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Evo Banco cambia de estrategia: cierra el 90% de sus oficinas y aplica un ERE

La entidad afirma que solo el 5% de los clientes van a las sucursales y que todas las gestiones se pueden hacer por canales a distancia

Evo Banco cambia de estrategia: cierra el 90% de sus oficinas y aplica un ERE

Cinco años después de nacer, Evo Banco cambia de modelo estratégico: cierra 39 oficinas, se queda con solo cinco, despide al 60% de su plantilla y vuelca en la banca digital. La entidad, que nació como filial de NovacaixaGalicia (NCG) y que se vendió al fondo Apollo en 2014, pretende ser pionera en la transformación digital y la banca por móvil. Desde la entidad se afirma que no es un problema de falta de rentabilidad, sino de reposicionamiento ante el futuro. Los sindicatos creen que es el fin de Evo y pidieron el cese de Enrique Tellado, consejero delegado.

Evo Banco ha planteado un expediente de regulación de empleo que puede afectar a entre 260 y 270 empleados, lo que supone entre el 56% y el 60% de su plantilla. Además, se plantea el cierre de todas las oficinas excepto cinco, una en cada capital: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao, según indicó la entidad. Este movimiento contrasta con su competidor ING, que cuenta con 29 oficinas y no tiene planes de cierres.

Concretamente, se verían afectados unos 240 empleados de la red de oficinas de Evo y unos 25 trabajadores de sus servicios centrales, según fuentes sindicales. La dirección de la entidad se reunió el lunes con los sindicatos para poner en marcha la negociación del ERE. “El cambio de modelo de negocio de la entidad supone la destrucción masiva de puestos de trabajo y el fin de la entidad tal y como la conocemos hasta ahora”, dijeron los sindicatos, que pidieron el cese del consejero delegado, Enrique Tellado.

Evo afirma que no se ha tomado esta decisión por presión del dueño, el fondo de inversión estadounidense Apollo Global Management. No obstante, 2016 fue el primer año con beneficios, 24 millones, tras una inversión de Apollo de 225 millones, además de los 60 millones que pagó a NCG. En 2014 recibió 80 oficinas que ahora deja en cinco. La mayor parte de los ingresos de Evo proceden de la financiación de consumo.

El cambio para competir en el mundo digital

La entidad reconoce que lo que anuncia “no es una simple reestructuración, sino un cambio en el modelo para competir en el mundo digital con las capacidades que hemos adquirido en los últimos meses y que se respaldan en cifras”. Evo sostiene que el 83% de clientes son usuarios recurrentes de canales a distancia, así como que “el 64% de clientes se relacionan con el móvil de forma individual o agregada”.

También dice que “el 85% de las transacciones son digitales” y, sobre todo, que “solo el 5% de clientes realizan el 53% de visitas a oficinas (un cliente medio visita la oficina una vez al año)”.

Evo es consciente de que la brusca decisión modifica el discurso que había mantenido en público en los últimos meses y que sufrirá vaivenes en los próximos meses hasta que se normalice la situación laboral. No obstante, cree que todo el sector acabará yendo por este camino y que si algunos bancos no lo hacen ya es porque tienen compromisos que se lo impiden.

Evo afirma que ha adquirido las capacidades “para ser un banco 100% digital con capacidad para que cualquier cliente de España, con independencia de su ubicación geográfica u oficinas de referencia, pueda contratar y gestionar sus productos y servicios a distancia y de forma ágil y eficiente”.

También afirma la banca móvil de Evo es la tercera más valorada del sector, con una puntuación en el market de 4,3 puntos sobre 5. Confían en que la propuesta de valor del banco “seguirá basada en la experiencia de cliente a través de soluciones diferentes, innovadoras y tecnológicas que hagan la vida más fácil a los usuarios, tanto a través de servicios financieros como no financieros”. Tras la arriesgada decisión, ese es su reto.