Juicio por el mayor atentado en España

Trashorras niega que suministrara los explosivos del 11-M

El ex minero califica esas acusaciones de "película" y asegura que su relación con El Chino se limitaba al tráfico de hachís

El ex minero José Emilio Suárez Trashorras, el procesado por el 11-M para el que la Fiscalía solicita un mayor número de años, un total de 38.670 por ser quien supuestamente facilitó los explosivos para los atentados, ha negado esta tarde haber ofrecido dinamita a nadie, incluida ETA, y, tras calificar esta acusación contra él de "película", ha asegurado que fue el ex confidente de la Guardia Civil Rafá Zouhier, acusado de poner en contacto a los ladrones de los explosivos con los autores de la matanza, el que le preguntó dónde podía encontrar dinamita. Según Trashorras, su relación con Jamal Ahmidan, El Chino, uno de los suicidas de Leganés, se limitó al tráfico de hachís.

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"Eso de que hemos ofrecido explosivos es falso, y hay películas como que hemos vendido 250 kilos a ETA cuando ETA no ha tenido explosivos en los dos últimos años (...) o que si hemos cambiado droga por explosivos (...). Hemos sido seguidos por la policía desde 2001 hasta 2004 y todos los resultados han sido negativos", se ha quejado Suárez Trashorras. El asturiano ha afirmado que fue Zouhier quien le preguntó dónde podía encontrar explosivos y ha negado haberle facilitado una muestra de los mismos en febrero de 2003.

La fiscal Olga Sánchez considera acreditado que Trashorras se dedicaba al tráfico de explosivos, que obtenía de Mina Conchita, donde había trabajado. Tras entrar en contacto con la célula terrorista del 11-M a través de Rafá Zouhier, acudió a varias reuniones en Madrid con Jamal Ahmidan, alias El Chino, uno de los siete suicidas de Leganés y presunto líder de la célula, en las que se acordó el intercambio de dinamita por droga.

El ex minero ha destacado que él no pudo hacerse con el explosivo porque desde que se jubiló en 2002 no tenía acceso a Mina Conchita ni contacto con ningún empleado, y ha añadido que sólo conocía al acusado Raúl González, El Rulo, del que ha indicado que tampoco trabajaba ya en Mina Conchita, sino en otra mina asturiana.

Sobre Zouhier, ha explicado que una vez se acercó a él cuando fue a la cárcel de Villabona (Asturias) a visitar a su cuñado Antonio Toro, también procesado, "y por eso nos preguntó" por los explosivos. Sin embargo, acto seguido, se ha contradicho y ha sostenido que vio a Zouhier "una o dos veces en la cárcel, pero no hablé con él" porque "yo a lo que menos importancia le daba era a ver a un moro ahí detrás del locutorio".

Viajes a Madrid

Trashorras ha indicado que los viajes que hicieron a Madrid algunos implicados de la llamada trama asturiana no transportaban explosivos, sino que fueron a devolver a El Chino parte del hachís que éste había subido a Asturias "porque no era de calidad".

El ex minero ha relatado que los tres viajes que realizaron, uno cada uno, los acusados Sergio Álvarez, Antonio Iván Reiss y el menor G.M.V., El Gitanillo -condenado ya a seis años de internamiento tras haber reconocido que transportó parte de los explosivos usados en el 11-M-, fueron para devolver a Ahmidan "unos 25 o 30 kilos" de hachís de los 85 que éste le había llevado.

Trashorras ha achacado el que El Chino y él tuvieran negocios de drogas al hecho de que él era colaborador del inspector jefe de Avilés, Manuel García Rodríguez, a quien, ha recordado, le ayudaba en operaciones de tráfico de estupefacientes y "trataba de captar lo que pasaba por ahí para contárselo". Trashorras ha apuntado que a El Chino y a su presunto "lugarteniente", Rachif Aglif, los conoció en la reunión que mantuvieron en un McDonald's de Carabanchel, donde acordaron la venta de hachís, y en una segunda ocasión, en otro McDonald's, esta vez del distrito de Moncloa.

Los etarras "amigos" de El Chino

Respecto a una entrevista que concedió al diario El Mundo en la que dijo que El Chino conocía a los dos etarras que fueron detenidos en Cañaveras (Cuenca) el 29 de febrero de 2004 con una furgoneta cargada de explosivos, Trashorras ha declarado que El Chino le comunicó por teléfono que esos dos etarras eran "amigos suyos". El ex minero le preguntó: "¿quiénes?, ¿los que han salido en la tele?", en referencia a Gorka Vidal e Irkuz Badillo, y Ahmidan le contestó que sí.

Trashorras ha señalado que si no ha realizado anteriormente referencias a este hecho es porque en sus declaraciones los agentes de la policía que le interrogaron le dijeron que ETA no mantiene nunca relación con traficantes de explosivos y que incluso ha atentado en ocasiones contra algunos de ellos. Por eso pensó que podía haber malinterpretado las palabras de El Chino y no repitió este testimonio en sus declaraciones judiciales.

"Si no nos vemos en la tierra, nos vemos en el cielo"

Trashorras, que ha accedido a contestar a las preguntas del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, ha señalado que, días antes de la masacre, desde el 4 de marzo de 2004, intentó llamar a El Chino, pero éste ya no le cogía el teléfono. En la última conversación que mantuvo con él, Ahmidan le dijo que, "si no nos vemos en la tierra, nos vemos en el cielo", frase a la que no prestó atención hasta que tuvieron lugar los atentados.

Además, ha reconocido que con El Chino mantuvo una intensa conversación sobre cuestiones religiosas, que comenzó cuando su mujer, Carmen Toro, también acusada, "le picó" hablándole de Al Andalus y bromeando con que las tropas españolas echaron a los marroquíes del islote de Perejil, hasta que, en un tono elevado, la conversación pasó a la guerra de Irak y a los atentados del 11-S. A este respecto, Trashorras ha declarado "yo soy votante del PP y estoy de acuerdo con la guerra de Irak". Carmen Toro dijo a El Chino que los musulmanes querían eliminar la Gran Manzana de Nueva York, aludiendo a los atentados del 11-S, y El Chino le contestó que también morían musulmanes en Palestina. Pero eso no llevó a Trashorras a pensar que fuera un extremista, es más, él consideraba a El Chino una persona "occidental del todo, con su BMW, con el que me había ido de juerga, que se había divertido con mujeres conmigo".

Trashorras continuará respondiendo mañana a las preguntas de la Fiscalía y, posteriormente, a las de los letrados de la acusación, las defensas y su propio abogado, Gerardo Turiel.

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