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CaixaBank estudia a fondo las cuentas de Banca Cívica para hacerse con ella

Banca Cívica tendría dificultades para cumplir con las exigencias del decreto Guindos

Los bancos admiten que analizan esa opción pero señalan que hay otras

La operación crearía la primera entidad del sistema financiero español

Imagen de la sede de Caixabank y la Caixa en Barcelona.
Imagen de la sede de Caixabank y la Caixa en Barcelona.

Tras la compra de Unnim por parte de BBVA, La Caixa ha movido ya ficha para crecer y crear el primer grupo bancario en España, a la espera de los movimientos que pueda realizar la competencia. Ayer CaixaBank informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de que está examinando las cuentas de Banca Cívica con vistas a una eventual integración, sin que “se haya llegado a ninguna concreción” ni se haya determinado la valoración de las compañías. Ambas entidades explicaron al supervisor que están analizando “diferentes opciones” de fusión.

La operación entre CaixaBank y Banca Cívica —resultado de la fusión del negocio bancario de Caja Navarra, Cajasol, Caja Burgos y Caja Canarias— supondría la creación del primer grupo bancario en España, con unos activos de 342.618 millones de euros, por encima incluso del BBVA después de la integración de Unnim.

Fuentes del mercado, no obstante, recuerdan que la oleada de fusiones todavía no ha terminado, por lo que ese tablero podría seguir moviéndose. Tampoco ha acabado para la caja que preside Isidre Fainé. Estas mismas fuentes recordaron que La Caixa tiene todavía capacidad para llevar a cabo más operaciones corporativas, puesto que cuenta con más del 80% de las acciones del banco. La unión con Banca Cívica, por tanto, no excluiría una posible integración con Bankia o, como segunda opción, con NovaCaixaGalicia.

Ambas entidades explicaron al supervisor que están analizando “diferentes opciones” de fusión

Con la integración con Banca Cívica, La Caixa ganaría tamaño, aunque también complementariedad de la red de oficinas, en especial en Navarra y Burgos. La operación permitiría a Banca Cívica cumplir con las nuevas exigencias de provisiones y capital fijadas por el Ministerio de Economía que, en su caso, tienen un impacto de 2.031 millones de euros. Las entidades tienen que haber explicado antes del 31 de marzo al Banco de España cómo afrontarán esas nuevas provisiones y antes del 31 de mayo deberán haber perfilado los proyectos de fusión. Sin embargo, la operación supondría que quedarían fuera de las funciones ejecutivas los dos copresidentes de la entidad, Enrique Goñi y Antonio Pulido. Ambas entidades aseguraron en su nota a la CNMV que sus órganos de gobierno no han tomado ninguna decisión. Banca Cívica explora también una posible integración con Ibercaja, que estrenó el nuevo de proceso de fusiones al absorber Caja3 y que pujó, sin éxito, por Unnim. De hecho, la caja aragonesa está siendo asesorada por Merrill Lynch y la consultora Deloitte, mientras que Banca Cívica ha contrado a los bancos de inversión Morgan Stanley y Crédit Suisse.

Del éxito de la operación con La Caixa dependerá, no obstante, la due dilligence que la entidad catalana está realizando sobre Banca Cívica y que podría finalizar a lo sumo en dos semanas, puesto que esa integración no permitiría contar con ayudas públicas. Se trataría, además, de la primera operación de calado de la caja que dirige Juan María Nin en España, donde hasta ahora solo se ha quedado con Caixa Girona y con Bankpime. Hasta entonces, la caja catalana se había centrado sobre todo en crecer fuera de España.

Los títulos de Caixabank repuntaron ayer el 2,02%, hasta los 3,326 euros, mientras que los de Banca Cívica cedieron el 1,12%, hasta los 2,295 euros, a pesar de que llegó a subir hasta un 4% durante la jornada bursátil.