no se toman medidas urgentes será difícil mantener la tasa media de reducción del 14,6% de la mortalidad viaria de aquí hasta final de año. Por ello, ha apuntado que el principal punto a corregir es la rapidez con la que se tramitan las sanciones, ya que considera que "no puede ser" que en España la notificación de pérdida de puntos por infracción grave se demore seis meses y por infracción muy grave incluso en un año, cuando por ejemplo en Alemania la pérdida de puntos es efectiva a las dos semanas de cometer la infracción.

Además, también ha advertido a las autoridades que eviten hacer un discurso "triunfalista" a la vista de la reducción de la siniestralidad, porque está convencido de que el descenso de muertos en las carreteras "no es sólo mérito del carné por puntos" y que dar una imagen "excesivamente triunfalista" podría provocar que algunos conductores "bajaran la guardia". Por ello, ha insistido en la importancia de aplicar medidas complementarias al régimen sancionador del carné por puntos, como por ejemplo mejorar las infraestructuras viarias. El informe también pone de relieve que la evolución registrada en España es peor que la producida en algunos países de su entorno con tasas de siniestralidad parecidas y que aún no han implantado el carné por puntos, como Portugal, Grecia o República Checa.

En concreto, la tasa de riesgo (el número de fallecidos por cada 100.000 habitantes) se situó en España en 2006 en un 9,4 (un 0,8 inferior a 2005), con una disminución inferior que la experimentada por Grecia (que ha reducido su tasa de riesgo en 2,7 puntos para llegar al 12,3 en 2006), República Checa (que ha bajado un 2,2 y se ha situado en un 10,4) y Portugal (que tras bajar un 3,8% se ha situado en una tasa de riesgo de 8 puntos).