Visitas a centros de acogida y muchas horas de estudio: así se forman los jueces en materia de género

Los miembros de la carrera judicial deben superar un curso sobre cómo aplicar la ley con perspectiva de género para especializarse en áreas como laboral o mercantil

Puñetas en la toga de un juez
Puñetas en la toga de un juezJOAN SÁNCHEZ

“Lo dice Naciones Unidas, que en España los jueces no tienen formación de género y que es una vergüenza”. Con estas palabras, la secretaria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género, Ángela Rodríguez, salía al paso la semana pasada tras conocerse las primeras sentencias que concedían una rebaja de la pena para condenados por abusos sexuales, bajo el paraguas de la 'ley del sólo sí es sí'.

En su intervención, Rodríguez se preguntó por qué "lo primero que ha elegido hacer el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) es decir que a lo mejor la Ley Montero estaba mal", en vez de "formar a todos sus jueces". También la ministra de Igualdad, Irene Montero, afirmó que a los jueces les falta preparación en este campo, y en contestación, el presidente en funciones del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Rafael Mozo, defendía después el "excelente plan de formación" de los jueces y magistrados en la materia.

Ante este cruce de declaraciones cabe preguntarse, ¿qué formación reciben los jueces en materia de género? Jueces y magistrados consultados por este medio dan su opinión y coinciden en que los cursos y congresos sobre la materia son abundantes, si bien no siempre son de carácter obligatorio una vez trascurre su etapa formativa.

En primer lugar, hay que distinguir entre la perspectiva de género, que consiste en el estudio de los aspectos esenciales para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres, y la violencia de género, que es una manifestación de la desigualdad específica que cristaliza en los ataques penalmente relevantes contra las mujeres por el mero hecho de serlo. Estos contenidos, explica el magistrado y profesor de la Escuela Judicial, Ricardo Rodríguez, están presentes desde el mismo momento en el que una persona decide formar parte de la Carrera Judicial en el temario de la oposición, durante su formación en la Escuela Judicial y, posteriormente, a lo largo de toda su trayectoria profesional a través de los cursos y encuentros para jueces y magistrados del Plan Estatal de Formación Continua y de los planes de formación descentralizada.

Escuela judicial

Una vez superada la oposición, la preparación de los jueces comienza en la Escuela Judicial. Cristina Morell, magistrada delegada de Igualdad del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, explica que, durante los dos años que dura la preparación de los futuros jueces, las referencias a la perspectiva de género "son constantes" en el temario.

Así, los profesores enseñan módulos enfocados a la interpretación y aplicación de las normas con base a la igualdad de trato, la no discriminación de mujeres y hombres y promueven actividades para, en general, enseñar a juzgar con perspectiva de género. "La sensibilidad hacia la materia es enorme", resume la magistrada miembro de la Asociación Profesional de la Magistratura.

De ello es testigo María Grimi, alumna de la Escuela Judicial que en pocos días empieza sus prácticas. En su opinión, la de género es "la formación más voluminosa que se da en la escuela". "Tenemos perspectiva de género en materias tan singulares como el contencioso administrativo y el mercantil", comparte, además de en otras más obvias como, "en penal y en civil, por supuesto".

Obligatorio para especializarse

En España, desde en 2019, los jueces que deciden especializarse en áreas como laboral, mercantil o contencioso-administrativo (lo que implica pasar un examen, una suerte de segunda oposición para adquirir la condición de magistrado) tienen que realizar obligatoriamente un curso online de 50 horas en perspectiva de género, un compromiso que se asumió con la ratificación del Pacto de Estado en materia de violencia de género.

Por su parte, los jueces que decidan no especializarse en estas jurisdicciones también pueden cursar esta formación de forma voluntaria. De hecho, según el CGPJ estos cursos online gozan de gran popularidad en la carrera y desde 2019 los han realizado 1.600 jueces, es decir, el 27% de la planta judicial en activo.

En cuanto a la formación en violencia de género, dirigida a los jueces especializados en esta materia, se imparte desde la entrada en vigor de la Ley integral de violencia de género en el año 2004. “Todos los miembros de la carrera Judicial que prestan servicios en Juzgados con competencia en materia de violencia sobre la mujer deben superar un curso obligatorio en el que se abordan las especificidades de la materia, tanto en lo sustantivo como en lo procesal”, explica el magistrado Ricardo Rodríguez.

Los cursos sobre violencia de género, necesarios para poder tomar posesión de un Juzgado de Violencia sobre la Mujer o de un Juzgado con competencias en esta materia, son multidisciplinares. Además de la parte teórica, constan de una fase práctica que consiste en una estancia tutorizada en un Juzgado de Violencia sobre la Mujer y en visitas a los distintos recursos asistenciales, como casas de acogida de víctimas de violencia de género. Esta formación en violencia de género ha sido realizada por un total de 300 miembros de la carrera judicial, según el CGPJ.

Formación voluntaria

Y más allá de este marco de formación obligatoria, el CGPJ promueve iniciativas de carácter optativo. Tanto en el Plan Estatal de Formación Continua como en los planes de formación descentralizada se ofrecen anualmente cientos de plazas en cursos sobre violencia de género y en perspectiva de género.

"Los cursos son voluntarios, pero nos estimulan a pedirlos", explica el juez detrás de la cuenta de Twitter @judgethezipper. Si bien "hay un límite de cuatro cursos por año", los de igualdad y violencia de género "no cuentan a estos efectos", por lo que es posible solicitar todos los que se consideren en este ámbito sin miedo a alcanzar el cupo, comparte el juez.

Con este abanico de opciones, desde la asociación Jueces y Juezas para la Democracia concluyen que los miembros de la carrera judicial "tienen una sólida formación en perspectiva de género y muestran una clara disposición a recibirla". Juan Vacas, magistrado y miembro de la asociación, cree que este esfuerzo no termina "en la fase formativa en la Escuela Judicial" y que el compromiso del CGPJ con la formación en perspectiva de género "es una realidad que se viene incrementando en los últimos años de manera muy progresiva".

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