Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La economía rusa acelera su deterioro y cae un 4,6% en el segundo trimestre

Se contrae dos décimas más de lo previsto por el Ejecutivo, lastrada por el precio del crudo

Vladímir Putin y la máxima responsable del banco central ruso, Elvira Nabiullina, este lunes en Moscú. Ampliar foto
Vladímir Putin y la máxima responsable del banco central ruso, Elvira Nabiullina, este lunes en Moscú. AP

La economía rusa se contrajo un 4,6% en el segundo trimestre del año, su mayor caída trimestral desde 2009, en plena crisis de su moneda y con el petróleo en mínimos de seis meses. A la contracción del Producto Interior Bruto (PIB) ruso entre abril y junio, hecha pública este lunes por la oficina de estadísticas del país euroasiático, hay que añadir la caída del 2,2% en el primer trimestre del año. El desplome es superior en dos décimas a la previsión del Kremlin.

La debilidad del precio del gas y del crudo —el barril de Brent cotiza a 50 dólares, su precio más bajo desde finales de enero—, dos productos que aportan más de la mitad del presupuesto público ruso, es la principal causa de este enfriamiento prolongado de la economía rusa. Pero hay más: la inflación galopante, que ha contraído el poder adquisitivo de los ciudadanos, y las sanciones cruzadas entre Moscú y el bloque occidental a cuenta de la crisis ucrania también han hecho su parte. Según los cálculos del Fondo Monetario Internacional, las restricciones europeas y estadounidenses que limitan la actividad de bancos y compañías rusas podría costarle a Rusia un 9% de su PIB "en los próximos años".

El Banco Central de Rusia dejó entrever el mes pasado que su pronóstico del 3,2% de caída del PIB para el conjunto de 2015 podría quedarse corto por el desplome de la demanda interna en el primer semestre.

"El crecimiento del segundo trimestre ha sorprendido negativamente, pero quizá es más importante el deterioro previsto de la economía rusa entre julio y septiembre", explica Piotr Mays, estratega de divisas de Rabobank en Londres. "Puede que el banco central se vea boligado a abandonar su política monetaria expansiva en un momento en el que los bancos no pueden obtener financiación en el exterior", pronostica Mays.

En el último año, la moneda rusa, el rublo, es la moneda mundial que más cae frente al dólar: se deprecia un 43%. A media tarde de este lunes, poco después de que se conociese el flojo dato de crecimiento, la divisa rusa se dejaba casi un 2% frente a su par estadounidense.

Más información