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Uno de los sospechosos del 11-M huyó a Irak con ayuda de Al Qaeda y murió en un ataque suicida

Detenidas 16 personas en una doble operación contra el terrorismo islamista en Madrid, Cataluña, Valencia y Cádiz.- La investigación traza vínculos entre la matanza en Madrid y el terrorismo en Irak

La Policía Nacional ha detenido a 16 personas en una doble operación contra el terrorismo islamista llevada a cabo en Madrid, Cataluña, Valencia y Cádiz. Once de ellos están relacionados con la supuesta rama de Al Qaeda en Irak, y otros cinco con los atentados del 11-M, aunque ambos grupos estaban relacionados entre sí. Tanto es así que uno de los sospechosos del 11-M que logró huir de esa vivienda antes de la llegada de la policía fue ayudado a escapar de España por esta red, y acabó cometiendo un atentado suicida en Irak. Además, esta tarde se ha arrestado a 11 personas, compañeros de piso de los supuestos islamistas.

Del 11-M a un atentado en Irak

La trama desarticulada hoy se dedicaba a reclutar, formar y enviar a Irak como mujahidines a jóvenes radicales islamistas con el objetivo de que cometieran atentados suicidas contra las fuerzas de ocupación. Uno de estos individuos fue precisamente Mohamed Afalah, que logró huir del piso de Leganés antes de que la policía lo cercara, y que, ayudado por la red desarticulada hoy, logró llegar a Irak, donde perdió la vida cometiendo un atentado terrorista.

Un teléfono móvil para despedirse

Los investigadores del 11-M tuvieron conocimiento de la adquisición, el pasado 14 de marzo, de un teléfono móvil en un centro comercial de Madrid. Este aparato fue entregado a Ahmed Afalah, el padre de Mohamed. El móvil debía servir a Ahmed para comunicarse con su hijo, en paradero desconocido, porque éste quería contarle que había decidido morir como "mártir" en una acción terrorista en Irak. Mohamed llevó a cabo sus deseos, y participó en un atentado en ese país entre el 12 y el 19 de mayo. Antes, trató de comunicarse con su padre en varias ocasiones, primero desde Siria y más tarde ya desde Irak.

Seguir "el camino del martirio"

La compra y entrega del teléfono la llevó a cabo el marroquí Mohamed El Idrissi, a las órdenes de Mohamed Larbi Ben Sellam, sobre quien pesaba una orden internacional de busca y captura por su supuesta pertenencia a una presunta célula radical. Los líderes de ésta eran Mustapha Maymouni, Driss Chebli y Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, alias Sarhane El Tunecino. Tenían su base en el barrio madrileño de Villaverde, y entre sus miembros se contaban, entre otros, Mohamed Afalah y Allekema Lamari.

Después de haber comprado y entregado el teléfono móvil, Mohamed El Idrissi decidió seguir también "el camino del martirio", tras los pasos de Mohamed Afalah. Iba así a viajar a Irak, vía Barcelona.

Huellas digitales en Leganés

La operación policial bautizada como Sello, llevada a cabo por agentes de la Comisaría General de Información, ha permitido detener en Madrid y Barcelona a Mohamed El Idrissi y a su jefe, Mohamed Larbi Ben Sellam. Además, ha caído otras tres personas: Asan Amrani Boukhobza, Abdenneri Essabar, y un tercero del que sólo se conoce su apodo, Driss El Gordo. Una vez identificados a los arrestados, la policía ha constatado que las huellas dactilares de Mohamed Larbi Ben Sellam coinciden con algunas de las encontradas (y hasta ahora sin atribuir) en el piso de Leganés. A estos cinco detenidos se les vincula con los atentados del 11-M.

Los hombres de Al Zarqaui en España

Paralelamente se ha llevado a cabo la operación Tigris (en total, han participado en ambas más de medio millar de agentes de policía). Llevada a cabo también por la Comisaría General de Información, en colaboración con las Brigadas Provinciales de Barcelona, Valencia y Cádiz, ha sido dirigida por el juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional. Ha permitido la detención de once personas, presuntos integrantes de una red islamista establecida en España y relacionada con la rama de Al Qaeda en Irak, dirigida por el jordano Abu Musab Al Zarqaui.

El cuartel general, en Siria

Esta organización radicada en España tenía conexiones en diferentes países de Oriente Medio, del Magreb y en Reino Unido. El núcleo central de la red se encontraba en Siria, desde donde operaban los dos principales reclutadores y financiadores de las actividades de la organización islamista: Muhsin Khaybar, alias Abdelmajid Al Libi o Abdelmajid Al Yasser, y Abdel Hay Assas, alias Abdalla. Ambos centralizaban en Siria todas las comunicaciones, vía Internet, con el resto de los operativos en diferentes países, entre ellos España. Los dos fueron detenidos en mayo de 2004 por las autoridades sirias y posteriormente entregados a su país de origen, Marruecos.

Dinero de robos para terrorismo

Los once detenidos ejercían actividades de delincuencia común, como tráfico de estupefacientes, falsificación documental o robo con violencia e intimidación. Así obtenían los fondos necesarios para el mantenimiento de las actividades de la red islamista. Otros integrantes de la organización desmantelada hacían llegar los fondos obtenidos, por diferentes medios (transferencias, correos personales, etcétera), a sus países de origen.

Arrestado en su celda

Uno de los detenidos, Tarek Hamed Hamu, ha sido arrestado en el centro penitenciario de Botafuego, en Algeciras, donde permanecía internado tras su detención en abril pasado en una operación contra el tráfico de estupefacientes. Dicho individuo, reclutado por la organización, había realizado, aparentemente, los rituales previos de "aceptación del martirio en una acción a favor del sagrado yihad". A los detenidos la autoridad judicial les acusa, entre otros, de un delito de integración y/o colaboración con organización terrorista, falsificación de documento público y/o oficial con fines terroristas y tráfico de drogas.

Otros 11 detenidos en Cataluña

Esta tarde, la policía ha detenido a otras 11 personas en Cataluña, al parecer compañeros de piso de algunos de los presuntos miembros de la red islamista arrestados esta mañana. Según el delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, se investiga aún si estos individuos estaban integrados en el grupo o sólo compartían casa. Los once detenidos convivían con los ocho arrestados esta madrugada en Barcelona, Santa Coloma de Gramenet, Sabadell y Vilafranca del Penedés; la policía ha registrado además las viviendas y se ha incautado de numerosa documentación y otros materiales. Fuentes policiales han precisado poco después que estos 11 individuos no tienen relación con el grupo terrorista, y serán puestos en libertad tras ser identificados.

De Leganés a Bélgica

Mohamed Afalah huyó de la casa de Leganés antes de que siete supuestos autores del 11-M se suicidaran haciendo estallar los explosivos que guardaban allí. Dos días después, el 5 de abril, llegó a la localidad belga de Maaseik. En una vivienda situada en la plaza Duchese Du Brabant, trató de contactar sin éxito con Yousef Belhadj, que también había huido de Leganés. Luego llamó a su hermano Ibrahim, que vivía en España, para que le consiguiera el teléfono de Yousef Belhadj en Bélgica.

Durante su estancia en Bélgica, visitó a Mourad Chabarou, alias Mohamed Ray, en su casa de la localidad de Schaerbeek. Este individuo fue detenido el 19 de junio de 2004 por su relación con el Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes y con Mohamed El Egipcio, arrestado poco antes en Italia por su relación con el 11-M.

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