El Popular presentará pérdidas superiores a los 3.000 millones en 2016

El banco aprovecha el cambio de presidente para sanear a fondo el balance contaminado por los activos inmobiliarios

El presidente del Popular, Ángel Ron, durante una intervención, este verano.
El presidente del Popular, Ángel Ron, durante una intervención, este verano. Pedro Puente Hoyos (EFE)

El próximo 3 de febrero, Ángel Ron, presidente del Banco Popular, presentará sus últimos resultados antes de dejar la entidad. Será una cuenta funesta ya que supone el final de su compleja etapa, afectada de lleno por la tardía compra de activos inmobiliarios. Ron presentara unas pérdidas superiores a los 3.000 millones. Algunas fuentes los sitúan en los 3.200 millones, lo que le convierte en una cifra récord en la banca después de las presentadas por Bankia en 2012. No obstante, no será la primera vez que este banco tenga números rojos en sus cuentas: en 2012 registró unas pérdidas de 2.461 millones tras destinar 9.600 millones a sanear el riesgo inmobiliario

Fuentes del Popular no hicieron comentarios sobre esta cuestión, aunque afirmaron que la entidad mantendrá el nivel de capital exigido por el BCE, gracias a la última ampliación de capital de 2.500 millones. En el folleto de esta ampliación se hablaba de posibles pérdidas de 2.000 millones.

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Dos semanas después de esta presentación, Ron entregará el mando a Emilio Saracho, que asumirá una etapa decisiva para el Popular. Cuando un banco cambia de presidente es habitual cargar la cuenta de resultados con fuertes provisiones. Así ocurrió con Francisco González al llegar a la presidencia única del BBVA en diciembre de 2001; con Rodrigo Rato en Caja Madrid en enero de 2010 y, en menor medida, cuando Ana Botín tomó el control del Santander en septiembre de 2014.

En el caso del Popular son provisiones impuestas por los supervisores, que vigilan muy de cerca el saneamiento del Popular, después de haber sufrido fuertes tensiones en el consejo que solo han acabado tras el anuncio de la marcha de Ron, primer ejecutivo desde 2004. Bajo la presidencia de Ron se ha pedido 5.400 millones de euros a los accionistas para sanear el balance por las pérdidas inmobiliarias.

A partir del 20 de febrero, Saracho tendrá que decidir si los recursos propios son o no adecuados para seguir adelante. Por otro lado, los inversores bajan la presión sobre la entidad: hasta el 20 de enero, los especuladores bajistas con posiciones cortas en el Popular tienen el 8,78% del capital, frente al 9,52% que tenían dos semanas antes.

Sobre la firma

Íñigo de Barrón

Es corresponsal financiero de EL PAÍS y lleva casi dos décadas cubriendo la evolución del sistema bancario y las crisis que lo han transformado. Es autor de El hundimiento de la banca y en su cuenta de Twitter afirma que "saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos". Antes trabajó en Expansión, Actualidad Económica, Europa Press y Deia.

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