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Cómo convertir tus años en el taller en asignaturas de FP

El programa Acredita permite a los profesionales canjear su experiencia por módulos de FP

Con las asignaturas pueden completar un ciclo de FP. Ampliar foto
Con las asignaturas pueden completar un ciclo de FP.

Ha sido una noche frenética. Después de trasladar a tres heridos de un accidente de tráfico, Mariano Moares, de 42 años, ha atendido a un paciente con cólico nefrítico, a un trabajador que había caído en una fosa y a un joven con intoxicación etílica. Tras una noche sin dormir, este conductor de ambulancia del servicio de emergencias de A Coruña se marcha a clase. Está terminando el ciclo medio de Formación Profesional (FP) de Técnico en Emergencia Sanitaria tras dos décadas sin pisar las aulas. Entró en él después de convalidar sus 21 años de experiencia laboral por asignaturas de FP gracias al programa Acredita.

Este programa fue creado por el Ministerio de Educación en 2011 para reconocer la trayectoria de los trabajadores sin titulaciones oficiales. Desde entonces, se han efectuado cerca de 160.000 convalidaciones en toda España y el perfil mayoritario de los solicitantes se mueve entre los 40 y los 50 años, según datos del ministerio. Sirve tanto para empleados a los que ahora la ley les exige un certificado para seguir ejerciendo como para profesionales que desean retomar los estudios. Se necesitan al menos dos años de experiencia y 1.200 horas trabajadas o 200 de formación no reglada para acceder al proceso. Si este último es su caso, le contamos cómo hacerlo.

Acceso a la universidad para mayores de 40

Los mayores de 40 años tienen la posibilidad de entrar en la universidad por medio de la acreditación de su experiencia laboral. Pueden acceder a grados relacionados con su trayectoria profesional si no disponen de otras titulaciones que permitan el acceso directo, como la prueba de acceso a la universidad (P.A.U.) para mayores de 25 años Universidades como la Complutense y la Autónoma de Madrid, la de Barcelona o la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ofrecen esta vía.

El proceso consta de la comprobación de los conocimientos del candidato y de una entrevista personal que lleva a cabo personal docente de la institución. Los solicitantes deben presentar su currículum y los certificados necesarios para probar su experiencia. Cada año, las universidades guardan al menos el 1% de sus plazas para estos estudiantes.

Lo primero que necesita es tener el graduado en secundaria (nombre del antiguo graduado escolar), que abarca desde primero a cuarto de la ESO. Para obtener este certificado, los mayores de 18 años pueden matricularse de forma gratuita en los centros públicos de educación para adultos, los llamados CEPA, donde recibirán formación durante dos años tanto en horario de mañana como de tarde. Aquellos que ya tengan el graduado escolar (que se corresponde con primero y segundo de la ESO), solo tendrán que matricularse de un curso de un año, que concentra tercero y cuarto de la ESO. 

No todos los perfiles disponen de tiempo suficiente para asistir a clase 17 horas a la semana. Existe la opción de presentarse al examen por libre. Las pruebas se celebran dos veces al año en los meses de mayo y octubre en los centros de adultos. Estos alumnos disponen de seis horas de tutoría cada semana para consultar posibles dudas.

Todos los alumnos tienen que examinarse de geografía, historia, lengua y literatura, inglés, matemáticas, tecnología, biología o física y química. Los conocimientos progresivos como el cálculo suelen ser los que más cuestan a los que se reincorporan a los estudios. “Si te has olvidado de multiplicar, no vas a poder resolver las ecuaciones después”, apunta Julián González, director del CEPA del municipio de Rivas Vaciamadrid. Ocurre lo mismo con el inglés. “Los que no pusieron mucho interés en su momento y los que nunca lo estudiaron tienen más problemas con el idioma”, añade. Estos centros acogen tanto a veinteañeros que quieren completar la educación básica, como a trabajadores en activo o parados entre treinta y cincuenta años que buscan acceder a un ciclo superior de FP o a la universidad. “Llegan con la autoestima muy baja, aunque están mucho más motivados y obtienen mejores resultados que los adolescentes porque tienen un objetivo muy claro”, afirma González.

El proceso de acreditación paso a paso

Acreditación de competencias
  1. Convocatoria. Cada Comunidad Autónoma publica las suyas en la web.
  2. Inscripción: Presentar en el centro de FP correspondiente la vida laboral y otra documentación oportuna.
  3. Aceptado. Si no figura el nombre, se abre un periodo de reclamación para presentar documentación complementaria.
  4. Asesoramiento. Si es aceptado, un orientador define qué unidades de competencia se pueden convalidar.
  5. Evaluación. Las competencias son comprobadas por un experto en la materia. Puede solicitar una prueba al candidato.
  6. Acreditación. Si la evaluación es positiva, el candidato recibe un documento que acredita sus conocimientos en los correspondientes módulos de FP si quiere seguir estudiando o a un determinado certificado profesional que sólo tiene validez laboral.

