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El Gobierno evalúa la respuesta a los "actos no amistosos" del Reino Unido

Greenpeace denuncia que el 'Tireless' es el cuarto submarino nuclear británico que recala en Gibraltar desde la guerra de Irak

El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha afirmado esta tarde que, "por el momento", el Gobierno no adoptará represalias por la llegada mañana del Tireless a Gibraltar, pero que sí está evaluando qué efectos pueden tener en las relaciones bilaterales los gestos "no amistosos" del Reino Unido contra el Ejecutivo del PSOE, en referencia a la reciente visita al Peñón de la princesa Ana de Inglaterra y al propio submarino. Se trata del mismo aparato que entró con el reactor averiado en Gibraltar en mayo del 2000.

En una conferencia de prensa tras entrevistarse con su colega húngaro, László Kovács, Moratinos ha explicado que el embajador británico en España, Stephen Wright, ha reiterado esta misma mañana a responsables de su ministerio que el Tireless llegará a la base naval de Gibraltar "con todas las garantías de seguridad", pero ha insistido en que el Ejecutivo español desea que su estancia sea "lo más corta posible". Tras precisar que el Gobierno mantendrá su moratoria al rechazo en puertos españoles de los cruceros procedentes del Peñón porque "España, cuando da su palabra, la cumple", ha subrayado que no adoptará medidas hasta que complete su evaluación sobre la actitud británica de no atender las "peticiones de un país amigo".

"Desde que somos Gobierno, se han producido una serie de actos que no nos parecen amistosos" en la relación del Reino Unido con España, ha indicado Moratinos, quien ha añadido que el Gobierno "toma nota" de esa "realidad", sea o no producto del "azar". Según Moratinos, "a pesar de los buenos gestos y las buenas palabras, se han producido una serie de actos y presencias que no son bienvenidos por parte española". El jefe de la diplomacia española, que aludía implícitamente a "presencias" como la de la princesa Ana de Inglaterra con motivo del tercer centenario de la ocupación de la Roca, ha advertido de que el deseo del Gobierno es que la estancia del Tireless sea "lo más corta posible"

La "falta de sensibilidad" británica

A su juicio, una estancia de una semana sería "larga". Moratinos expresó ayer su "rechazo y malestar profundo" por la visita del submarino y envió este mensaje a su colega británico, Jack Straw, quien le aseguró a su vez que el deseo del Gobierno del Reino Unido también es que la estancia del Tireless en el Peñón sea "corta y segura". El embajador Wright ha vuelto hoy a reiterar ese deseo a responsables del ministerio español de Asuntos Exteriores. En todo caso, el Ejecutivo de Tony Blair no ha atendido la reiterada petición española para que el Reino Unido cancelara la visita del submarino a Gibraltar.

"Hemos tomado nota" de la "falta de sensibilidad de un país amigo como el Reino Unido" ante "unas demandas amistosas y constructivas que hemos venido haciendo los últimos meses, desde que somos Gobierno, para atender un problema complejo", ha añadido Moratinos, quien ha reconocido que "no es fácil llevar a cabo esta relación con Gran Bretaña existiendo todavía el problema de Gibraltar".

Por otro lado, Greenpeace ha denunciado hoy que el Tireless no es el primer submarino nuclear que ha recalado en la Roca en los últimos meses. Según esta ONG, cuatro británicos y tres estadounidenses han estado en este puerto desde el comienzo de la guerra de Irak. En febrero, Greenpeace fotografió dos submarinos de EE UU, coincidiendo con los preparativos de la invasión de Irak. En abril y en octubre, el británico HMS Turbulent, de la misma categoría que el Tireless, recaló en aguas gibraltareñas. El estadounidense USS Hampton llegó en junio. En mayo, entraron los británicos HMS Trenchant y HMS Sovereign y, en julio, el estadounidense USS Albano.