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La cadena de supermercados Supersol planea 400 despidos tras siete años de pérdidas

Los sindicatos denuncian que se cerrarán tiendas y que 3.000 empleados verán modificadas sus condiciones laborales

Supermercado de la cadena SuperSol en Sevilla.
Supermercado de la cadena SuperSol en Sevilla.

La cadena de supermercados Supersol, con cerca de 200 tiendas distribuidas por 13 provincias del centro y sur de España, prepara un ERE que supondrá el despido de alrededor de 400 empleados de una plantilla de unos 4.500, el cierre de un número indeterminado de tiendas y la modificación de las condiciones de trabajo de unos 3.000, según han denunciado los sindicatos CGT y CC OO. Fuentes de la empresa han confirmado que se está tramitando el expediente por la situación de pérdidas en que se encuentra la cadena, pero no han querido confirmar la cifras de trabajadores afectados.

CGT afirma haber recibido la "notificación formal por parte del director de recursos humanos" de la cadena con la "intención de la empresa de realizar una reestructuración de horarios y plantilla". Según afirma el sindicato, la reestructuración supondría 404 despidos, el cierre de "varias tiendas" y secciones de pescadería y "la modificación sustancial de las condiciones de trabajo de más de 3.000 trabajadoras y trabajadores de los supermercados".

Fuentes de la empresa han confirmado que, tras varios años de pérdidas, efectivamente Supersol, propiedad desde 2012 del grupo lituano Maxima Grupé, ha comenzado a tramitar un expediente de regulación de empleo como parte de un plan de rescate para "darle la vuelta al negocio" y sacarlo de las pérdidas. En 2017, último año con cuentas depositadas, la cadena, con cerca de 200 tiendas repartidas principalmente por Madrid y Andalucía, facturó 476,4 millones de euros, prácticamente lo mismo que viene facturando desde 2013, y registró pérdidas de 1,3 millones de euros. En realidad, desde que comenzó a operar como Supersol en 2012, la cadena siempre ha registrado pérdidas, que se han ido reduciendo desde los 37,6 millones de 2012 hasta 1,3 en 2017. Fuentes de la empresa han informado de que en 2018, aunque aún no están cerradas las cuentas, el resultado de explotación (Ebitda) ha sido "muy negativo" también, por unos 9 millones.

Según dichas fuentes, tras tantos años de perdidas (superan los 125 millones desde 2013), el accionista, el grupo Maxima, ha decidido emprender un plan de transformación para "intentar darle la vuelta al negocio" que incluye el ERE y también, como han hecho otras cadenas distribuidoras, como Dia, una revisión (reducción) del surtido que se ofrece en las tiendas y un plan aumentar la eficiencia logística que ayude a reducir costes y evitar la pérdida de stock.

Las fuentes no han confirmado las cifras de trabajadores adelantadas por los sindicatos ni la modificación de condiciones laborales, aunque sí que se cerrarán tiendas. Sí confirman, como CGT, que el próximo 9 de abril está convocada la primera reunión entre la empresa y los representantes de los trabajadores para iniciar las negociaciones del ERE. Igualmente, la empresa informó a EFE que el director general, el lituano Vygintas Sapokas reunió el martes en Málaga a unos 125 gerentes y responsables para dar detalles sobre la situación que afronta la compañía y sus planes de futuro.

Desde CC OO, denuncian que la empresa lleva ocho años sin aumentos salariales y seis "con recortes y sin la paga de marzo" y denuncia, como hace CGT, que el último convenio, firmado únicamente con UGT a finales del año pasado, solo incluye una subida salarial del 1% tras años de pérdidas de poder adquisitivo.

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