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Las empresas ya no esperan a los gobiernos

El Spain Investors’ Day supera las expectativas y se consolida como punto de encuentro entre cotizadas e inversores

Apertura del Spain Investors' Day. En primer plano, el ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García Margallo.
Apertura del Spain Investors' Day. En primer plano, el ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García Margallo.

Lo tenía todo para salir mal. La sexta edición del Spain Investors' Day (SID), una de las citas más importantes de España entre entidades financieras y de inversión, el Gobierno y las instituciones y las mayores empresas cotizadas del país, se aplazó de sus tradicionales fechas en enero hasta abril con la expectativa de que para entonces hubiera un nuevo Gobierno que explicase a los inversores sus programas de futuro. Pero, a pesar de esa previsión, los organizadores se encontraron en las fechas del evento no solo con un Gobierno en funciones, sino con el país abocado casi irremisiblemente a nuevas elecciones.

Y sin embargo los salones y pasillos del hotel Ritz de Madrid vivieron el habitual runrún de conversaciones y maletines que acompaña al Investors' Day. A esta edición acudieron alrededor de 200 inversores de 12 países distintos, una cifra similar a la de ediciones previas, según explica el director del Spain Investors' Day y consejero delegado de Estudio de Comunicación, Benito Berceruelo. "Nos esperábamos un SID difícil", explica. "Pero el interés por España ha seguido estable y no solo en el plano político".

"En realidad, para los inversores es más importante la evolución de la economía global", considera uno de los inversores asistentes al acto. "Lo que los inversores vienen a ver en un evento de este tipo es a las empresas, y las grandes compañías españolas obtienen fuera tres cuartas partes de sus ingresos. Así que es mucho más importante que el PIB mundial ralentice su crecimiento [conforme las previsiones del FMI, publicadas el miércoles] a que el crecimiento español sea del 2,8% o del 2,6%".Aun así, la inestabilidad política está ahí (al menos al cierre de este suplemento) y no deja de ser un factor muy relevante para los inversionistas, sobre todo los extranjeros.

A falta de un Gobierno que explicase su programa, la organización intentó suplir la deficiencia con una mesa entre representantes económicos de los cuatro principales partidos políticos. El acto sirvió también como una suerte de preludio de una campaña electoral que ya se ve —entre muchos de los inversores consultados— como inevitable, aunque tanto el Partido Popular como Ciudadanos insistieron en la posibilidad de un acuerdo de última hora entre las dos formaciones y los socialistas.

Los representantes de los cuatro principales partidos en el debate en el Spain Investors' Day. Sentado, Iván Ayala (Podemos). De pie, de izquierda a derecha, Manuel de la Rocha (PSOE), Teodoro García-Egea (PP) y Toni Roldán (Ciudadanos)
Los representantes de los cuatro principales partidos en el debate en el Spain Investors' Day. Sentado, Iván Ayala (Podemos). De pie, de izquierda a derecha, Manuel de la Rocha (PSOE), Teodoro García-Egea (PP) y Toni Roldán (Ciudadanos) EFE

A falta de un nuevo Ejecutivo, el plato fuerte fue una mesa de debate entre economistas de los cuatro principales partidos

El PSOE, por su parte, esquivó pronunciarse categóricamente sobre el futuro inmediato y se dedicó a venderse a los inversores. "Somos parte de eso que llaman la vieja política", afirmó Manuel de la Rocha, secretario de economía en el Comité Federal del PSOE. "Eso quiere decir que tenemos experiencia y hemos gobernado. Sacamos la alfombra roja a los inversores porque tenemos una actitud cada vez más business friendly. Y honramos nuestros compromisos porque estamos firmemente anclados en la política europea". Sin embargo, el diputado socialista puntualizó que ese europeísmo irreductible no significa estar plenamente de acuerdo con la política de la Comisión, especialmente con lo que respecta al déficit. "La consolidación fiscal debe hacerse de una manera mucho más civilizada", afirmó. "Hay que ir a Bruselas y decir que no podemos seguir por esta senda".

Uno de los coautores de la memoria económica que acompaña al programa electoral de Podemos, Iván Ayala, presumió de que la suya ha sido la única formación que ha justificado con cifras la viabilidad de sus proyectos, aunque, en vez de explicarlo con detalle, remitió a los inversores al documento en la página web. En su lugar, insistió en que la austeridad "es una idea peligrosa, porque no ha funcionado en ningún país, mucho menos en España", y recordó que su partido no estaba solo en sus críticas hacia la contención del gasto: "Nuestra política no es solo nuestra; es de Italia, de Francia o de Portugal".

Por su lado, el portavoz de Economía de Ciudadanos, Toni Roldán, desgranó las tres prioridades de su partido: reducir la dualidad laboral, a través de la disminución del número de contratos; reforma de las políticas activas de empleo, y, sobre todo, una gran reforma educativa "para una generación más que para una legislatura". En lo que respecta al debate del déficit, Roldán se mostró confiado en que "si tenemos un compromiso serio para hacer reformas", la Comisión sería más flexible.

El PP insiste

Pero el más insistente con la gran coalición fue el Partido Popular. Tanto los ministros del actual Gobierno en funciones como su representante en el debate, el exportavoz de la comisión de Industria y Energía en el Congreso Teodoro García-Egea, fueron contundentes: la alianza entre los tres partidos es "inevitable" (en palabras del ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García Margallo), "el mensaje claro de los votantes" (José Manuel Soria, ministro de Industria en funciones) y "una solución para dar estabilidad a todos" (García-Egea). El único que no se pronunció sobre el futuro Ejecutivo fue el responsable de Economía en funciones, Luis de Guindos, aunque dejó clara su posición: "Mejor un Gobierno en funciones que uno que aplique malas políticas económicas".

El Spain Investors’ Day está organizado por Estudio de Comunicación con la colaboración estratégica de BNP Paribas y su filial de inversión BNP Paribas Exane. Entre los patrocinadores del acto está PRISA, grupo editor de EL PAÍS.

Más allá de la retórica política, durante los dos días del evento los inversores tuvieron la posibilidad de escuchar conferencias con los consejeros delegados o los directores financieros de 40 empresas cotizadas, entre las que están casi todas las del Ibex 35. En la primera planta, financieros y compañías tuvieron reuniones privadas para explicar al detalle la situación de las compañías y sus perspectivas de futuro.

"Hay grandes empresas, como Santander, Inditex o Telefónica, que tienen el tamaño suficiente para organizar sus propios días del inversor y que tengan una presencia razonable", explica Berceruelo. "Lo que nosotros queríamos es ofrecer esa oportunidad a todas las compañías". "Creo que estamos ya consolidados como un evento de referencia", concluye el director del SID. "Solo nos ha faltado un Gobierno".