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Ilunion suelta el lastre inmobiliario

Las empresas de la ONCE crecen por primera vez desde el estallido de la crisis

Trabajadores en una lavandería del grupo Ilunion en Sevilla.
Trabajadores en una lavandería del grupo Ilunion en Sevilla.

Una de las ventajas de que la ONCE haya agrupado su corporación industrial en una marca única (Ilunion), es que ahora ofrece una idea mucho más precisa de su tamaño y capacidades. Es, de algún modo, más visible a ojos de la sociedad, aunque sigue manteniendo ese perfil bajo que caracteriza la trayectoria de la organización de ciegos. El holding, resultado de la integración de las antiguas Ceosa (perteneciente a la ONCE) y Fundosa (de su fundación), facturó en 2014 un 6% más, 747 millones, tras cuatro años de caída de ventas. El grupo cuenta con una plantilla de 31.000 personas, el 32% de ellas con algún tipo de discapacidad, que trabajan en 50 líneas de negocio distribuidas en cinco áreas (servicios, comercialización, viajes y hoteles, consultoría y sector sociosanitario), con 500 oficinas y 250 centros especiales de empleo.

Un monstruo, "en el buen sentido de la palabra", sonríe su consejero delegado Alejandro Oñoro, de 42 años. Un hombre que en 1997 inició su carrera en el grupo como gerente de la agencia de comunicación Servimedia y que firmaba esta semana el cambio de denominación social de las últimas empresas que han entrado en el paraguas de Ilunion. "Hace cuatro años comenzamos a unir las distintas divisiones para maximizar el beneficio y con el objetivo de crear empleo". La operación provocó ajustes de personal, "pero sobre todo, menores gastos que facilitaron ahorros de 20 millones de euros", señala. En unos meses culminará el proceso con la creación de una sociedad anónima donde la ONCE y su fundación tendrán alrededor del 50% cada una (la ecuación de canje todavía no está cerrada).

Una travesía en la que ha reinado la paz social. Diego Sayago, presidente del comité intercentros por UGT, el sindicato mayoritario, valora muy positivamente que el grupo aplique a sus plantillas convenios sectoriales sin "ningún tipo de discriminación a los compañeros con discapacidad". Cree que Ilunion "da seguridad", gracias a que "está creando empleo en momentos de extrema dificultad. Eso es muy positivo, sobre todo en un colectivo como el nuestro. Tenemos muy claro desde el contexto sindical que caminamos juntos con la empresa".

Para mejorar el beneficio bruto de explotación un 50% el año pasado (Ilunion tuvo un Ebitda de 27 millones) y reducir la deuda de 300 a los 187 millones actuales, el grupo se centró en incrementar ventas y en dejar atrás negocios de pronóstico complicado. Para conseguir lo primero apostaron por mejorar la cuenta de su cadena Confortel, que gestiona 22 hoteles. La facturación en este sector, que incluye su agencia de viajes (antes llamada Viajes 2000) se incrementó en un 10%. Otros segmentos, como el servicio de la antigua MLV, proveedora de servicios de Ford en su planta de Valencia, creció a un ritmo del 50%. Aunque quizá una de las operaciones de mayor peso en 2014 ha sido la venta a Hispania del 90% de la compañía Oncisa, la inmobiliaria del grupo ONCE, por 80,2 millones de euros. Con ella la organización se desprendió de ocho edificios en Madrid y de uno en Málaga.

"Somos un grupo prudente, no nos metemos en charcos y vamos a hacer una salida ordenada del sector inmobiliario. Nuestro fin social no está ahí. Tenemos que estar en sectores que me permitan crear valor y empleo", cree Oñoro. Aún así, la organización de ciegos sigue teniendo en cartera medio millón de metros cuadrados urbanizables, principalmente Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga. Afortunadamente para ellos, se trata de suelo sin hipotecas.

Cerca del 65% de sus ingresos provienen de servicios; son líderes en España en lavandería industrial

Aunque el grueso de su facturación está muy lejos del ladrillo. Cerca del 65% de sus ingresos provienen de servicios (limpieza, jardinería, residuos, seguridad, equipamiento, lavandería o esterilización). En lavandería industrial aseguran ser líderes en España, con 37 centros, más de 3.500 personas contratadas, 3.000 de ellas con algún tipo de discapacidad. Tienen la concesión de todos los hospitales públicos con servicios externalizados de limpieza en Madrid, Valencia, Andalucía y Galicia. Cuentan con otros contratos de administraciones y empresas del Estado, como el de limpieza de Barajas, o los servicios Atendo de acompañamiento a personas en Renfe.

Otra porción de su negocio, entre un 12% y un 13% de la facturación, procede de sus 80 tiendas de conveniencia (con horarios de apertura mucho más amplios que los del comercio tradicional), y de empresas con objeto social variado, desde material de oficina a lotes de navidad, productos ibéricos y seguros. El sector turístico, los servicios sociosanitarios y la consultoría (el grupo tiene desde una ETT hasta empresas de fisioterapia, ortopedia, centros y residencias de día, teleasistencia, ayuda a domicilio, márketing o servicios editoriales), configuran el resto.

Este año Ilunion ha proyectado comprar tres nuevos hoteles y potenciar su rama de servicios, siempre en esa senda de prudencia de la que hablaba Oñoro. "La ONCE no nos valora porque un año ganemos 10 y no creemos empleo. Nos valora porque ganemos 7 y generemos puestos de trabajo".

Proyección internancional

España es para Ilunion su mercado natural y el lugar donde despliega su compromiso social. Sin embargo la herencia del pasado del holdingindustrial formado por la ONCE y su fundación tiene algunas ramificaciones fuera del país. En Venezuela el grupo cuenta con una firma de seguridad que emplea a 2.000 personas y en República Dominicana gestionan una lavandería industrial en Punta Cana que trabaja para cadenas hoteleras españolas. El grupo acaba de hacerse con un contrato en Qatar para realizar consultoría de accesibilidad, un mercado donde ve un gran potencial de crecimiento gracias a las nuevas tecnologías y a su empresa de diseño de páginas webs accesibles. Su intención es extender el modelo empresarial en el que apoyan la labor social a otros países, y tras un estudio de mercado han elegido Colombia para constituir en las próximas semanas una sociedad de servicios.

De vuelta a España, otros proyectos en cartera de Ilunion están en la hostelería, donde tienen muy avanzado un plan para fundar una empresa de catering que complementará su negocio turístico, y en lo que llaman “camareras de piso”, servicios de limpieza en hoteles ejecutados por personas con alguna discapacidad. El consejero delegado, Alejandro Oñoro, es optimista respecto a la salida de la crisis. “Hemos empezado a crecer y creo sinceramente que la dejaremos atrás”.