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Causas sociales que dan dinero

La plataforma Gofundme aterriza en España para consolidar su negocio de 'crowdfunding'

David Hahn, presidente de Gofundme.
David Hahn, presidente de Gofundme.

Fueron los que salvaron a la librería madrileña Berkana del cierre. El local, abierto en 1993 y especializado en temática gay y lésbica, había asumido su clausura "debido a la piratería, a Amazon y a la crisis". Escribieron y compartieron en marzo su causa en la plataforma Gofundme, que llevaba sólo un mes en España. En poco tiempo recaudaron más de 13.000 euros, con lo que consiguieron parar el desenlace previsto.

Desde su aterrizaje en febrero y sólo en el país, la empresa de Silicon Valley ha abierto unas 4.000 campañas y movido más de un millón de euros en donaciones, de los cuales el 5% se queda en su bolsillo. Entre las casi 20 categorías están las causas de voluntariado, emergencias, pasando por deportes, animales, religión, viajes, negocios o salud.

Funcionan de este modo: una persona tiene una causa que requiere de dinero y quiere pedirlo de forma segura; y del otro, alguien quiere donar pero hacerlo con garantías. "La confianza de los donantes se la tienen que ganar con un relato bien montado, creíble", apunta David Hahn, presidente y director de producto. "Cuentan una historia que se actualiza, que evoluciona, que es lo que la gente quiere ver, cómo su aportación está ayudando". Hahn pone en valor "la credibilidad que le da a una campaña el que primero sean los amigos y los familiares los que la apoyen". Después, si hay algún problema, Gofundme revisa cada caso y ponen a disposición de las partes una garantía que protege a ambos. "Empoderamos a gente corriente sin necesidad de que cuenten con un prescriptor en redes". En el caso de Berkana, casi 8.000 personas habían compartido el mensaje y 377 —un 4,71%— hicieron una donación.

El modelo de Gofundme, que a nivel global ha movido este año 4.000 millones de dólares (el doble que el pasado ejercicio), aprovecha la cultura del crowdfunding y la afiliación a causas que se hacen virales. Los "me gusta", la rápida adhesión a reivindicaciones fácilmente asumibles y el sentimiento de comunidad que existe en España son terreno fértil para ellos. "El país estaba preparado, tiene esta cultura solidaria y participativa", explica el presidente. El viaje de Hahn a España coincidió con su estreno en Francia, que se suma al de Reino Unido. Su sede europea, sin embargo, está en Irlanda, igual que las de Google, Facebook o Twitter. "No es por el tema de impuestos", aseguraba, "tiene que ver con el talento y la cultura empresarial y el tipo de negocios que están ahí".

Las críticas al modelo

Esta neutralidad que según ellos rige en su política empresarial es vista, sin embargo, con cierta cautela. La compañía lidia con voces discordantes, pues algunas causas se han retirado no después de denuncias, sino tras crisis en redes y medios digitales. Adrienne González es una periodista freelance responsable de la web Gofraudme. En ella señala regularmente causas de la plataforma identificadas como fraudes. "Como esperan a que los usuarios las denuncien para retirarlas, es imposible que lleven un cálculo real de fraude", asegura González a través de una entrevista por Skype. La periodista se muestra segura de que "se dan las circunstancias para la clásica estafa piramidal, porque funciona a base de recomendaciones". Gofundme, preguntada por la existencia de esta página, evita responder e insiste en la transparencia de sus transacciones.

Tiene menos de siete años de vida —se fundó en 2010— y ya es rentable. Entre sus inversores están algunos de los fondos tecnológicos más potentes de Silicon Valley. ¿Cómo hace dinero una empresa solidaria? "Somos muy transparentes y tenemos un equipo de profesionales muy bueno que garantiza esto como prioridad", responde el directivo. Del total, Gofundme se queda con un 5% a modo de comisión y las plataformas de pago —tarjetas de crédito y débito y PayPal— ganan el 3,55% de cada transacción. Además, de cada una de las donaciones, se descuentan 25 céntimos también para los pagos. Si usamos como referencia el caso de Berkana y sus 13.687 euros recaudados, 684,35 van a Gofundme y 485,88 a las tarjetas, que también se quedarían con 94,25 euros por la comisión de 0,25 euros por operación.

Aterrizan en Europa adaptándose a la normativa comunitaria, aunque sus campañas pueden seguirse desde otros países "siempre que estén presentes nuestros socios de pagos". Esta vocación global se aplica también a la naturaleza de las causas y las temáticas, que se paralizan "si suponen delitos de violencia y odio o si incumplen los términos de uso". En el resto de casos se lo dejan "a la comunidad, que la comparte o denuncia de forma orgánica".

Preguntado por una de sus crisis en EE UU, la causa de una familia que pedía dinero porque se arruinó después de decir en televisión que su negocio de repostería no prepararía un banquete para gays, Hahn insiste en la "neutralidad de la plataforma". ¿Qué hubiera pasado si el caso Nadia se hubiera dado en Gofundme? "Es prioridad controlar que las transacciones sean seguras", responde sin entrar en más detalles. "En nuestro caso, la gente hubiera recuperado el dinero, la garantía es algo muy serio para nosotros".

La salud

A pesar de que casos como el de Nadia (un fraude de unos padres que pedían dinero para su hija supuestamente enferma incurable) "no ayuden", y aunque España tiene un sistema sanitario público y gratuito, confían en que "el país no se quede fuera y funcionen aquí estas causas. Que llegue el dinero a la gente que lo necesita de verdad".

Este tipo de plataformas también despierta dudas sobre el blanqueo de dinero. "Algo que nos tomamos muy en serio", insiste el directivo. Por eso, las mayores inversiones de la compañía se hacen en tecnología. "Para controlar estos fraudes usamos las mismas herramientas del mundo financiero", explica Hahn. "Cada vez que se solicita una retirada de fondos, se espera unos días a controlar la veracidad de la persona y la campaña y si hay dudas, los fondos se retienen hasta que se demuestra que todo es legal".