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Los fondos viven un momento dulce

La industria de la inversión colectiva recupera patrimonio y clientes a gran velocidad

Pantalla de resultados de la Bolsa de Madrid.
Pantalla de resultados de la Bolsa de Madrid. EFE

La industria española de los fondos de inversión confirmó en 2014 la recuperación iniciada en 2013. Estos productos de ahorro cerraron el pasado ejercicio con un patrimonio bajo gestión de 194.642 millones de euros y 6,45 millones de partícipes, según datos provisionales de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva (Inverco). Se trata de un crecimiento anual del 26% tanto en patrimonio como en clientes.

"El balance es muy positivo en todos los aspectos. En la serie histórica tan solo 1997 y 1998 registraron aumentos comparables en el volumen de activos, por lo que 2014 se configura como el tercer mejor año de la historia para los fondos nacionales", comenta Ángel Martínez-Aldama, director general de Inverco. "En el crecimiento del sector no solo ha contribuido la entrada de dinero nuevo, sino el buen comportamiento de las carteras, con una rentabilidad media ponderada para el total de fondos cercana al 4%", añade.

Es cierto que la industria está todavía lejos de los máximos previos a la crisis —en 2006 había 8,8 millones de ahorradores en fondos y el patrimonio era de 254.000 millones—, pero también es verdad que la recuperación desde los mínimos —en 2012 los fondos apenas manejaban 122.238 millones de solo 4,4 millones de clientes— ha sido considerable. De hecho, las gestoras han encadenado 24 meses consecutivos de suscripciones netas positivas (cuando las aportaciones de dinero nuevo a los fondos supera el capital retirado).

Buenos réditos en un año difícil

Como viene siendo habitual desde que estalló la crisis en 2007, no hay año fácil en los mercados financieros. Sin embargo, la mayoría de las categorías de fondos de inversión española salvaron el año con aceptables rentabilidades. Los datos provisionales de Inverco señalan que la rentabilidad media estimada anual en 2014 se situó en el 3,7% para el total de fondos. La categoría que mejor se comportó fue la de gestión pasiva, con unas ganancias medias del 7,7%, seguida de los fondos de renta variable internacional (5,28%). Los fondos que aún acaparan la mayor cantidad de ahorro de los españoles, monetarios y renta fija, apenas rentaron un 0,5% y un 2,88%, respectivamente.

Por otra parte, a lo largo del pasado ejercicio se produjeron algunos movimientos de calado en la clasificación de las 10 mayores gestoras del país por patrimonio. Los dos más destacables son, por un lado el ascenso de La Caixa a la segunda posición, superando al BBVA, tras sumar más de 8.000 millones de euros (lo que la convierte en la gestora con mayor crecimiento anual en términos de patrimonio). Y, por otro lado, la escalada de dos posiciones del Banco Sabadell hasta el cuarto lugar. Además, la abrupta salida de Francisco García Paramés de Bestinver le ha costado a la gestora de la familia Entrecanales abandonar
el top ten. Su puesto ha sido ocupado por Mutuactivos, según Ahorro Corporación. 

"Esto supone un punto de inflexión en la industria de fondos. Tras sobrevivir malherida a la guerra del pasivo, en estos últimos meses se ha reinventado y encara el nuevo periodo apostando no ya por productos de campaña, como venía haciendo hasta ahora, sino por productos que incorporan algo más de riesgo", argumentan desde Ahorro Corporación.

La crisis y el consiguiente desplome de los mercados pasó factura a los fondos españoles, pero también, en muchos momentos, los peores enemigos de estos productos eran las propias entidades que los comercializaban. La distribución de los fondos está dominada por bancos (y hasta hace unos años también por las cajas) y durante mucho tiempo estos primaron la captación de pasivo a través de jugosas ofertas de depósitos. Ahora, tras la reestructuración del sector, las inyecciones de capital y la todavía escasa concesión de crédito, estas mismas entidades empiezan a mirar a los fondos como una herramienta con la que generar margen de negocio.

"Las recomendaciones del Banco de España de comienzos de 2013, en cuanto a la limitación en los tipos de interés que los depósitos podían ofrecer, supusieron un antes y un después en el sector. A partir de ese momento hubo un importante trasvase de inversión hacia los fondos", reconoce Paula Mercado, responsable de análisis de VDOS.

Otra tendencia interesante en la industria es un cierto giro en los productos demandados por los ahorradores españoles. Los inversores, como demuestran las categorías de fondos donde hay más dinero depositado, siguen siendo eminentemente conservadores. Sin embargo, en los últimos meses, y debido a la caída de los tipos de interés y las dificultades consiguientes para lograr rentabilidades decentes en los productos de menos riesgo, el dinero empieza a buscar alternativas.

"Cabe destacar como algo positivo que se haya visto reducir el patrimonio de fondos que ofrecen cada vez menos valor (menor rentabilidad) como los monetarios o garantizados. Y en su lugar haya aumentado el peso de fondos mixtos o, incluso, de renta variable", dice José María Luna, director de análisis de Profim. Los fondos ofrecen ventajas a los inversores (gestión profesional, ventajas fiscales al no tener que tributar cuando se traspasa el dinero de un producto a otro, diversificación de las inversiones), por lo que Luna destaca el hecho de que muchas familias "comiencen a dar sus primeros pasos en este tipo de productos de ahorro rompiendo así falsos mitos como el de que los fondos son solo para grandes capitales o para entendidos en mercados financieros".

¿Continuará en 2015 este momento dulce del que están disfrutando los fondos? Los expertos creen que la tendencia se mantendrá, aunque avisan de que quizás se reduzca en algo la tasa de crecimiento. "Es difícil predecir qué va a pasar, pero lo cierto es que en las alternativas de inversión a los fondos como son los depósitos no se vislumbran cambios en cuanto a un aumento de la rentabilidad. Eso sí, no creo que las suscripciones vayan a ser tan altas y habrá que ver cómo evolucionan las rentabilidades de los fondos más conservadores con una renta fija donde el margen de mejora es cada vez menor", señala Martínez-Aldama, de Inverco.