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Los precios en China se disparan a su mayor nivel en tres años

La sequía encarece los alimentos un 11% pese a los esfuerzos del Gobierno de enfriar su economía

Las medidas adoptadas por el Gobierno de China para evitar el sobrecalentamiento de su pujante economía, amenazada por el riesgo de burbuja inmobiliaria, no están demostrando ser todo lo eficaces que se esperaba. Sobre todo para controlar la evolución de los precios. Según ha informado hoy la Oficina Nacional de Estadísticas (BNE), la tasa de inflación subió en dos décima en mayo hasta el 5,5% interanual, con lo que toca su nivel más alto en casi tres años (34 meses). El dato sigue muy lejos del objetivo del 4% que se ha marcado Pekín para mantener los precios bajo control. Por este motivo, ha decidido volver a aumentar la proporción de reservas que los bancos deben realizar para poder prestar dinero hasta el 21,5%, un máximo histórico.

Los alimentos fueron, según los datos aportados por el BNE, el principal impulso de la inflación, ya que experimentaron una subida interanual del 11,7%, su mayor ritmo de ascenso desde 2002, por culpa de la grave sequía sufrida en el delta del Yangtsé (la peor en 50 años). El resto de productos de la cesta de la compra habitual subieron en cambio sólo un 2,9%. De hecho, los precios en general subieron más en el campo (6%) que en la ciudad (5,3%).

Junto a los alimentos también fue significativa la subida de precios en el sector inmobiliario (compra y alquiler), que alcanzó el 6,1% en mayo pese a las medidas del Gobierno chino de contención del crédito como la anunciada hoy. Según los analistas de Credit Suisse, estas decisiones se traducirán en un descenso de las ventas de hasta el 15% en 2011 frente a los niveles de 2010.

Las autoridades económicas chinas han reconocido que la contención de los precios es prioritaria este año, ya que siempre ha existido en el Gobierno comunista el temor a que fuertes subidas de precios generen inestabilidad social. En 1989, las protestas de Tiananmen estuvieron antecedidas por tasas inflacionarias de hasta el 10%.

En los últimos meses, Pekín ha tomado medidas de contención tales como la subida de tipos de interés o el aumento del coeficiente de caja en las entidades financieras, aunque por ahora no hay importantes signos de que éstos métodos estén logrando "enfriar" mercados como el inmobiliario o el de alimentos.