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Ruiz-Mateos: "Soy un don nadie y no me arrepiento de nada"

El fundador de Nueva Rumasa afirma que los jueces "no dan pie con bola" y critica a Botín

El empresario desmiente los informes policiales sobre el desvío de fondos de sus empresas

José María Ruiz-Mateos, en una pasada comparecencia.
José María Ruiz-Mateos, en una pasada comparecencia.

El fundador de Nueva Rumasa, José María Ruiz Mateos, e imputado por un delito de estafa por los pagarés emitidos por esta empresa, asegura en una carta abierta remitida a los medios que "no está arrepentido de nada" y se compromete a devolver todo el dinero a quienes invirtieron en sus empresas. Por este motivo, declara que se siente "orgulloso, feliz y satisfecho de haber hecho mucho bien, especialmente en todo lo referente al mundo obrero, al que he dedicado [...] mis esfuerzos". "Todo lo que hecho ha sido por el bien de los demás", añade en la misiva, en la que afirma que se da conocer como lo que es.

Asimismo, no se muestra preoupado por el proceso judicial. "Aunque me considero un don nadie, amo a Dios con todo mi corazón [...], por lo que no temo a nada ni a nadie, solo a mi propia conciencia. Pese a que llevo, al menos, 30 años de persecución a lo bestia y de forma salvaje, pienso que cuando Dios lo quiere, yo también", sostiene. "No presumo de nada y solo tengo un amor profundo a Dios y al prójimo. Siento igual respeto por un grande de España que por el portero de la casa donde vivo", continúa la carta.

Estoy orgulloso, feliz y satisfecho de haber hecho mucho bien, sobre todo para los obreros"

En la misiva, con la que Ruiz-Mateos responde al levantamiento del secreto de sumario ordenado ayer por el magistrado de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, asegura que "siempre" ha cumplido con sus obligaciones y ha atendido sus compromisos", y arremete contra los jueces: "Para que se enteren, sin ánimo de ofender, no dan conmigo pie con bola".

"Tengo muy claro lo que son mis obligaciones respecto a los que depositaron su confianza en mi capacidad empresarial y, por tanto, mi primera obligación es que todo aquel que puso su dinero en inversiones en el grupo, lo recupere. [...] El objetivo principal, tanto para de mi familia como mío, es devolver lo que se debe a cada uno de ellos", asegura.

Aunque tenga muchos defectos y miserias personales, mi conciencia está limpia"

José María Ruiz Mateos

Sobre el informe de la Policía en la que se sostiene que sus hijos varones utilizaban el dinero de los pagarés de Nueva Rumasa y de otras sociedades de su entramado para pagar hipotecas y mantener su "alto tren de vida", el patriarca niega las acusaciones.  "Es absolutamente falso y jamás se ha destinado, ni un solo euro, proveniente de los inversores, para el pago de las viviendas de los miembros de esta familia", afirma.

"Mis hijos son, sencillamente, sensacionales. Me siento orgulloso, satisfecho y feliz con ellos" añade mientras, en un comunicado de prensa adjunto a la carta asegura que sus viviendas "son casas sencillas y normales, sujetas a una hipoteca que ha sido pagada con los ingresos correspondientes a los salarios que han tenido por su trabajo y que posteriormente han sido embargadas". En la misiva también recoge que considera a su mujer "la mejor de España". "Somos una familia pétrea compacta y granítica; que es la envidia de muchas", insiste.

Junto a sus críticas a los jueces, Ruiz-Mateos también tiene palabras para los banqueros. En concreto, contra el presidente del Santander, Emilio Botín, contra el que ya había arremetido en anteriores ocasiones. "Algunos banqueros, como por ejemplo el Sr. Botín (tanto él como su padre nos han odiado de forma cruel e inhumana), son los causantes de todo lo que ocurre. Sin emabrgo, él hace con los jueces lo que quiere y no hay quien le resista", afirma.

"Aunque no me considero nada, ni presumo de nada, lo que no cabe duda es que la obra Rumasa, en su estilo, ha sido lo más importante de España", destaca al tiempo que defiende que "ha sido la envidia de muchos".

"Aunque tenga muchos defectos y miserias personales, mi conciencia está limpia, sosegada y en paz. Los aficionados al descrédito y a la calumnia tan solo me obligan a rezar por ellos. No odio a nadie. No siento rencor por nadie. Dispenso y perdono todo con arreglo a la doctrina cristiana", afirma antes de defender que "tiene una finísima sensibilidad" para todo lo que afecta al prójimo.

 

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