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Las eléctricas disuaden al consumidor

Las previsiones indican que la diferencia se reducirá a lo largo del año

El recibo más bajo es el de EDP, con 687 euros, frente a los 723 euros de Endesa

La CNMC recomienda a los abonados prudencia en la contratación para evitar penalizaciones

Una torre eléctrica de Endesa en Barcelona.
Una torre eléctrica de Endesa en Barcelona. REUTERS

El nuevo sistema de cálculo del recibo de la luz, que entró en vigor el 1 de abril, permite a los usuarios optar por firmar un contrato con las eléctricas que les garantice un precio fijo durante un año en lugar de contratar una tarifa libre disponible en el mercado o acogerse a la opción del precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC). Las grandes empresas comercializadoras (filiales de las compañías eléctricas Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa, EDP España y E.ON, principalmente) tuvieron que presentar estas tarifas ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y, a juzgar por el veredicto del organismo regulador, son lo suficientemente disuasorias como para que el consumidor opte por contratar las tarifas libres o se quede con la regulada, sometida al vaivén del mercado.

Es decir, la estabilidad que supone para una familia saber cuánto va a pagar en la factura de la luz durante todo un año tiene un alto coste. Según la CNMC, “la diferencia existente para un pequeño consumidor entre contratar la oferta más barata y la más cara disponible en ese momento en el mercado supera los 100 euros al año”. Así, en la práctica, el nuevo sistema de cálculo del recibo de la luz empuja a los consumidores a depender de la evolución del mercado (hora a hora o por periodos de facturación) o a pasarse al mercado liberalizado. La tarifa fija anual queda como algo virtual.

La CNMC alerta de que estas ofertas anuales son “considerablemente superiores” a la opción del precio de venta del pequeño consumidor (PVPC), que es el precio regulado, al que se acogen 17 millones de pequeños consumidores. El porcentaje respecto a la media de los últimos cuatro trimestres (primero de este año y los tres últimos del año pasado) alcanza hasta el 17%.

Las eléctricas señalaron a Industria que eran partidarias de una tarifa anual

En el comparador de precios elaborado por el regulador se aprecia que, para un consumidor de 3,3 kilovatios de potencia y 3.000 kilovatios hora anuales de consumo, el coste anual del PVPC asciende en la actualidad a 650 euros, frente a los 723 euros de la oferta más cara de las presentadas por las eléctricas. La comercializadora con la oferta anual más baja es EDP, con 687 euros anuales, frente a los 696 euros de Iberdrola, los 714 euros de E.ON, los 718 euros de Gas Natural Fenosa y los 723 euros de Endesa.

El precio que paga el consumidor tiene una parte de potencia fija (de 38,043426 euros por kilovatio), denominada término de potencia, que se multiplica por la potencia contratada. La otra, denominada término de energía, que tiene a su vez dos partes: una que es la relativa a los peajes (iguales para todo el mundo) y otra que es el precio de la energía y que es variable y resulta de la energía que se ha gastado. A ello se añade el 5% de impuesto de electricidad y el 21% de IVA.

Fuentes del sector indican que la comparación puede llevar a engaño porque el precio de la luz ha sido especialmente bajo en el primer trimestre y que la diferencia entre la oferta anual y la tarifa regulada se irá reduciendo a lo largo del año. Pero, fuentes de la Administración subrayan que las ofertas pueden responder a que “las eléctricas quieren abrirse hueco en el mercado libre en el que han hecho sus ofertas mucho más atractivas y quieren ganar clientes”. Las compañías ya hicieron saber al Ministerio de Industria que no eran partidarias de realizar esta oferta fija anual, por lo que esas fuentes no descartan que hayan reaccionado con precios al alza para hacerlas poco atractivas.

El consumidor debe conocer con claridad antes de contratar cualquier oferta de electricidad, las condiciones de la misma que figuren en su contrato"

Por otro lado, algunas de esas fuentes consultadas afirman que algunas ofertas están acompañadas de contratos de seguros o de mantenimiento gratuitos durante los primeros meses para después pasar a cobrarlos. Ante eso, el regulador puntualiza que la opción anual no está sometida a las fluctuaciones del mercado.

Asimismo, advierte de que “el consumidor debe conocer con claridad antes de contratar cualquier oferta de electricidad, las condiciones de la misma que figuren en su contrato, y en particular, el compromiso de permanencia, la obligación de contratación de otros servicios adicionales, la actualización de los términos de la oferta y los servicios adicionales al suministro ofrecidos sin coste alguno”.

“La contratación de este tipo de productos debe realizarse después de comparar cuidadosamente otras ofertas disponibles en el mercado, dado que no todas ellas son directamente comparables al incluir diferentes condiciones y servicios”, añade en un comunicado. La CNMC recomienda prudencia en la contratación de estas ofertas alternativas por parte del consumidor, “más aún teniendo en cuenta que su rescisión anticipada conlleva una penalización que no incluyen otras ofertas disponibles en el mercado más competitivas”, concluye.

La CNMC alerta de que estas ofertas son “considerablemente superiores”

Con el nuevo mecanismo de precios, los consumidores con potencias inferiores a 10 kilovatios (kW) tienen tres opciones de contratación del suministro de electricidad. La primera es la de optar por el PVPC, vinculado a la evolución del mercado. La segunda opción pasa por contratar cualquier oferta libre disponible en el mercado, que garantiza el precio durante diferentes horizontes de tiempo, y que aporta, en algunos casos, diferentes servicios adicionales al suministro de electricidad. La tercera opción son las ofertas con un precio fijo anual anunciadas este viernes.

Las ofertas también han tenido respuesta entre las organizaciones de consumidores como Facua-Consumidores en Acción, que ve en ellas un “insulto” al ciudadano. En declaraciones a Servimedia, el portavoz, Rubén Sánchez, consideró que a nadie se le ocurrirá contratar estas tarifas, “salvo que lo engañen”. En su opinión, es un “total desprecio” a los derechos de los consumidores. Sánchez criticó que con la opción del PVPC “no vamos a conocer las tarifas aplicadas”, y advirtió de la imposibilidad de poder calcularla.

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