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TRIBUNALES

Gil y su contable ingresan en prisión por un presunto delito de malversación

El alcalde de Marbella permanecerá en Alcalá-Meco hasta el viernes, cuando el juez revisará su situación.- Se le acusa de desviar fondos por un valor de 26 millones de euros

El alcalde de Marbella, Jesús Gil, y el contable del supuesto entramado creado para desviar fondos del ayuntamiento marbellí, Manuel Castel, han ingresado esta noche en la prisión de Alcalá-Meco (Madrid) por orden del juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo. Ambos están acusados de un supuesto delito de malversación de fondos públicos en el Ayuntamiento de Marbella por valor de casi cinco mil millones de pesetas.

Gil y su contable —quienes llegaron en una furgoneta a la cárcel—, permanecerán en el centro penitenciario, incomunicados, al menos hasta las cinco de la tarde del próximo viernes, momento en el que el juez revisará su situación.

Según Anticorrupción, Gil "en ocasiones desvió fondos del Ayuntamiento que dirigía a sus propias cuentas bancarias"

Ambos prestaron hoy declaración en la Audiencia Nacional en relación con una querella que la Fiscalía Anticorrupción interpuso el 8 de febrero del año pasado en la que se señalaba que Gil, en colaboración con otras personas, desarrolló "de forma sistemática" y desde 1991 hasta 1995 "una detracción de fondos del Ayuntamiento" valorada en 4.442 millones de pesetas (más de 26 millones de euros).

"Desvío de fondos"

Según Anticorrupción, Gil "en ocasiones desvió fondos del Ayuntamiento que dirigía a sus propias cuentas bancarias o a las sociedades de su propiedad o por él controladas, y en otras ocasiones se valió de personas de su íntima confianza que figuraban como preceptores de las cantidades, que finalmente acababan bajo su dominio".

El juez decidió el ingreso de Gil en Alcalá-Meco después de consultar a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias sobre qué prisión reunía las mejores condiciones para acoger a una persona aquejada de hipertensión. Así, la mejor opción era Alcalá-Meco, porque es la cárcel más cercana a un hospital, el Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, en el que tratar a un enfermo con el perfil médico del primer edil marbellí.

Además, una comisión del juzgado tutelado por Del Olmo ha registrado en Marbella el despacho de José Luis Sierra, ex asesor jurídico de Gil, y uno de los domicilios del gerente de Urbanismo, Juan Antonio Roca, quien presta declaración ante el juez.

Esta es la tercera ocasión en la que ingresa en prisión el alcalde de Marbella, quien lo hizo por primera vez en 1969, a consecuencia del hundimiento de una construcción que él había edificado en la localidad segoviana de Los Ángeles de San Rafael, en el que fallecieron 58 personas. Tras pagar 400 millones de pesetas y ser indultado por el general Franco, Gil salió en libertad 18 meses después.

Tres décadas más tarde, el 7 de enero de 1999, ingresó de nuevo en prisión, esta vez en la provincial de Málaga, por orden del titular del juzgado número 7 de Marbella, Santiago Torres, quien le imputaba delitos de malversación de caudales públicos y falsedad en documento público.

Se trataba del caso camisetas, en el que se investigaba el presunto desvío de 450 millones de pesetas del Ayuntamiento marbellí al Atlético de Madrid, y por el que finalmente fue condenado a 28 años de inhabilitación y seis meses de arresto por cuatro delitos de malversación.

Gil durmió sólo tres noches en la prisión de Alhaurín de la Torre, ya que en la madrugada del 11 de enero de 1999, tras sufrir un cuadro de arritmia e hipertensión, ingresó en el hospital Clínico de Málaga, donde permaneció detenido otros tres días, hasta que el juez Torres ordenó, por motivos de salud, su libertad bajo fianza de 100 millones de pesetas.