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Puig reduce un 28% su beneficio por Gaultier y por los países emergentes

La compañía vende un 9% más y deja atrás la "resaca" de su centenario para alcanzar los 2.000 millones en 2017

El grupo de perfumería Puig rompió el año pasado el estancamiento en las ventas que sufría desde hace tres años, pero la mejora de un 9% en su cifra negocio no tuvo efectos sobre su beneficio neto, desplomado un 28% respecto a 2014 y situado en los 126 millones de euros. La compañía, propietaria de marcas de moda como Carolina Herrera o de perfumes como Paco Rabanne, ingresó 1.645 millones e inició el camino que le tendría que llevar hasta el objetivo marcado para 2017: 2.000 millones de euros. La estrategia de los dos próximos años es centrarse en ese hito, con más inversiones y reduciendo el beneficio a corto plazo, si bien estaba previsto asegurar un margen del 15% sobre las ventas.

"Durante nuestro centenario nos dormimos, estuvimos de resaca", ha admitido este jueves Marc Puig, consejero delegado del grupo, en referencia al leve aumento de ventas en el trienio 2012-2014, cuando apenas se saltó de los 1.488 millones a los 1.508 millones. En 2015 la mejora de los ingresos es evidente, pero los resultados continúan lastrados por la integración de Jean Paul Gaultier, introducida en el portafolio desde el 1 de diciembre de este año como marca propia y que comportará unos gastos de 90 millones de euros en dos años.

Esa apuesta lastró el año pasado los resultados del grupo --y los seguirá frenando en 2016--, pero no fue la única razón. En la reducción del beneficio neto atribuido de Puig también se encuentra la caída de divisas en países en los que el grupo está presente. El primer ejecutivo de la compañía familiar ha enumerado algunos de esos países que han impactado en la cuenta de resultados: Rusia, Brasil y otros estados de Próximo Oriente. Ese impacto choca con el coste de invertir en Europa, ya que Puig produce el 68% de sus unidades vendidas en sus tres centros de producción españoles España y el resto en Francia.

Esa afectación, ha señalado Puig, se explica por la apuesta que el grupo ha realizado por países emergentes, que cuentan con una mayor potencial de crecimiento pero que a la vez supone asumir más riesgos por la evolución de sus economías. Esos mercados suponen el 47% del negocio del grupo, para el que España continúa siendo clave: es donde factura el 14% de sus ventas, convirtiéndose en su principal mercado.

La compañía prevé crecer a partir de ahora a un ritmo de dos dígitos, sobre todo por el recorrido que pueda tener Jean Paul Gaultier, la gran apuesta de Puig. El grupo adquirió el año pasado las perfumerías de lujo Penhaligan's y L'Artisan Parfumeur y ahora se centra en el crecimiento orgánico, a no ser que surjan oportunidades a buen precio.

Este año, ha afirmado Marc Puig, se prevé mejorar el beneficio neto pero sin llegar a los que tuvo el grupo. El grupo tiene 4.483 empleados (1.620 en España), tiene 22 filiales y comercializa sus prouctos en 150 países.