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La economía china aumenta su crecimiento al 7,5% entre abril y junio

El ascenso refleja el efecto de las medidas de estímulo adoptadas en abril

Una mujera pasa antes unos almacenes en rebajas, en Pekín.
Una mujera pasa antes unos almacenes en rebajas, en Pekín. AP

El Producto Interior Bruto (PIB) de China, la segunda economía del mundo, creció un 7,5% en el segundo trimestre del año. Esta cifra supone una mejora de una décima con respecto a los primeros tres meses de 2014 y refleja el efecto de las medidas de estímulo que el Gobierno puso en marcha en abril para contrarrestar el enfriamiento del sector inmobiliario.

“La economía china mostró una buena tendencia de crecimiento estable y moderado en la primera mitad” del año, afirmó el portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas china, Shen Laiyun. No obstante, puntualizó que “el clima económico doméstico e internacional sigue siendo complicado y la economía del país aún encara numerosos desafíos”.

Dentro de las medidas aprobadas en abril, el Gobierno anunció un aumento de la inversión en infraestructuras, especialmente en tendidos de ferrocarril o rehabilitación de viviendas, y la rebaja de impuestos a las pymes. Asimismo, el Banco Popular de China (PBOC, Banco Central) redujo el coeficiente de caja que exige a los bancos pequeños y medianos del país para alentar el crédito en áreas rurales y a pequeñas empresas, entre otras iniciativas. En junio, el crédito alcanzó los 118.000 millones de euros, o un billón de renminbi, mientras que en mayo rondaba los 103.000 millones de euros (870.000 millones de yuanes), según las cifras del PBOC.

Según el profesor de la Escuela de Cuadros del Partido Comunista de China en Sichuan Wu Taihang, este es “un buen comienzo”, aunque advierte de que los efectos definitivos de las medidas del Gobierno aún tardarán en notarse por completo. “El ajuste y control sobre el mercado es un proceso largo”, señala.

Frenazo de las exportaciones

Las medidas de estímulo tienen como objeto contrarrestar la pérdida de impulso de las exportaciones y el enfriamiento del sector inmobiliario tras años de sobrecalentamiento. En junio, los precios de la vivienda nueva en China cayeron por segundo mes consecutivo, un 0,5% con respecto a mayo. En ese mes el descenso había sido del 0,3% frente a abril. En el primer semestre, las ventas del sector cayeron un 6,7% frente al mismo periodo del año anterior.

Shen reconoció un enfriamiento de este sector, que arrastra a la baja las cifras del PIB. Pero, según matizó, “a largo plazo contribuirá al desarrollo saludable del propio sector inmobiliario, así como al desarrollo sostenible y saludable de la economía nacional”. La evolución del mercado inmobiliario, de continuar a la baja, puede hacer necesarias medidas adicionales de estímulo a lo largo de los próximos meses.

Según las cifras oficiales dadas a conocer este miércoles, el crecimiento del PIB fue del 7,4% en el primer semestre del año. En marzo, el Gobierno chino se había fijado un objetivo del 7,5% para 2014, el mismo de los dos años anteriores. Entonces, el aumento superó la meta oficial, para situarse en el 7,7% en ambos ejercicios, pero fue el más débil desde 1999, cuando ese incremento fue del 7,6%.

Metas del Gobierno

El primer ministro chino, Li Keqiang, ha puesto el énfasis en que el objetivo de crecimiento es una cifra meramente orientativa. La meta del Gobierno, asegura, es garantizar un crecimiento estable y sostenible a lo largo del tiempo y primar la creación de empleo. Para ello, busca cambiar el modelo existente hasta entonces, más basado en las exportaciones, y poner el énfasis en el consumo interno.

En este sentido, los datos de la ONE apuntan que las ventas al por menor, un importante indicador del consumo, crecieron un 12,4% en junio. La inversión en activos fijos, un 17,3%, y la producción industrial avanzó un 9,2 %. Shen aseguró que en los seis primeros meses del año se han creado siete millones de puestos de trabajo.

Según Wu, el modelo de desarrollo ha pasado de primar el crecimiento a toda costa a “fijarse en la calidad de ese crecimiento". "No sólo hay que preocuparse de la velocidad del crecimiento, sino también de la calidad del desarrollo y si el modelo es sano”, resume.