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César González-Bueno, futuro consejero delegado de Novacaixagalicia

El ejecutivo sustituye en el cargo a José Luis Pego, que ha presentado hoy su dimisión

César González-Bueno, exdirector de banca de ING Europa, cargo en el que tuvo responsabilidad sobre los 17 países en los que opera la entidad holandesa, abandona su carrera en esta multinacional para hacerse cargo de Novacaixagalicia (NCG). El fichaje ha sido llevado personalmente por José María Castellano, que ocupará la presidencia del banco.

González-Bueno, de 51 años, cuenta con el apoyo del Banco de España para su nuevo cometido y está considerado como un ejecutivo de relevancia en el mapa financiero español ya que revolucionó el modelo tradicional con la irrupción de ING Direct, proyecto que él puso en marcha en 1998. El nombramiento del nuevo alto cargo de Novacaixagalicia está pendiente del consejo que se celebrará el miércoles, el mismo día en el que debe constituirse el nuevo banco que agrupará el negocio bancario de la entidad.

Castellano también cuenta para la nueva etapa de Novacaixagalicia con el asesoramiento de Juan Arena, expresidente de Bankinter, y de Pedro Luis Uriarte Santamarina, exvicepresiente de BBVA y antiguo consejero del banco, pero no estarán en el consejo de administración, tal y como reveló Expansión la semana pasada.

La caja gallega recibirá fondos públicos hasta en un 80% de su capital a la espera de la llegada de inversores privados. Novacaixagalicia necesita recapitalizarse con 2.465 millones de euros para elevar su capital principal al 10,45%, poco más de la exigencia legal, que es el 10%.

González-Bueno llega en un momento difícil para la entidad, que atraviesa una situación delicada por culpa de la crisis. Hasta junio, NCG ganó apenas 26 millones de euros, un 73% menos que en el primer semestre de 2010 por el deterioro de los activos vinculados al ladrillo -hipotecas y préstamos a promotores- y el empeoramiento de su cartera en renta variable, motivo por el que tuvo que destinar 207 millones en provisiones. A su vez, el margen de intereses descendió en un 29% como consecuencia de una agresiva campaña de captación de depósitos en la que se están dando tipos muy altos.

Por el lado contrario, la cuenta de resultados se vio parcialmente compensada por la venta de algunas participaciones como Galp. Aunque esta operación no fue suficiente para enjugar el deterioro en el conjunto de los resultados, al menos impidió que la caída en los beneficios hubiera sido mayor.

Estas cifras explican la necesidad de capital público de la caja, que en cualquier caso espera la llegada de inversores privados en un futuro. Con vistas a este movimiento, los posibles inversores podrían verse atraídos por fichajes como el de González-Bueno y del resto de figuras con las que se está rodeando Castellano, quien de hecho está negociando con entidades norteamericanas para entrar en la entidad.

En cuanto a la salida de Pego, director general de la entidad resultante de la fusión entre las dos cajas gallegas desde diciembre de 2010, deja el cargo "como consecuencia de la necesaria reordenación de la entidad para la constitución de NCG Banco SA", según ha comunicado NCG en una nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).