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La crisis del euro

España esquiva el susto de los mercados por Portugal

El Ibex modera las pérdidas de primera hora y la prima de riesgo se mantiene estable.- Almunia descarta un efecto arrastre de los problemas lusos.- Los inversores toman posiciones ante un eventual rescate

La Bolsa y la deuda española han esquivado el susto inicial con el que los mercados han reaccionado hoy al recrudecimiento de los problemas de Portugal tras el fracaso del Gobierno para sacar adelante nuevas medidas de ajuste. Mientras en la deuda se ha mantenido cierta calma tensa, en los mercados de renta variable, el principal selectivo español, el Ibex 35, ha dejado atrás pronto las pérdidas de la apertura hasta cerrar con un repunte del 1,11%. En lugar de las advertencias de Moody's, que hoy ha recortado la nota a una treintena de bancos españoles, los inversores han optado por mirar al resto de Europa, donde dominaban las subidas para apostar por las compras.

En cuanto a la deuda, la prima de riesgo de España, el mejor termómetro de la confianza en las finanzas de un país, ha caído pese a los problemas de Portugal a los 192 puntos básicos, por debajo de ayer tras llegar a rozar los 200 puntos básicos a primera hora. En el caso de la deuda de Portugal, que en su caso ha sufrido el recorte de la agencia de calificación Fitch de su nota de solvencia, la situación era la opuesta. "La rebaja refleja el aumento de los riesgos para sus condiciones de financiación y para implementar las medidas de ajuste" tras la votación de ayer en el Parlamento luso, ha afirmado Douglas Renwick, director del área de deuda soberana de Fitch. Sin embargo, la Bolsa de Lisboa ha celebrado la posibilidad de un cambio de Gobierno y ha avanzado un 1,08%.

Para los inversores, que consideran desde hace unos meses a Portugal como la próxima víctima de la crisis, lo ocurrido ayer en el Parlamento de Lisboa y la dimisión de su primer ministro, el socialista José Sócrates, era previsible dentro de la trayectoria que está siguiendo el país, en su opinión, hacia el rescate. La traducción de estos temores hace días que eran visibles en los mercados secundarios de deuda, donde se negocian los títulos de los Estados una vez emitidos. Ante el aumento de la presión, la rentabilidad exigida por los inversores a los títulos del Tesoro luso lleva desde el lunes marcando récords históricos consecutivos. Hoy han llegado al 7,7% para los bonos a 10 años, aunque luego han bajado ligeramente, y del 8,2% para los de cinco. La razón de ello es que hay más probabilidades de que los eventuales problemas de pago se den más en el corto plazo que en el largo. Además, echando la vista atrás, están ya muy cerca de los niveles que provocaron la debacle de Irlanda desde mediados de noviembre.

Nuevos máximos del diferencial

Por culpa del incremento de los intereses reclamados a Portugal para superar la mayor percepción de riesgo de los inversores hacia sus finanzas y olvidar sus temores a un eventual impago, la prima de riesgo del país, que se establece a partir del diferencial entre sus bonos a 10 años frente a los alemanes, de referencia, ha subido hasta los 449 puntos básicos, cada vez más cerca del récord de los 459 puntos básicos que marcó tras el rescate de Irlanda. No obstante, por la tarde ha moderado el repunte a los 441. En el caso de los títulos con vencimiento en cinco años, el diferencial sí ha tocado nuevos máximos en 577 puntos básicos. Y hoy no se espera la ayuda del Banco Central Europeo (BCE), ya que la institución lleva días sin intervenir en el mercado secundario comprando deuda de los Estados bajo sospecha tal y como hizo en pasadas jornadas, lo que ha dado más argumentos a los analistas que piensan que el rescate tendrá lugar de forma inminente. El propio ministro de Economía luso, Fernando Teixera dos Santos, advirtió ayer de que tras el rechazo del Parlamento a las medidas de ajustes, conocidas como el P4 por ser el cuarto programa de ahorro que presenta el Gobierno, el país corre grave riesgo de tener que acabar solicitando el auxilio de sus socios del euro. De momento, en Bruselas ya manejan una cifra de lo que costaría: unos 70.000 millones de euros.

En el caso de España, ni la rentabilidad exigida a sus títulos ni su prima han sufrido importantes variaciones con respecto a ayer. En opinión de los expertos, tal y como afirmaba hace dos días José Carlos Díez, analista jefe de Intermoney, el Tesoro español ha superado mejor de lo esperado los últimos embates de la crisis de deuda, tiene cubiertos sus próximos vencimientos y sigue haciendo los deberes en cuanto a reformas y reestructuración bancaria. Aunque no hay que dar por superadas las turbulencias, máxime con vistas a los problemas que puedan derivar del rescate a Portugal, donde la consecuente intervención de Bruselas y el FMI puede llegar a afectar a los intereses de las empresas y bancos presentes en el país, la economía española no está tan cerca del epicentro de las tensiones como el pasado noviembre.

En este sentido, el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, cree que Portugal no va a tener un efecto arrastre para la economía española. En su opinión, "España es capaz de vencer los intentos de especulación", por lo que se ha mostrado confiado en que "entre la decisiones de los mercados y las autoridades se pueda hacer perder mucho dinero a los especuladores". En un desayuno informativo organizado por KPMG y Europa Press, Almunia, que en cualquier caso no ha dado por hecho el rescate luso, ha destacado que "cualquiera que analice los mercados financieros ve que la evolución de los indicadores en España está claramente separada de otros países como Portugal, Irlanda o Grecia", ya que las medidas que ha tomado el Gobierno "han dado resultados".

Salgado recomienda prudencia

Para la vicepresidenta económica, Elena Salgado, sigue siendo muy pronto como para "anticipar ningún acontecimiento" sobre el rescate. Además, ha recordado que activar la ayuda de la Unión Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI) es "decisión de Portugal". En el mismo acto que Almunia, la también ministra de Economía ha explicado que la situación que atraviesa Portugal es "de momento" una crisis política con motivo de una votación parlamentaria y "habrá que esperar a ver cuáles son las consecuencias".

En cuanto a un eventual contagio de los problemas hacia España, la receta de la vicepresidenta es "seguir haciendo" lo mismo que hasta ahora. Esto es, mantener "el pulso firme" en las "importantes" reformas que ha puesto en marcha, como la del sector financiero, la del mercado de trabajo o la de la negociación colectiva, según declaraciones recogidas por EP.

Por otra parte, las dudas que deja la crisis de Portugal han llevado a los inversores a recalar en el oro, apetitoso por su condición de refugio. Las compras, que llevan impulsando al metal durante los últimos siete días, se han saldado con un nuevo máximo en su precio de 1.447,40 dólares la onza. El euro, de su lado, también ha acabado la sesión al alza al tocar los 1,419 dólares.

La economía española no se vería afectada por un rescate a Portugal

El posible rescate de Portugal no afectaría a la economía Española, según la escuela de negocios Esade. El profesor del departamento de Control y Dirección Financiera del centro apunta que "la situación de nuestro país ha mejorado con respecto a la de otros países periféricos de la zona euro, Portugal, Grecia e Irlanda", De hecho, asegura que esto lo demuestran las últimas colocaciones de deuda española que se han efectuado a precios inferiores a emisiones anteriores.

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