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Su jefe quiere cambiar de empresa

El 80% de los mandos intermedios españoles busca un nuevo empleo en empresas menos digitales que las suyas, más verdes y, sobre todo, más humanas

Los empleados deben adaptarse a velocidad de vértigo a las nuevas tecnologías.
Los empleados deben adaptarse a velocidad de vértigo a las nuevas tecnologías.

Aviso a navegantes. Grandes compañías y multinacionales están viviendo una revolución silenciosa y sin precedentes por parte de sus mandos medios. El dato es abrumador y las empresas han de replantearse, calendario en mano, pasar a la acción para reinventar sus políticas de empleo. Nada menos que el 80% de estos trabajadores tiene la intención de buscar un nuevo empleo en 2020, según revela una encuesta reciente realizada por la consultora Hays.

Una fuga que se explica, en opinión del presidente de la empresa de selección de personal Auren BLC, Javier Cantera, por tres motivos inevitables y que “estamos viendo todos los días”: miedo al cambio o pérdida de empleo a consecuencia de la digitalización, “por lo que estos directivos buscan oportunidades en entornos donde es menor la presión digital”; huida hacia compañías verdes y hacia aquellas “donde persiste una empleabilidad más humana y prima la relación entre personas”.

Es el caso de un jefe de área del sector comercial de moda que pide mantener el anonimato. Con el estallido de la venta online, dice, “tengo los días contados”. Por ello, no duda en reorientar su carrera y dar el paso al “gran consumo, donde la digitalización no es tan agresiva”. O el de una ingeniera que ocupa un mando intermedio en una multinacional donde gestiona más de 400 clientes. “Es muy frustrante dedicar 12 horas al trabajo y llegar a casa con la sensación de no darles el mejor servicio por la falta de tiempo, presión o incertidumbre sobre si tus jefes respaldarán tus acuerdos. Quiero dar el salto a una empresa más pequeña y humana, con mayor responsabilidad y que me permita tener vida”, asegura esta profesional.

La profesora y directora del Centro de Recursos Humanos de IE Business School, Pilar Rojo, confirma el cambio disruptivo de determinados sectores que están amenazando las carreras de sus trabajadores. “Los empleados deben adaptarse a velocidad de vértigo, adquirir nuevas habilidades o adaptar las que ya poseen en otras empresas”. Una presión cuya inmediatez no muchos están dispuestos a asumir, por lo que, según prevé la Comisión Europea, más de medio millón de empleos digitales quedarán sin cubrir solo en 2020.

Se incrementa así la brecha para encontrar los perfiles adecuados que buscan las compañías y cuya oferta en España, de 1,25 millones de puestos en los próximos cinco años, amenaza con quedar desierta. Algo que no se puede permitir un país con una tasa de paro cercana al 14%. Esta carencia la padecen ya el 83% de las empresas, que señalan a seis de cada diez trabajadores como poco preparados o formados para sus necesidades, tal y como revela la Guía del mercado laboral 2019, de Hays, presentada esta semana.

Con esta asfixiante coyuntura como telón de fondo, Fernando Calvo, director de Personas y Cultura de la consultora de recursos humanos, añade otros motivos responsables de esta potencial desbandada de profesionales: el salario (32%); la falta de entusiasmo en futuros roles (23%) y ausencia de progresión y de formación (22%). Aunque reconoce que “el año nuevo brinda la oportunidad perfecta para el cambio”, avisa del peligro de comenzar esta búsqueda de empleo “sin tener en cuenta lo que realmente se quiere de la próxima oportunidad laboral”.

Habrá crecimiento

Y es precisamente en este punto donde reside el talón de Aquiles de los mandos medios para Calvo, quien es tajante al afirmar que el 70% de los que buscan un cambio, en realidad, “no saben lo que quieren, ni hacia dónde van”, en un mercado laboral extremadamente rígido que pide reformas a gritos. No obstante, admite que “no es fácil definir el objetivo al que se pretende avanzar”. Algo que ilustra con un estudio de la Universidad de Stanford, que siguió durante 40 años a 1.500 niños con un cociente intelectual por encima de la media. El experimento reveló precisamente la capacidad para definir un objetivo como la primera característica del grupo, seguida de la perseverancia y la seguridad en uno mismo.

El deseo de cambio de la mayoría de los mandos intermedios contrasta con la incertidumbre política y económica que vive el país, sobre el que planea la sombra de una recesión económica. Sin embargo, el 70% de las empresas españolas tiene previsto aumentar su plantilla el año que viene, según la citada guía. “El mercado laboral de 2020 seguirá al alza gracias a las contrataciones previstas”, apunta Christopher Dottie, director general de Hays España. Un optimismo que refrenda la subida de salarios prevista por el 63% de las compañías consultadas.

Para Fernando Calvo, los que realmente cambien de puesto lo harán, sobre todo, aparte de por el salario, “por un buen proyecto”. Por ello, aconseja buscarlo antes que nada internamente. “Su empresa debe saber que busca un cambio de posición. No tenga miedo de pedirlo varias veces”. En caso de tener clara la salida, Calvo recomienda ejercitar el mensaje para comunicar a las marcas empleadoras por qué le necesitan. “La realidad es muy triste. Los candidatos cuentan el pasado y no saben hacer una traslación de cómo su experiencia puede hacer crecer a la empresa contratante”.

Javier Cantera recomienda “reinventar el puesto poniendo el foco en su capacidad intelectual, dado que la tarea rutinaria va a ser robotizada al 100%” y “si la cultura de su empresa no le permite esta innovación, salga sin miedo al mercado”. Pues este reclama empleados ágiles, innovadores, con pensamiento crítico e inteligencia emocional, con competencias sociales, de comunicación persuasiva y en nuevos medios de comunicación. Y que sean capaces de trabajar en entornos multiculturales, enumera la profesora del IE.

Que solo dos de cada diez mandos intermedios no deseen buscar otras oportunidades laborales supone un mazazo para las políticas de retención de talento de las compañías y un fuerte tirón de orejas a sus departamentos de recursos humanos, sobre los que Javier Cantera es muy crítico: “Están muy desorientados por el proceso de globalización, por la falta de formación en gestión de personas a sus directivos y porque el cambio a las nuevas exigencias de conciliación, igualdad de oportunidades y aceptación de la diversidad lo están haciendo con la boca pequeña”, sostiene.

 

Pasos para cambiar de trabajo

1.- Defina qué busca y hacia dónde quiere ir. Hable con tu empresa.

2.- Si busca trabajo fuera, contacte con compañeros que se movieron a otras empresas. Haga saber a sus contactos su deseo de cambiar.

3.- Actualice su currículo en Linkedin y Twitter y añada nuevas habilidades.

4.- Aplique a las ofertas publicadas por los reclutadores. Si es un headhunter identifique al consultor que se encarga del puesto de du interés e intente acceder a él.

5.- En la entrevista de trabajo, no hable de sus logros pasados. Explique por qué le necesita la empresa y qué soluciones aporta a ella.

6.- Acuda a conferencias, foros, congresos y coincida con la gente que le interesa.

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