El FMI reclama a los Gobiernos inversión masiva para retomar el crecimiento tras el shock de la pandemia

El aumento de la inversión pública en las economías avanzadas y emergentes crearía millones de empleos e impulsaría el PIB

Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, en una conferencia celebrada en Shanghái el pasado 24 de septiembre.
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, en una conferencia celebrada en Shanghái el pasado 24 de septiembre.CHENG LENG (Reuters)

En tiempos normales, la inversión pública es un mecanismo más para impulsar la actividad. Pero en esta época excepcional de crisis sanitaria y económica, el gasto que hagan los Gobiernos en industrias productivas y con perspectivas de futuro es el elemento fundamental con el que superar el revés ocasionado por la pandemia del coronavirus. Esta es la conclusión principal que acaba de presentar el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe sobre el estado de las finanzas públicas mundiales que realiza dos veces al año.

“La inversión publica puede tener un impacto poderoso en el crecimiento del PIB y en el empleo en periodos de alta incertidumbre”, asegura el documento. El organismo que encabeza la búlgara Kristalina Georgieva pone, además, cifras a esta idea. El FMI considera que si los Gobiernos de los países con economías avanzadas y emergentes aumentaran su inversión un punto porcentual del PIB, a lo largo de los dos próximos años crearían siete millones de empleos directos y entre 20 y 33 millones de puestos de trabajo en total, sumando los directos y los indirectos.

Más interesante aún resulta la comparación con la que el FMI acompaña este estudio. En una entrada del blog del organismo, Vítor Gaspar, responsable del departamento de Asuntos Fiscales, y otros tres compañeros del Fondo se fijan en cómo esta variable puede contribuir a mejorar la economía en un mundo postcoronavirus.

Los expertos del FMI aseguran que, en una situación de normalidad, una mayor inversión pública lograría ligeras mejoras en crecimiento económico, creación de empleo e inversión pública. Pero en tiempos de alta incertidumbre, como los que sin duda vivimos ahora, este efecto se dispara: si los Gobiernos de los países avanzados y en desarrollo gastaran un 1% más del PIB en industrias competitivas, la economía crecería 2,7 puntos más, el empleo lo haría 1,2 puntos y la inversión privada remontaría más de 10 puntos.

Pero para lograr estos importantes resultados no basta cualquier tipo de inversión. Esta debe ser “de alta calidad” y asegurarse de que los niveles de deuda pública y privada no debiliten la respuesta del sector privado al estímulo impulsado desde el público.

El informe del Fondo no se refiere a países en concreto, pero sus advertencias son especialmente importantes en casos como el de España, cuya economía está sufriendo un golpe histórico. El propio FMI rebajó la semana pasada sus previsiones, al anticipar para este año un desplome del PIB del 12,8%, lastrado por la segunda oleada de infecciones que comenzó ya antes de terminar el verano. La recuperación llegaría en 2021, con una subida del PIB del 7,2%, según la estimación del organismo con sede en Washington.

La necesidad de mayor inversión pública ya era patente antes de la pandemia, en una situación que el FMI resume con la imagen de “carreteras y puentes deteriorados en los países con economías desarrolladas, y necesidades masivas de infraestructuras en transporte, agua y saneamiento en economías emergentes y en desarrollo”.

La situación, además, se presenta idónea para invertir con unos tipos de interés mínimos en términos históricos, que permiten un endeudamiento a bajo coste, con un alto nivel de ahorros y una gran base de mano de obra dispuesta a emplearse en grandes proyectos de infraestructuras. “La inversión privada está en mínimos. En muchos países, este es el momento para impulsar proyectos prioritarios de alta calidad”, añaden Gaspar y los otros tres firmantes de su entrada en el blog.

Los sectores que el FMI identifica como especialmente necesitados de fondos son aquellos imprescindibles para avanzar en la crisis sanitaria (comunicaciones y transporte) y en la recuperación de la crisis (construcción y manufacturas). “Nuevas inversiones en salud, vivienda social, digitalización y protección medioambiental pondrían las bases para una economía más resistente e inclusiva”, concluye el informe.

Sobre la firma

Luis Doncel

Es jefe de sección de Internacional. Antes fue jefe de sección de Economía y corresponsal en Berlín y Bruselas. Desde 2007 ha cubierto la crisis inmobiliaria y del euro, el rescate a España y los efectos en Alemania de la crisis migratoria de 2015, además de eventos internacionales como tres elecciones alemanas o reuniones del FMI y el BCE.

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