Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El agravamiento de la crisis

El Gobierno griego aprueba un ERE temporal sobre 30.000 funcionarios

El Ejecutivo tambien rebaja un 20% las pensiones de más de 1.200 euros dentro de un nuevo paquete de medidas de ajuste reclamadas por la 'troika'

El Gobierno griego ha anunciado esta tarde las nuevas medidas de ajuste reclamadas por los representantes de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, la llamada troika, para asegurar que Atenas reducirá su déficit con vistas a devolver la sostenibilidad a las deterioradas finanzas del país.

En el nuevo paquete de recortes del Ejecutivo de Papandreu destaca una vuelta de tuerca más a los funcionarios públicos. El Gobierno aprueba una especie de ERE temporal a 30.000 de ellos este año, lo que significa que les reducirá el sueldo hasta el 60% de su salario actual y les da 12 meses para encontrar un nuevo trabajo en el sector público. De lo contrario, perderán sus empleos, informa Reuters.

El Gobierno también tocará las pensiones. Hasta 1.200 euros quedarán igual, pero se aplicará una reducción del 20% a todo el dinero que supere esa cantidad. Algo parecido, pero con mayor recorte, ocurrirá con los funcionarios que se jubilaron antes de los 55 años. Los 1.000 primeros euros que cobren de pensión no sufrirán recortes, pero se reducirá en un 40% la porción de pensión que supere esos 1.000 euros. "Hemos tratado de encontrar las medidas más justas posibles", ha señalado una fuente que ha asistido a la reunión del Ejecutivo heleno.

Además, el impuesto sobre bienes inmuebles que originariamente iba a terminar el próximo año, y que grava entre 50 céntimos y 16 euros el metro cuadrado, se extiende al menos hasta 2014. Además, solo estarán libres de pagar impuestos los que ganen menos de 5.000 euros al año.

Un portavoz del Gobierno griego ha afirmado que con estas medidas se quiere enviar un mensaje a los mercados y a los otros miembros de la Unión de que Grecia cumplirá con sus obligaciones, a la vez que ha asegurado que su país permanecerá en el euro. También ha dicho que el Ejecutivo acelerará las reformas y las privatizaciones

Cumplir con estas metas es esencial si quiere seguir la asistencia financiera de sus socios del euro y el Fondo. Sin embargo, estos recortes adicionales podrían enervar todavía más a una población que ya está harta de recortes sociales.

Los medios locales ya barruntaban ayer que este nuevo paquete de ajustes en realidad no incluiría medidas 100% nuevas, si no que se trataría de movimientos ya pactados con la UE o el FMI pero cuya entrada en vigor se va a acelerar o intensificar. La prensa ya anticipó que habría una ampliación de la tasa inmobiliaria, que ya se anunció en las últimas semanas, así como más recortes en las pensiones y en los sueldos de los funcionarios, que podrían ver reducido su salario hasta en un 40%. Esto sería solo el principio, porque la troika insiste en reducir 200.000 empleos públicos de aquí a 2015.

"¿Tenemos que tomar medidas adicionales? Sí, necesitamos medidas adicionales", ha asegurado tajante Venizelos en una comparecencia en el Parlamento antes de participar en el Consejo de Ministros en el que el jefe del Ejecutivo, Yorgos Papandreu, iba a informar a todo su gabinete de los nuevos recortes y que se suman a las impopulares ajustes que ha decretado a cambio del rescate de sus socios del euro y el FMI en mayo de 2010. Sin embargo, pese al rechazo que han generado estas decisiones en la calle, Venizelos, que no ha dado detalles sobre las medidas, ha defendido que "si no hubiera sido por el control de la troika... desafortunadamente habríamos descarrilado".

"Estamos haciendo y haremos todo lo que sea necesario. No pondremos el destino del país en riesgo. Si quieren que salvemos la economía hay que cumplir con las reformas estructurales y fiscales", ha dicho Venizelos a los diputados, quien en un guiño a los compañeros de su partido, también ha denunciado el "chantaje" de los mercados. Mirando a Bruselas, ha criticado que la UE ha actuado tarde ante la crisis. "En tanto que es un sistema institucional que gestiona una moneda común expuesta a ataques de los mercados internacionales, Europa no puede gestionar esta crisis con la contundencia, velocidad y eficacia necesarias", ha dicho.

Tras la reunión de ayer, en la que se lograron "buenos progresos" para que Grecia reciba el sexto tramo de la ayuda del primer plan de rescate, los representantes de las instituciones internacionales volverán la semana que viene al país. La superación del bloqueo de las negociaciones era un paso imprescindible para que Atenas acabe recibiendo los 8.000 millones de este tramo en octubre. Si no, ya que en las arcas del Estado apenas hay dinero para pagar un mes más a sus funcionarios y pensionistas, el país no tendrá más remedio que declararse en quiebra.

El Gobierno también está preocupado por el impacto que puedan tener las nuevas medidas en la calle, donde hay convocadas muchas protestas para los próximos días. "Vamos a luchar contra el desmantelamiento del sector público que pretende llevar a cabo el Gobierno. Lejos de ser una solución a nuestros problemas, estas medidas solo nos llevan a la miseria. Ahora mismo no hay suficientes empleados en los hospitales, ni profesores, ni siquiera libros en las escuelas. La situación es trágica", ha señalado la portavoz del sindicato mayoritario de la función pública, ADEDY. Para protestar contra los nuevos ajustes, ADEDY y el sindicato del sector privado GSEE han convocado sendos paros de 24 horas para los próximos días 5 y 19 de octubre.

Papandreu viajará a Berlín un día antes de la votación del segundo rescate

La canciller alemana, Angela Merkel, recibirá al primer ministro griego, Yorgos Papandréu, el 27 de septiembre, dos días antes de que se someta a votación en el Bundestag (Parlamento federal) la ampliación de la aportación de Alemania al rescate de Grecia. El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, ha anunciado hoy que ambos líderes abordarán la crisis y las medidas adoptadas por Atenas para responder a sus compromisos con la troika.

Seibert ha hecho hincapié en que el Gobierno esperará los resultados del informe de la "troika" antes de hacer valoraciones propias, pero se ha mostrado confiado en que se den resultados positivos.

Merkel inició esta misma semana una ronda de visitas a delegaciones regionales de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside, con la intención de vencer las reticencias en buena parte de sus filas a las ayudas a Grecia y a la posterior reforma del paraguas de rescate europeo.

Más información