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La crisis del euro

Zapatero exige al Consejo Europeo y al BCE una respuesta a los problemas del euro

"Para eso se les ha transferido parte del poder", afirma el presidente.- Salgado defiende que España no necesita ser rescatada

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha exigido al Consejo Europeo y al Banco Central Europeo una respuesta a los problemas que afectan a la zona euro ya que, según ha precisado, "para eso se les ha transferido parte del poder".

Así lo ha aseverado Rodríguez Zapatero durante una comida mitin celebrada este jueves en la capital soriana, donde ha recalcado que los "problemas europeos" requieren una solución "europea" al tiempo que ha pedido que "mande Europa y no dos o tres gobiernos".

Por su parte, la vicepresidenta española de Asuntos Económicos, Elena Salgado, ha dicho que España no necesita ser rescatada pese al incremento de la presión que está sufriendo en los mercados y que la sostenibilidad de la deuda española está "fuera de toda duda".

En declaraciones a la Cadena Ser, Salgado de ha referido a los altos intereses que ha tenido que aplicar España en la emisión de obligaciones celebrada hoy, y ha recordado que los presupuestos generales del Estado contemplaban 27.000 millones de euros para hacer frente a los compromisos de deuda, de los que finalmente se van a gastar sólo 24.000.

"Vamos a gastar incluso con estas tensiones 3.000 millones menos, con lo cual la deuda es perfectamente sostenible, aunque desearíamos tener tipos más bajos", ha añadido. La vicepresidenta aseguró que el vencimiento medio de la deuda es de 6,7 años, por lo que España tardaría entre seis y siete años en tener que pagar los elevados intereses de las últimas subastas. Asimismo, ha subrayado que la solución a la crisis de deuda debe ser coordinada en el seno de la UE, porque se han producido ataques sistémicos al menos en doce de los 17 miembros.

La vicepresidenta económica se mostró partidaria de actuar, a la vez, en dos líneas: que el Banco Central Europeo (BCE) compre deuda de los países europeos, al menos hasta que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera entre en funcionamiento -algo que rechaza Alemania-, y que los países de la zona euro se comprometan a seguir con el proceso de consolidación fiscal y de reformas estructurales.