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La deuda externa cae del 160% del PIB por primera vez en cuatro años en 2013

Tras triplicarse en apenas una década, el saldo retrocedió a lo largo de 2013 para acabar en los 1,63 billones de euros

Fue una las principales hipotecas que legaron los años de burbuja inmobiliaria. No dejó de aumentar su peso tras el estallido de la crisis. Y ahora es un indicador de lo lenta y trabajosa que será la recuperación apenas comenzada. La deuda externa de la economía española, tras triplicarse en apenas una década, y tocar cima en el verano de 2012 (1,77 billones, equivalente al 171% del PIB), retrocedió gradualmente a lo largo del año pasado, para acabar el ejercicio en los 1,63 billones de euros, según las cuentas del Banco de España. El endeudamiento con el resto del mundo equivalía al cierre de 2013 al 159,7% del PIB, el nivel más bajo en cuatro años.

Como ha ocurrido en los últimos trimestres, es la banca la que concentra este proceso de desapalancamiento. Entre octubre y diciembre, la deuda con el exterior descendió en algo más de 18.000 millones de euros, un ritmo de ajuste algo menor al del resto del año. Las entidades financieras cancelaron unos 13.000 millones de deuda y, además, redujeron su exposición al crédito del Banco Central Europeo —que se vehicula a través del Banco de España— en otros 55.000 millones.

El desapalancamiento de la banca está muy influido también por las nuevas pruebas de solvencia que va a poner en marcha el BCE (se harán, precisamente, sobre los balances al cierre de 2013). Y se traduce en un descenso del crédito interno a empresas y familias. El ajuste de las entidades financieras, eso sí, compensó con holgura el repunte sostenido del endeudamiento de las Administraciones con el resto del mundo. La deuda pública externa aumentó en 50.000 millones respecto al verano. El pasivo de empresas y familias se mantuvo estable en los 372.000 millones

Un billón en negativo

Frente al retroceso de la deuda externa, la posición de inversión internacional sigue deteriorándose. Este indicador, que relaciona el valor del stock de pasivos del exterior en España con el valor de los activos de la economía española en el resto del mundo, superó por primera vez el billón de euros al cierre de 2013. En ese desfase negativo influye que los mercados de acciones y títulos (las inversiones en cartera) se han revalorizado en el último año. También que las empresas del resto del mundo han aumentado su inversión directa en España, mientras que las compañías españolas se han seguido replegando.

El Banco de España revisó también las balanzas de pagos de los tres últimos años, un ejercicio que le llevó a revisar al alza el superávit por cuenta corriente de 2013, hasta rondar los 8.000 millones de euros, 900 millones más de lo publicado hasta ahora. 2014, sin embargo, comenzó con un déficit exterior algo mayor que en el inicio del año pasado: el saldo negativo registrado en enero fue 3.600 millones de euros, 300 millones más que un año atrás.