Una vez ha acreditado la experiencia laboral por módulos de FP hay varias maneras de acceder a un ciclo medio parcia

Obtener el título de ESO en Centros de Educación de Personas Adultas

  • Presencial. 17 horas a la semana
  • Semipresencial. Preparación individual con tutorías
  • Prueba libre. Dos convocatorias anuales

Realizar la prueba libre de acceso a mayores de 16 años en centros de FP

  • Una vez al año (junio), excepto Andalucía que cuenta con dos (junio y septiembre).

Una vez que se tiene el certificado de secundaria, el siguiente paso es comenzar el proceso de acreditación de competencias. Las convocatorias del programa Acredita se publican tanto en la página web del Ministerio como en las de las comunidades autónomas. La inscripción puede realizarse online o en los centros de formación profesional acreditados. Su precio ronda los 20 euros aunque varía según la comunidad. Junto a la solicitud, los candidatos deben presentar la documentación necesaria para la convalidación: informe de vida laboral que expide la Seguridad Social, certificados de empresa que acrediten la experiencia laboral y diplomas de cursos no oficiales. Aquellos que estén en situación de desempleo deben entregar además una copia de la tarjeta de paro y la declaración de búsqueda activa de empleo del Servicio Público de Empleo Estatal. Los autónomos tienen que presentar su alta en la Seguridad Social y una declaración jurada donde relaten su experiencia laboral.

Una vez aceptada la documentación, el candidato se reúne con un asesor que lo guía por todo el proceso. Juntos elaboran una relación de las destrezas que podrá convalidar. Para orientar al candidato antes de comenzar el programa, la página web del Ministerio de Educación cuenta con un simulador que identifica las habilidades que pueden ser canjeadas según la trayectoria profesional.

La última palabra la tiene el evaluador. Este acredita que la correspondencia entre la trayectoria laboral del candidato y las competencias que ha propuesto es cierta. Si durante el proceso de apreciación tiene dudas, puede observar al aspirante en su puesto de trabajo o pedirle una prueba práctica. La construcción de un muro en el caso de módulos relacionados con la albañilería, por ejemplo. Mariano Moares tuvo que realizar una reanimación cardiopulmonar completa a un aparato que simulaba un niño de 10 años. “Además me metieron en un taller con un mecánico para que identificara las piezas del motor de una ambulancia”, cuenta. Los módulos que les son convalidados constituyen parte de un título de Formación Profesional. El precio por materia varía entre los 10 y los 40 euros, dependiendo de la comunidad autónoma. Gracias a su experiencia Moraes quedó exento de cursar siete módulos de los 13 que componen su ciclo medio.

Moares llevó a cabo el proceso en Galicia. Esta es una de las comunidades autónomas con mayor número de plazas para la convalidación de módulos -nombre de las asignaturas de FP-, alrededor de 16.000 desde 2011, según la web del Ministerio de Educación. Son las comunidades autónomas las que lanzan las convocatorias por sectores profesionales, atendiendo a las necesidades del mercado laboral. 

Andalucía es otra de las autonomías con mayor número de plazas convocadas, en torno a 37.000 durante estos primeros cuatro años. Su primera edición, con 12.000 plazas, es, hasta el momento, la mayor de España. En el Instituto de Educación Secundaria Heliópolis de Sevilla, Pedro Lozano, de 52 años, cursa el ciclo de grado medio de Técnico en Cocina y Gastronomía tras acreditar sus años como cocinero en la cafetería de un hospital público de la región. Quiere obtener un título oficial que le permita acceder a otros puestos. Con su experiencia solo tiene que completar unas 600 horas de las 1.800 que conforman su FP.

Una vez superado el ciclo medio, los profesionales pueden preparar las pruebas para estudiar un grado superior o las de mayores de 25 años de acceso a la universidad. Mariano Moares recurrirá a esta vía para matricularse en Enfermería. “Lo haré el curso que viene. Como piden una nota muy alta, quiero prepararlo muy bien”. Pedro Lozano aún ve lejos ese tiempo. Le queda un año más para terminar. “Lo más importante para mí será lograr la titulación. Es un reto, pero merece la pena”.

Directo a la FP

Otra opción para los aspirantes que no tienen el certificado de la ESO es realizar una prueba de acceso a ciclo medio en la que deben demostrar las competencias básicas de secundaria. Las pruebas libres se celebran en los institutos de formación profesional. La comunidad andaluza es la única que realiza dos pruebas anuales en junio y septiembre. "A esta última viene gente de toda España que ha suspendido en la primera convocatoria”, explica Diego Gómez, vicedirector del I.E.S. Heliópolis.

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