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IAG urge el ajuste en Iberia tras perder 943 millones arrastrada por la española

La antigua aerolínea de bandera suma su quinto año en ‘números rojos’ y British gana 347 millones

"Iberia debe adaptarse para sobrevivir", advierte el consejero delegado de IAG, Willie Walsh

La retribución de la alta dirección del grupo sube un 19%, mientras la del consejo cae un 9%

Un pasajero en la Terminal 4 de Barajas, en Madrid.
Un pasajero en la Terminal 4 de Barajas, en Madrid. REUTERS

IAG, el holding formado por Iberia y British Airways, se ha comprometido este jueves a seguir adelante con el plan de ajuste que prevé miles de despidos en la aerolínea española después de que las pérdidas generadas por esta hayan arrastrado a todo el grupo hasta los números rojos en 2012. El conglomerado cerró el año con un resultado negativo de 943 millones de euros, que atribuye principalmente al lastre que supone Iberia, tanto por las pérdidas operativas que soporta como por los costes extraordinarios que generó durante el ejercicio.

“La aerolínea debe adaptarse para sobrevivir”, ha advertido el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, en un claro mensaje lanzado a los sindicatos que representan a los empleados de Iberia, que han celebrado ya cinco jornadas de huelga y se preparan para otras diez contra el plan que prevé la supresión de 3.800 empleos, el 19% de la plantilla. La dirección del grupo está dispuesta a utilizar “todos los medios legales que sean necesarios” para que Iberia se salve, añadió el director financiero del holding, Enrique Dupuy, durante una conferencia telefónica con periodistas en la que también estuvo presente Walsh.

Las pérdidas de Iberia aumentaron el año pasado hasta los 351 millones de euros, frente a los números rojos de 98 millones registrados durante el ejercicio anterior. Además, la aerolínea fue responsable de varias partidas extraordinarias. En primer lugar los costes de reestructuración que conlleva el ajuste en la aerolínea y que se eleva a 202 millones. A esta cifra hay que añadir otros 68 millones que IAG ya había provisionado para realizar el ajuste. Pero la partida mayor la constituyen los 343 millones que supone “el deterioro del fondo de comercio derivado de la adquisición de Iberia”, que cerró la fusión con British en 2011, y el “deterioro de determinado inmovilizado inmaterial”, como la marca.

“Estas revisiones se han realizado por orden de los auditores, para poder cumplir con las normas contables”, ha explicado Walsh. En total, contando extraordinarios, la pérdida consolidada neta de Iberia alcanzaría los 896 millones, según la documentación detallada enviada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. El impacto en las cuentas del holding ha sido devastador: el resultado neto atribuido es de 943 millones de pérdidas, frente a los beneficios de 562 millones que se generaron en 2011, el primer año de la fusión. Pero, sin los extras, la pérdida operativa es de 23 millones, mejor de lo que la compañía preveía. Quizás por eso, los mercados saludaron los resultados con una subida de las acciones de IAG que llegó al 8%, mientras las acciones alcanzaban niveles que no se veían desde julio de 2011.

British Airways es el único miembro del matrimonio que logra salir airoso de la sacudida, con un beneficio operativo de 274 millones de libras (347 millones de euros). El grupo destaca, sin embargo, los beneficios que, a su juicio, está teniendo la fusión, que tuvo a Walsh como uno de sus grandes estrategas. En 2012 las sinergias alcanzaron los 313 millones, frente al objetivo de 225 establecido a comienzos del ejercicio. La retribución de la alta dirección de IAG se incrementó un 19%, hasta 6,27 millones de euros, mientras el Consejo de Administración cobró en su conjunto un 9% menos, hasta 6,12 millones.

Iberia se encuentra en medio de un plan de reestructuración que prevé la supresión de 3.800 empleos, recortes de salarios y una reducción de las rutas del 15% este año, y que ha provocado ya cinco días de huelgas la semana pasada. “Cada día de paros nos cuestan tres millones de euros”, dijo ayer Walsh, que atribuye los malos resultados de Iberia a la cada vez mayor competencia de las aerolíneas de bajo coste, los altos costes laborales, la crisis económica europea y el elevado precio del combustible (los costes por este concepto aumentaron un 20,4% en 2012).

IAG reconoce que se juega mucho en 2013. Una buena parte depende del desenlace de la crisis de Iberia. Los directivos admitieron que es posible que no haya acuerdo, a pesar de la presión del Gobierno para que se desconvoquen las huelgas (la siguiente ronda de cinco días de paros comienza el lunes) y la designación de un mediador para que intente desatascar las negociaciones. Los sindicatos consideran que el objetivo de IAG es desmantelar Iberia en beneficio de British y que las pérdidas de la aerolínea española se deben a la mala gestión.

“Preferimos que la situación se resuelva a través de la negociación y eso estamos intentando”, ha afirmado el director financiero de IAG. “Pero creemos que nadie nos puede obligar a mantener un negocio que no es rentable de forma estructural”, ha añadido. Iberia registra pérdidas desde que estalló la crisis financiera en 2008. Los directivos recuerdan que los intentos llevados a cabo en el pasado para obligar a las partes para un acuerdo terminó en fracaso. “Es imposible garantizar los puestos de trabajo en el futuro en una crisis como esta”, concluyó. Iberia ha convocado para hoy a los sindicatos para comenzar a negociar “la no aplicación de determinadas condiciones de trabajo” del convenio colectivo, según han informado en fuentes de CC OO a Efe.

Fuente: IAG y CNMV.
Fuente: IAG y CNMV.

 Pese a todo, IAG ha sido el valor del Ibex que más ha subido de la jornada, con un alza superior al 8% que ha llevado sus acciones al máximo desde julio de 2011.

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