EN COLABORACIÓN CON IFEMA

Obsequios de y para las empresas

El Salón Internacional del Regalo Promocional abre sus puertas el martes para mostrar que ha superado la crisis

Aspecto de la pasada edición de la feria.
Aspecto de la pasada edición de la feria.

Regalar cualquier objeto personalizado con el logo de la marca fue una práctica habitual de las corporaciones durante décadas. Pero lejos quedaron ya los tiempos de la gorra, el llavero y la camiseta; ahora los regalos tienen “más utilidad, son más tecnológicos y tienden a ser cada vez más respetuosos con el medio ambiente”, destaca María José Sánchez, directora de Promogift, el Salón del Regalo Promocional y Maquinaria para Personalización, que se celebra del 14 al 16 de enero en Ifema y que pretende dejar claro que la crisis que hundió al regalo personalizado se recuperó.

“Es la feria más importante del sector. Atrae a 6.000 visitantes, profesionales todos, y 486 empresas y marcas de todos los tamaños”, apunta Sánchez, que subraya que “la crisis del sector ya se ha superado, estamos en las mismas cifras que antes del duro golpe” y mantiene una actividad concentrada en Europa, representada por fabricantes, distribuidores, importadores e intermediarios. De la misma opinión es Gabriel Möese, presidente de FYVAR (Asociación de Fabricantes y Vendedores de Artículos Promocionales y Publicitarios), que aunque matiza que “no existen datos estadísticos fiables por la falta de regulación”, sí considera que esa “destrucción del 50% del sector, sobre 1.000 millones de euros de facturación anual, ha pasado a la historia”.

La tipología de los objetos también ha evolucionado. Según esta experta, “la fabricación y tipo de regalo es importantísimo para la reputación de las empresas”. De ahí que se busque cada vez más la utilidad. Para Sánchez, “el regalo es cada vez más práctico”, por lo que lo digital y tecnológico — representado por cargadores portátiles, baterías, adaptadores USB, pendrives y demás— se lleva la palma. Pero hay clásicos que no se pierden. “El bolígrafo sigue siendo un bien muy preciado aunque cada vez hay más conciencia por hacerlos de otros materiales más responsables, como papel o plásticos biodegradables”, cuenta. La tendencia ecofriendly es de las que más se consolidan.

De ahí que otros de los regalos que más se están imponiendo sean las bolsas de bambú y yute y las botellas de vidrio y acero inoxidable, reciclables. “En línea con las políticas medioambientales de las empresas, están intentando reducir residuos plásticos y de ahí que animen a sus trabajadores a llevar una botella serigrafiada con el logo o marca de la empresa y la rellenen con agua”.

La feria tiene la intención de convertirse en un espacio de intercambio de conocimiento. Los fabricantes, distribuidores, importadores e intermediarios tendrán ocasión y espacio para reunirse a cerrar negocios y compartir experiencias en el FYVAR Meeting Point. Asimismo, esta asociación se reúne en asamblea general en una sala anexa a la feria y se celebrarán las elecciones al órgano de gobierno de la asociación europea, según FYVAR.

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