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El FMI pone de ejemplo (bueno) a Portugal, frente a Grecia

Aprueba la devolución anticipada de 14.100 millones por parte del Gobierno de Passos Coelho, que mantiene su distanciamiento con Tsipras y Varoufakis

Christine Lagarde en la conferencia de prensa del lunes.
Christine Lagarde en la conferencia de prensa del lunes. AFP

Chico bueno y chico malo. La directora general del FMI, Christine Lagarde, repartió premios y cachetes tras la reunión de los ministros de finanzas europeos, el lunes. Por un lado la discreción y frialdad de la titular portuguesa, Maria Luís Albuquerque, y por el otro, la actitud retadora del griego Yanis Varoufakis.. A la primera se le aceptó que devolviera anticipadamente 14.100 millones de euros prestados, al otro se le dió un ultimátum de cuatro días.

Lagarde y el comisario europeo Pierre Moscovici mostraron a Portugal como un buen ejemplo de aplicación de las medidas negociadas con la troika (BCE, CE y FMI) y por eso han aceptado un programa de devolución anticipada de 14.100 millones de euros en los próximos dos años y medio, que permitirán a Portugal ahorrarse 500 millones de euros en intereses, según Moscovici, aunque Luís Albuquerque no ha cuantificado el ahorro.

La autorización del Eurogrupo es un trámite preceptivo, pues a la ahora de acudir a los préstamos de la troika el país se compromete a pagar a todos los acreedores a la vez, cuando en esta ocasión el pago será solo para parte de los empréstitos de FMI.

De los 78.000 millones que pidió Portugal a la troika (la cuarta parte que Grecia, aunque el país luso solo tiene medio millón menos de habitantes), 26.350 fueron prestados por el FMI.

Pero el adelanto del pago no es solo una medida de tintes financieros, también el Gobierno de Portugal quiere mostrar una posición de fortaleza económica y de distanciamiento sobre la situación de Grecia, sobre todo cuando el ministro de finanzas Yanis Varoufakis se empeña en ligar en su discurso continuamente a su país con el de Portugal, lo que, cuando menos, irrita a la coalición portuguesa gobernante

El primer ministro portugués Pedro Passos Coelho no solo no ha hecho piña con Grecia, sino que se ha mostrado absolutamente opuesto a cualquier reunión europea para tratar el problema de la deuda griega, incluso ha ido más allá al recordar a los críticos de su país -toda la oposición y hasta algún correligionario- que Portugal ha sido, proporcionalmente al número de habitantes, el país que más dinero ha prestado a Grecia y en condiciones más ventajosas que las que tuvo Portugal.

Las palabras de Coelho no han acallado a la oposición, al que califican de "intransigente", en un escenario que ya se ha convertido de precampaña electoral y que, de momento, los aires de Syriza van favoreciendo al Partido Socialista Portugués (PSP), quizás el único partido socialista europeo que no sufre con esos movimientos -"nosotros no somos el PASOK", dijo su líder António Costa de su colega griego. En el último sondeo, el PSP obtiene el 38% de intención de voto, por el 26,7% del PSD de Passos Coelho. Los teóricos correligionarios de Syriza y Podemos como Bloco de Esquerda (BE) y Tempo de Avançar, apenas superan el 6% en conjunto.

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