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Reportaje:La escalada de las materias primas

¿Subirá el pan en España?

La FAO alerta por la subida de precios de los alimentos, mientras que los ganaderos españoles ya viven el efecto negativo de la subida de los cereales.- El incremento podrá repercutir en la inflación

La FAO ha alertado de la subida de los alimentos por tercer mes consecutivo, con especial mención de los cereales que han alcanzado un nivel superior al de julio de 2008 cuando se vivió la anterior crisis de los alimentos. El temor de una segunda oleada acecha los mercados. En España, el consumidor final puede tardar en percibir este incremento de precios. Aunque eso sí, estos pueden acabar trasladándose a la inflación, ya que el peso de los alimentos en el IPC es elevado. Sin embargo, agricultores y ganaderos ya notan sus efectos. Los agricultores hablan de "reajuste" de precios en los cereales después de que tras los incrementos vividos en 2008, los precios volvieran a bajar. Mientras que los ganaderos apuntan que el aumento de precios de los cereales es un peligro para su superviviencia porque reduce su margen de beneficio, que aseguran que ya es escaso. Para tratar de frenar el impacto, el Ministerio de Medio Ambiente pondrá en marcha medidas fiscales, financieras y ayudas directas para hacer frente a estos problemas.

Después de que este verano las malas cosechas en Rusia y posteriormente en Ucrania hicieran que los precios volvieran a subir tras las bajadas posteriores a la crisis de los alimentos de 2008, estos han continuado la senda alcista en el último trimestre del año y en los comienzos de 2011. "No hay un problema de desabastecimiento para España", señala David Erice, del gabinete técnico de UPA, que apuntan que los stocks de cereal siguen siendo positivos en España.

La relación entre un broker de Chicago y un agricultor castellano es más cercana de lo que parece. El precio del pan en España comienza a marcarse en los mercados internacionales de materias primas, donde los inversores ponen precio a los futuros de las materias primas. Ya no es solo la oferta y la demanda la que fija el valor de los productos. Algo que hace incrementar la volatilidad del precio de las materias primas.

"La volatilidad que se vive en los mercados ha hecho que se produzcan unos cambios en los precios que antes no se producían. Antes era normal una modificación de entre un 5 y un 10% anual. Mientras que tras la crisis de 2008 hubo un incremento en seis meses del 100% para volver a bajar en los siguientes seis meses un 50%", apunta José Carlos Caballero, jefe de los servicios agrarios del sindicato agrario ASAJA.

Es difícil hacer una estimación de hasta donde pueden llegar los precios. "Nadie sabe hacia donde vamos a ir", añade Caballero. Sin embargo, algunas repercusiones de este cambio de precios ya se pueden percibir. "Están empezando a cerrar explotaciones ganaderas por falta de rentabilidad", explica. El sindicato estima que los cierres llegan a afectar a entre un 5 y un 10% de las explotaciones ganaderas, que calculan entre las 300.000 y las 400.000.

Pero, ¿y el consumidor final? Los expertos del sector explican que la reconstrucción de los canales de venta y la formación de precios es complicada y por tanto, es difícil decir hasta que punto puede este aumento de las materias primas repercutir en los precios finales. En septiembre de 2010, los productores de harinas apuntaban que el precio del pan subiría cinco céntimos.

"Si no cesa esta volatilidad es posible que en los próximos meses la partida de alimentos del IPC aumente", advierte Erice. El incremento del precio de los alimentos hizo que en 2008 se produjeran revueltas en varios países en vías de desarrollo como Bangladesh o Pakistán. En estos países el porcentaje que se destina de la renta per cápita es elevado y puede superar el 50% de la misma; por lo que un incremento en los precios enseguida repercute en su bolsillo. "En España, el efecto fundamental no va a ser tanto en el consumidor final, sino en la inflación", señala Juan Carlos Martínez-Lázaro, economista del IE Bussines School.