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MÉXICO CINE

Los directores mexicanos piden que la escena mundial mire más allá del cine de narco

El problema, para el cineasta Carlos Cuarón, es la escasa divulgación del cine independiente mexicano.rnEFEArchivo Ampliar foto
El problema, para el cineasta Carlos Cuarón, es la escasa divulgación del cine independiente mexicano. EFE/Archivo EFE

Las nuevas voces del cine mexicano reclaman que en el circuito internacional se exhiban películas que representen la pluralidad del país y no se concentren en exclusiva en historias de narcotráfico o migración.

"Las películas del 'narco' triunfan fuera de México por el morbo (...) y porque la muerte se acerca al lado oscuro del ser humano", dijo a Efe el cineasta mexicano Alejandro Iglesias.

Iglesias, de 30 años, presentará en el festival Raindance, el más importante a nivel europeo de cine independiente, que se celebra estos días en Londres, su cortometraje "Contrafábula de una niña disecada", una historia de fantasía rodada en la Ciudad de México.

Tan válido es el cine de "narco" o del melodrama de la migración, agregó Iglesias, como la comedia romántica o de fantasía.

Este joven cineasta lamentó la escasa representación del cine de fantasía en las salas de cine mexicanas, un género en su opinión "olvidado".

El también director mexicano Roberto Fiesco estrenará en el certamen británico su primer documental de larga duración, "Quebranto".

Fiesco, quien consiguió en dos ocasiones el premio Teddy a la mejor cinta homosexual del Festival Internacional de Cine de Berlín, apuntó que hay géneros cuya difusión y éxito "responde a las modas" y puso como ejemplo la clausura del Festival de Cine de Zacatecas "Fronteras Migrantes", cuya última edición fue en 2009.

La violencia y la migración son temas que en algún momento resultan muy importantes para el país, señaló y añadió que el cine mexicano "es más plural" gracias al gran volumen de producción, sobre todo a partir del estímulo fiscal del 226.

El artículo 226 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, aprobado en 2004, permite a los contribuyentes deducir el 10 % del ISR por las inversiones en la producción cinematográfica en México.

El problema, para el cineasta Carlos Cuarón, que presentará en Londres su nuevo largometraje, "Besos de azúcar", es la escasa divulgación del cine independiente mexicano.

"Si (las películas) no están en los festivales o en la Cineteca Nacional, te las pierdes", dijo el director.

Según datos del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), de los 319 estrenos que hubo en el país en 2012, 143 eran filmes estadounidenses (el 45 %) y acapararon el 89 % de la asistencia. Las cintas mexicanas solo lograron el 4,79 %.

En opinión de Fiesco, en la actualidad se da una "paradoja" entre la difusión del cine mexicano en el país y el que se proyecta en los festivales internacionales.

"Hay un cine de autor que se ve mucho en festivales internacionales y que tiene difusión (...) y, cuando se estrena en México un año después, no logra buena recepción", explicó.

Un ejemplo de ello fue la cinta "Post Tenebras Lux", del mexicano Carlos Reygadas, que, tras conseguir con ella el premio al mejor director en la edición de 2012 del Festival de Cannes, solo 146.000 personas respaldaron el galardón en las salas nacionales.

El director también hizo hincapié en ciertas películas mexicanas que baten récord de taquilla, pero "difícilmente" rebasan las fronteras nacionales.

Sin embargo, también existen milagros, como "No se aceptan devoluciones", de Eugenio Derbez, que con 750.000 espectadores iniciales es la cinta mexicana con mejor apertura en el estreno, un éxito también respaldado en EE.UU., donde se convirtió en la película en español más taquillera en su primer fin de semana.

Miguel Núñez, de 30 años, presenta en el festival de Raindance la película "Levantamuertos", en la que toma distancia del tema de la inmigración, a pesar de que fue rodada en la ciudad fronteriza de Mexicali.

El título de la cinta alude a las personas que recogen los cadáveres de la ciudad para llevarlos a los médicos forenses.

El filme aborda las muertes causadas por golpes de calor con el objetivo de mostrar una cara distinta del norte de México, más allá de la violencia.