Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El cómico Jon Stewart presentará la 78ª edición de los Oscar

El actor Billy Crystal renuncia a conducir la gala un año más

Billy Crystal no presentará este año la entrega de los premios Oscar. Su lugar en el Teatro Kodak de Los Ángeles lo ocupará el próximo 5 de marzo el cómico Jon Stewart, que ejercerá de maestro de ceremonias en la 78ª edición de los galardones más codiciados de la industria del cine estadounidense.

La Academia se ha decantado por Stewart, de 43 años, que ya tiene experiencia en otras galas similares como los Grammy, considerados los Oscar de la música, en 2001 y 2002. Crystal rechazó este año la oferta de Hollywood.

"Es un triste intento de hacer salir a Billy Crystal de su madriguera", ha bromeado el presentador del noticiario satírico The Daily News. Gil Cates, productor de la velada, ha descrito a Stewart como la "personificación" del perfecto presentador. Es "inteligente, capaz de comunicar, irreverente y divertido", ha resumido.

Ganador de varios Emmy y Peabody con su falso noticiario The Daily Show with Jon Stewart, el presentador se ha convertido en los últimos años en uno de los rostros más conocidos de la televisión estadounidense a pesar de que su programa se emite por cable. Su llegada al The Daily Show transformó el programa en uno de los más influyentes y populares de la televisión, por el que han pasado destacadas figuras de la política como quien fuera el candidato demócrata a la Casa Blanca, John Kerry, o el ex presidente Jimmy Carter.

Stewart también cuenta con una carrera como actor con películas como Death to Smoochy o The Faculty, aunque en ese campo nunca prosperó y en cambio se ha labrado su fama como analista político de aquellas noticias que se escapan de los informativos.

Tanto Crystal como el humorista Chris Rock, que hizo estas funciones el año pasado, anunciaron públicamente su negativa a repetir. Por el contrario, otros actores, como Nathan Lane, demostraron las últimas semanas tal interés por el trabajo que un crítico de televisión aseguró que el humorista estaba haciendo "pruebas de rodaje" para ser contratado como presentador de los Oscar.