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El Banco de España concretará las normas de las refinanciaciones de créditos

Sáenz y Nin creen que la economía está próxima a iniciar su recuperación

Las refinanciaciones de los créditos siempre son un tema peligroso en las crisis financieras porque pueden convertirse en una manera de ocultar morosidad. El Banco de España estudia elaborar normas que para unificar criterios sobre los créditos refinanciados y delimitar lo más objetivamente posible cuáles deben ser considerados subestándar (es decir, que pertenecen a un sector con riesgo de impago) o siguen en situación correcta, sin sospechas de morosidad, según comentaron fuentes del mercado.

Se trata de un cambio contable sin una gran incidencia en las cuentas, pero que trata de evitar desviaciones futuras.

En las cuentas de 2012 las entidades han declarado los préstamos refinanciados: solo en la gran banca suman 127.000 millones en su negocio en España. De ellos, casi la mitad está clasificado como riesgo “normal” y, por tanto, sin provisiones específicas. Habrá que ver cómo afectan los cambios contables en las futuras cuentas de los bancos.

Entre los grandes ejecutivos de banca parece que se implanta cierto optimismo sobre el futuro. El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, consideró ayer en el XX Encuentro del Sector Financiero, al que asistieron 550 directivos, que se están sentado las bases para una salida de la crisis. “España está entrando en un círculo virtuoso gracias al crecimiento económico y la caída de la deuda, aunque es necesario acabar con la diferencia de financiación empresarial entre Alemania y la periferia de Europa, que está lastrando la recuperación”.

Sáenz avanzó “una fuerte recuperación de los resultados del banco en los tres próximos años”, así como una ganancia de cuota de mercado a las entidades nacionalizadas por su obligación de reducir activos. El consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin, aseguró que la economía española se encuentra ya en un punto de inflexión y que la banca debe reducir la capacidad instalada un 10% más, hasta el 35%, la misma cifra que marcó el director general de la CECA, José María Méndez.

El presidente del Popular, Ángel Ron, salió en defensa de la Ley Hipotecaria. Aseguró que la implantación de la dación en pago “elevaría aún más la brecha social en España” ya que la banca daría menos crédito sobre el valor de la vivienda por lo que solo los que tuvieran efectivo podrían adquirir pisos.