Pescanova apuesta por el plan de Damm y sus socios para tratar de evitar la quiebra

La banca debe apoyar la propuesta, que les exige perdonar 3.000 millones de deuda

Juan Manuel Urgoiti, presidente de Pescanova.
Juan Manuel Urgoiti, presidente de Pescanova.EFE

El drama de Pescanova está lejos de quedar zanjado. La viabilidad de la compañía, en concurso de acreedores y en quiebra técnica, pende de un hilo. El Consejo de Administración decididó el jueves agarrarse al plan para reflotar la compañía que propone Damm, junto a tres fondos (Luxempart, KKR y Ergon capital). Pero es una oferta con muchas aristas. La cervecera y sus socias pondrán 250 millones de euros, un balón de oxígeno básico para evitar la quiebra y la liquidación de la empresa. Pero la banca tendrá al final la última palabra, ya que debe aceptar una quita de la deuda que Pescanova mantiene con ella del 85%, unos 3.000 millones.

Damm, que ya es accionista mayoritario de la firma (7,8%) y que tiene un asiento en el Consejo de Administración actual, ha logrado el apoyo a su propuesta. De salir adelante, se convertiría, junto a los tres fondos de inversión, en el propietario del 51% de la empresa. El otro 49% quedaría en manos de los bancos. Y los actuales accionistas se quedarían, en principio, con las manos vacías. Porque la idea es hacer una operación acordeón, por la que las acciones de la empresa pasarían a un valor cero, momento en el que entrarían los 250 millones de los nuevos socios, que se harían así con el porcentaje mayoritario.

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La operación tiene coste para los nuevos socios. En concreto, 250 millones de euros que inyectarán en una empresa cuya viabilidad no está garantizada. Sin embargo, tiene un coste todavía más elevado para los bancos. A estos adeuda la empresa 3.247 millones. Y el plan de Damm exige que, antes de aportar el nuevo dinero, las entidades condonen el 85% de esta deuda. A cambio, tendrán el 49% de las acciones, que en un futuro, si la empresa sale adelante, les permitirán tener dividendos o vender sus particicpaciones y recuperar parte de lo perdido ahora.

Los consejeros de la empresa decidieron el jueves que era la mejor opción de entre las cinco presentadas. Las otras cuatro llegaron de fondos “sin experiencia industrial ni compromiso a largo plazo con Pescanova”, señalan fuentes cercanas a la empresa. Pero ahora la pelota está en el tejado de los bancos. Deben decididr si están dispuestos a pagar el alto precio que se les pide.

Las principales entidades acreedoras (Sabadell, Bankia, Novagalicia, Popular, Santander y BBVA) mantuvieron este viernes una reunión telefónica para hablar de la oferta. Algunas entidades creen que son las que pagan más platos rotos en el fiasco de la empresa, ya que renuncian a un monto de deuda enorme, mientras que Damm y sus socios controlarán la empresa con solo aportar 250 millones. Sin embargo, fuentes financieras señalan que la idea no es rechazar de plano la oferta de salvamento, porque la alternativa podría ser la quiebra de Pescanova, y en la liquidación podrían irse también con las manos vacías. “Esta es la opción menos mala. Pero un 85% de quita es demasiado”, señalan las mismas fuentes. Por eso el objetivo de los bancos la semana que viene, cuando se reunirán con responsables de Pescanova, es pelear por rebajar ese porcentaje y aclarar los términos de las compensaciones que recibirán si ahora hacen el esfuerzo.

Y ni siquiera con el voto favorable de la banca Pescanova podrá dar por ganada la batalla. Entonces llegará el turno de convencer a los accionistas actuales, porque el plan debe ser votado por la junta. Damm es el accionista mayoritario, y por tanto lo aceptará, junto a Luxempart. Pero muchos minoritarios y otros fondos, como Cartesian (tiene el 5%) no quieren irse con las manos vacías y plantarán batalla antes de que sus participaciones se esfumen.

Sobre la firma

Cristina Delgado

Es subdirectora y se encarga de la edición digital de EL PAÍS. Antes fue redactora jefa de Economía, sección en la que se incorporó al periódico, en 2008. Licenciada en Periodismo y en Comunicación Audiovisual, ha realizado el máster UAM-ELPAIS y posgrados de información económica y gestión.

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