González advierte de que el correctivo a la deuda de España penaliza el crédito y el empleo

El presidente del BBVA reconoce que España ha emprendido reformas, "pero no es suficiente"

El presidente del BBVA, Francisco González, ha advertido hoy de que el repunte de la prima de riesgo española "limita el crédito y bloquea la creación de empleo". El ejecutivo del segundo banco español ha vinculado así las dificultades por las que atraviesa España en los mercados de deuda, donde está bajo sospecha por sus niveles de déficit, con los problemas internos del país, que tiene en el paro y la debilidad del consumo sus dos principales lastres para la recuperación.

La prima de riesgo es el diferencial que los inversores exigen para entrar en los bonos españoles a 10 años en el mercado secundario, donde se negocian los títulos de deuda soberana una vez emitidos por los Estados, frente a los alemanes, de referencia por su estabilidad. Este sobreprecio está considerado por los analistas como el mejor indicador de la confianza de los inversores en las finanzas de un determinado Estado. Hoy, la prima de España ha llegado a rozar los 250 puntos básicos por el contagio de las dudas sobre el rescate a Grecia y llegó a tocar un récord en noviembre en torno a los 290. Antes del desbordamiento de la crisis griega transitaba por debajo de los 100 puntos básicos.

"Hay que identificar a las [cajas] débiles, intervenirlas y subastarlas en condiciones de mercado"

Durante su intervención en la inauguración de un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y la APIE, celebrado hoy en Santander, el presidente del BBVA ha admitido que la situación de la economía española no es la misma que la de Grecia, Portugal o Irlanda y que España ha emprendido algunas reformas para corregir los desequilibrios acumulados durante años y distanciarse de estos tres países rescatados. En concreto, se han registrado avances en la reducción de la deuda de las familias, el sector público ha retomado el camino de la disciplina fiscal -"que nunca se debió abandonar", ha puntualizado- y se ha iniciado la reestructuración de las cajas de ahorros o la reforma laboral.

"Pero no es suficiente porque para nuestro acreedores España sigue siendo motivo de preocupación. Por eso la prima de riesgo sigue en niveles muy elevados, con los que no podemos conformarnos, porque limita nuestro crecimiento y bloquea la creación de empleo", ha matizado. Para contextualizar, Francisco González ha explicado que cada 100 puntos básicos más en la prima de riesgo suponen a la economía española un coste adicional de 12.400 millones de euros anuales para financiarse. Esta cantidad, ha añadido, equivale a un 1,2% del PIB español y permitiría financiar las inversiones en infraestructuras previstas para 2011, que ascienden a 8.400 millones de euros, así como la creación de 160.000 empleos.

Sin salir del empleo, González ha resaltado que "ya es hora de tener un mercado laboral que genere trabajo, sobre todo a los jóvenes". En su opinión, España acumula "mucho retraso" en esta materia y debe "apretar el acelerador con decisión". Esto, ha puntualizado, no ha ocurrido con la reciente reforma de la negociación colectiva, ya que, ha argumentado, "no parece suficientemente ambiciosa como para superar las deficiencias del actual sistema".

En el apartado de las cajas Francisco González ha insistido en que hay que "finalizar rápidamente su proceso de saneamiento, identificar las débiles, intervenirlas y subastarlas en condiciones de mercado, asegurando la entrada de gestión y capital privados solventes". En cuanto al déficit, ha instado a comunidades y ayuntamientos a exponer con transparencia su situación financiera, así como ha reclamado el compromiso de todas ellas con los objetivos de consolidación fiscal.

"Hoy ya deberían haber estado solucionadas todas las cuestiones en materia fiscal, la reestructuración de las cajas de ahorro y la reforma laboral; y no lo están. Necesitamos resolverlas urgentemente para volver a la zona de seguridad y poder comenzar la construcción de un nuevo modelo económico para España. Un modelo basado en la competitividad, más apalancado en la tecnología y con capacidad para innovar", ha lamentado, antes de advertir: "Si no lo hacemos así, tomarán decisiones por nosotros y, entonces, habremos generado un daño irreparable a los españoles".

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