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Los pasajeros en la huelga de Renfe: “Hay mucha desinformación”

Los servicios mínimos impuestos por el Ministerio de Fomento amortiguan los mayores perjuicios, pero muchos usuarios señalan la desorganización de la empresa para atajar las consultas

Pasajeros en la estación de Santa Justa en Sevilla este lunes durante el día de huelga en Renfe.
Pasajeros en la estación de Santa Justa en Sevilla este lunes durante el día de huelga en Renfe.

“Suprimido viajeros en tren 2134 a las 13.30”, se lee en una pantalla de la estación de Atocha, en Madrid. Se refiere a un tren de las 11.05 para Cádiz. Lo mismo ocurre con el de Toledo de las 11:20 y muchos otros que, debido a la huelga de Renfe, tuvieron que ser cancelados y que, en medio de la desinformación general, dejó varados a miles de viajeros. “No puedo volver a casa”, lamenta Julia Miralles. Su tren hacia valencia tenía que salir a las 12.21, pero al llegar a la estación se encontró con que estaba cancelado y, al no haber comprado el billete por Renfe, sino a través de la plataforma Omio, no le pueden devolver el dinero directamente. “Me dijeron que mi opción era irme en el tren de las nueve, pero que me costaba 130 euros y yo no tengo ese dinero” lamenta.

En total son 320 los trenes que se cancelaron para la jornada de huelga de este lunes, lo que supone poco menos de un tercio del total de vehículos previstos. La huelga se dio inicio a en la medianoche de este 15 de julio y termina a las 23 horas. Los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento garantizan la circulación del 72% de los trenes habituales del AVE, el 65% del servicios de los de media distancia y el 75% de los Cercanía en horario punta.

A pesar del bajo porcentaje de cancelaciones, igual se produjeron colas en las zonas de atención al cliente. “Hay solo un chico atendiendo y se está comiendo todas las quejas”, señala Pilar Redomero, quien rechazó la oferta de Renfe de recolocarla en un tren cuatro horas más tarde de lo que apuntaba su billete. “Prefiero que me devuelvan el dinero para irme en autobús, así gano tiempo”, explica mientras reflexiona con alivio el no haber tenido nada programado para este lunes. “Por suerte no tenía que trabajar, porque hubiera sido más complicado”, admite. 

La cola era aún más larga en la atención al cliente para los AVE, donde más de una veintena de pasajeros buscaban información sobre su tren. “Hay mucha desinformación”, se queja Sergio Palmero, quien tiene pasaje para las 20.40 a Valencia pero que decidió acudir a Atocha más temprano para ver sus opciones. “Nos mandaron un mensaje de texto avisando de la huelga y de que se cancelaba el AVE, pero no había forma de averiguar más porque si los llamabas no te cogían el teléfono. Así que vinimos aquí y estuvimos dos horas haciendo diferentes colas porque de una te mandan a otra y así”, asegura. “Al final van a poner un AVE más tarde [21.20] con el doble de vagones para que entren todos los que necesiten. Es todo muy complicado, pero por lo menos nos dieron una solución”, agrega.

Por su parte, David Vallejo tuvo que cambiar sus planes de llegada a Madrid porque no encontraba billetes desde Cádiz para el lunes. “Llevo días buscando y directamente no había nada para el día de hoy. Después me enteré de la huelga y justo encontré un billete para ayer a las 9.00, así que decidí adelantarme”, explica.

Un notable retraso del Cercanías

En el Cercanías la situación no era muy diferente. En los trenes de corta distancia se registraron retrasos de más de 15 minutos que llamaron la atención de los viajeros. “Por lo general tardo 10 minutos en llegar desde Aluche, pero esta vez tardé como media hora”, afirma Angela Rivadeneira, quien no sabía de la huelga hasta que llegó al andén. “Había muy poca gente y una chica me lo comentó. Al parecer mucha gente se buscó transportes alternativos”, apunta.

Alejandra Luthme es una de ellas. En su caso, ella tenía planeado viajar a Segovia, pero cuando llegó a la estación le avisaron que solo tenían disponible un tren a las 18 horas. “Creo que voy a irme en ALSA”, relata la costarricense.

Pero todos los perjudicados son muchos menos de los que podrían ser en meses como septiembre u octubre, según Comisiones Obreras (CC OO). “En esta época la mayor cantidad de gente que se mueve es para irse de vacaciones y en Cercanías ya mucha gente no trabaja en esta época del año”, señala Manuel M. Nicolás Taguas, secretario general del Sector Ferroviario de CC OO, quien junto a poco más de una docena de sus compañeros han llegado a Atocha a realizar una demostración por la huelga. “Hoy no es un día muy perjudicial para los usuarios, hay días mucho más perjudiciales que hoy”, afirma el sidicalista.

Respecto a las razones que llevaron a la huelga, Taguas señala tres reivindicaciones principales: el empleo, la jornada y los salarios. Acerca del primero, el sindicalista sostiene que en Renfe “no hay creación de empleo, sino todo lo contrario, (...) es una plantilla envejecida y masculinizada”, mientras que el salario es insuficiente porque llevan “muchos años perdiendo poder adquisitivo a pesar de ser de los ferroviarios más productivos de Europa”. Por último, sobre las jornadas laborales, Taguas recalca el acuerdo al que llegó CC OO con el Gobierno en el que se acordó “la adecuación de la jornada a 37 horas y media de promedio semanal en cuantía anual”, pero mantiene que “la empresa aplica la jornada como le da la gana”. “Continuaremos hasta conseguir, sino todas, parte de nuestras reivindicaciones. Evidentemente si no conseguimos ninguna pues tendremos que seguir molestando al usuario”, advierte. 

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