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¿Quieres volver a estudiar? Conoce la oferta de cursos para mayores de 50

Descubre qué, dónde y cuándo puedes estudiar si tienes más de 50 años

Un estudio del Observatorio de Pensiones Caser recuerda que vivir 100 años será cada vez más habitual y que los futuros jubilados no van a renunciar al estilo de vida actual, sino que esperan mejorarlo. Así, prevén practicar con más frecuencia actividades de ocio como leer, viajar, comer fuera, asistir a conciertos, al teatro o al cine.

Esa intención de tener una jubilación activa se refleja perfectamente en el número de mujeres y hombres que deciden estudiar pasados los 50 años. "Al principio la mayoría de los alumnos eran prejubilados y, en general, muchos más hombres que mujeres", explica Antonio Rodríguez, presidente de la Asociación Estatal de Programas Universitarios para Mayores (AEPUM). "Pero ahora hay estudiantes de más edad, con mejor formación, y también se incorporan cada vez más mujeres".

Según las estadísticas de esta asociación, que no comprende a todos los centros que imparten estos estudios pero sí la mayoría, más de 63.000 personas se matricularon en titulaciones para mayores en el curso 2018/2019. El doble que hace una década.

Los expertos coinciden en que estudiar en la jubilación aporta múltiples beneficios. El ejercicio intelectual mantiene la mente activa, ofrece nuevas oportunidades de socialización y favorece la autonomía. En el caso de los estudios universitarios, los alumnos comparten espacios con estudiantes más jóvenes, lo que incentiva un intercambio de experiencias.

Centros especializados en seniors

Las primeras universidades en organizar conferencias o talleres para personas mayores fueron las catalanas durante la década de los años ochenta. Hoy ya podemos hablar de títulos especialmente dirigidos a este tipo de estudiantes que ofertan universidades públicas y privadas de todo el país y cuyo objetivo es ofrecer formación general en grandes áreas, como humanidades o ciencias , y programas de estudios con asignaturas especializadas y diversos grados de dificultad.

Muchas universidades, públicas y privadas, cuentan con organismos que gestionan estos estudios específicos para mayores de 50 años que constan, como cualquier grado universitario, de materias obligatorias y optativas para que el alumno configure su itinerario.

Hablamos de títulos propios de cada universidad, diferentes a los grados a los que puede acceder, independientemente de la edad, cualquier persona que tenga la selectividad, haya superado las pruebas de acceso para mayores de 25 años o ya sea licenciado. El porcentaje de jubilados que opta por esta opción es mucho menos significativo que el porcentaje de aquellos que eligen estudiar titulaciones específicas para hombres y mujeres de más de 50 años.

Cada centro elabora su programa. Algunos lo centran en cultura general o ciencias, otros, en cuestiones de actualidad. En lo que coinciden es en que el profesorado es el mismo que imparte clases al resto de estudiantes universitarios.

Las universidades catalanas son las más activas a la hora de ofertar títulos para este colectivo. Congregan casi a 12.000 alumnos de más de 50 años. Les siguen las andaluzas, con casi 11.000, y las valencianas, con algo menos de 7.500 estudiantes. Todos los grandes centros tienen estudios específicos. Aquí puedes consultar los estudios que ofrecen las principales universidades, tarifas y demás información útil para dar el paso.

¿Qué puedo estudiar al jubilarme?

La mayoría de los centros ofrecen dentro de sus titulaciones propias materias tradicionales, con mucho éxito entre el colectivo, como Historia, Historia del Arte, Literatura, Matemáticas o Geografía. Pero hay posibilidad de cursar otras enseñanzas más específicas, como Alimentación y Gastronomía o Astronomía y Meteorología ofertadas por la Universidad de la Experiencia, el área de la Universidad de Barcelona que agrupa los cursos para mayores de 50 años.

En el caso de la Universidad de Sevilla es el Aula de la Experiencia donde se agrupan los estudios para los alumnos que superan los 50 años y que ofrecen materias tan diferentes como Filosofía y Poesía o Contabilidad y Finanzas para la Gestión Sostenible.

La Universidad Politécnica de Valencia, dentro de lo que denominan la Diplomatura Sénior, propone Iniciación a la Jardinería y Conocimiento de la Flora Ornamental o El Cine Documental: Narrativa, Estética y Perspectivas.

Asimismo es habitual encontrar formación en materias locales, por ejemplo Historia da Cultura de Galicia, en el Diploma Sénior de la Universidad de Santiago, o Conoce tu Comunidad: Geografía, Historia y Arte de Madrid, en el plan de estudios de la Universidad para los Mayores de la Autónoma de Madrid.

Estas son solo algunos ejemplos de la amplia variedad de materias que los estudiantes de más edad pueden elegir en las decenas de universidades que cuentan con programas para mayores.

Sin estudios previos

Todos estos Programas Universitarios para Mayores, independientemente de las materias que se impartan en ellos, son accesibles todo el mundo, tengan o no estudios previos. "Estos títulos están abiertos tanto para alumnos con formación previa como para aquellos que nunca accedieron a la escuela", como apunta Antonio Rodríguez, "lo único que se sobreentiende es que se sabe leer y escribir".

De hecho, tal es el éxito de estos programas que en algunas universidades hay plazas limitadas y se da prioridad a las personas sin estudios. "Gracias a esto pueden acceder hombres o mujeres que no tuvieron la posibilidad de estudiar de jóvenes ", añade.

¿Con qué edad puedo acceder?

Depende del centro y del curso. En algunos no existe edad mínima, en otros se pide tener más de 50 o 55 años. Los cursos suelen constar de entre 60 y 90 créditos que se cumplen en tres o cuatro años, a un ritmo de unas cinco horas lectivas a la semana.

Cada alumno, sin embargo, puede marcar su propio ritmo, como cualquier otro estudiante. Es decisión de cada universidad que haya o no exámenes. En algunas es obligatorio, además, presentar un trabajo final para recibir el título. Respecto a su coste, varía según el centro o el número de créditos, pero suele costar entre poco más de 100 euros y 350 euros al año.

Más creatividad

Pero no todas las personas mayores con ganas de seguir aprendiendo optan por estudios reglados. Son numerosos los jubilados que aprovechan para aprender o perfeccionar idiomas, tocar un instrumento o se animan a coger el caballete y los pinceles. Actividades que estimulan el aprendizaje y la creatividad.

Las academias de música con programas específicos para seniors, como Taller de Músics, en Barcelona, o Sonata, en Madrid, que ofrecen cursos para quienes siempre quisieron aprender a tocar un instrumento, además de impartir clases teóricas sobre lenguaje musical, son un ejemplo. Tocar un instrumento fomenta el desarrollo psicomotriz, influye en la conducta y entrena la memoria y el lenguaje, según los expertos.

Otra opción es apuntarse a un coro. Los hay para mayores —la Universidad Politécnica de Valencia organiza anualmente un Certamen Coral Sénior—, pero nada impide hacerlo en una coral de barrio en la que aprender junto a compañeros de todas las edades. Lo mejor es preguntar en las asociaciones culturales de tu barrio.

Es posible que también tengan talleres de pintura, otra actividad con la que se desarrollan múltiples y variadas capacidades, como la paciencia y la concentración, la perseverancia y la expresión y, por supuesto, la diversión. Todo ello es beneficioso para la actividad cerebral, la salud mental, la autoestima y la motricidad.

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