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El Gobierno de Matas presenta como gasto oficial siete entradas a un club de alterne moscovita

El director gerente del Instituto Balear de Turismo, Juan Carlos Alía, ha presentado su dimisión por cargar con facturas personales el coste de un viaje promocional

El Gobierno de Baleares ha entregado al Parlamento regional siete entradas a un local que se anuncia como "teatro erótico" para justificar parte de los gastos de un viaje de la plana mayor del Ejecutivo a Moscú. La expedición estaba encabezada por el presidente Matas e integrada por cinco personas más, acompañados por un intérprete. El director gerente del Instituto Balear de Turismo, Juan Carlos Alía, ha asumido hoy la responsabilidad del "error" de entregar facturas personales como gastos oficiales y ha presentado hoy su dimisión.

Alía ha asegurado que el error se debe a la "gran cantidad de facturas" que tuvo que presentar después del viaje y "al estar todas ellas escritas en ruso". Según su relato, al terminar las actuaciones promocionales del viaje, acudió al club Rasputín para tomar una copa junto a un grupo de compañeros entre los que, asegura, no figuraban ni Matas ni el responsable de Turismo, Joan Flaquer, ni su escolta, que volvieron al hotel después de las reuniones mantenidas.

Asimismo, ha comentado que, además de pasar los costes de la entrada al citado club, que ascienden a 129 euros, cometió el error de adjuntar otra factura de 240 euros de otros gastos personales en el viaje, que ha reconocido que tampoco se debían haber incluido en la documentación presentada en el Parlamento regional.

Según recopila en su edición de hoy el Diario de Mallorca, la delegación visitó Moscú los días 24 al 26 de febrero de este año, coincidiendo con el partido de fútbol entre el Spartak y el Real Mallorca, para "mantener contactos con diversos tour operadores y agentes de viaje para promocionar Baleares como destino turístico, y dar a conocer la celebración de la Olimpiada de Ajedrez en Calvià".

De acuerdo con el relato del periódico, las siete entradas al Rasputín, numeradas correlativamente del 105 al 111, están autentificadas por el jefe de sección de la Conselleria de Turismo. Además, cada una de las facturas individuales cuenta con la conformidad de uno de los altos cargos que formó parte de la expedición moscovita. Esta misma persona efectuó, de su puño y letra, la suma del monto total del gasto. La cuantía de cada pase es de 712,5 rublos, 18,40 euros, lo que eleva el montante total a 129 euros.

El Rasputín, un club con las últimas tecnologías

El Rasputín es uno de los clubs de alterne más conocidos en Moscú y también uno de los más modernos. En su página web se puede chatear con las chicas o consultar los exóticos menús que incluyen tequila servido, si así lo desea los clientes, en los ombligos y pechos de las empleadas. El Rasputín cuenta además, cómo otros muchos clubs de la capital rusa, con un servicio de 'control facial', ideado por la policía para luchar contra la creciente criminalidad en estos locales, según informa el Diario de Mallorca.

El Club ofrece a sus clientes servicios como "Atar a la esclava a la cruz" o "Atar a la esclava a un estante". También informa en su web de la posibilidad de que los clientes sean insultados y "tratados con dureza" a lo largo de la velada, o de que "se revuelquen" en el escenario con las chicas durante una canción. En su página hay abundantes fotografías de sus empleadas.

Según las informaciones publicadas por el Diario de Mallorca, las camareras llevan etiquetas con precios en distintas partes de su cuerpo que los clientes pueden abonar por separado según la parte de la anatomía de la mujer que deseen tocar.

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